La nueva legislatura

El PSOE dice que Rajoy está de más desde hace tres años, pero se quiebra la unidad interna

Lambán se suma a la propuesta de debate de Zapatero y Guerra defiende una abstención generalizada.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en su última reunión.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en su última reunión.

La "unidad interna" del PSOE de la que presume su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, parece no ser tal. El portavoz socialista quiso enterrar cualquier debate sobre el no de sus 85 diputados a la investidura y lo hizo con el mensaje más duro de los últimos meses contra Mariano Rajoy y la corrupción del PP. Hernando dijo que nadie quebrará la unidad del PSOE en su rechazo, pero poco después dos barones territoriales, el aragonés Javier Lambán y el asturiano Javier Fernández requebrajaban el mensaje.

El presidente del Gobierno de Aragón anunció este viernes que se "suma" a la propuesta de "debate interno" del expresidente a pesar, dijo, de "ser insultado" dentro del partido por sus propios compañeros. Fernández, sin ir tan lejos, advertía del descrédito que supondría la celebración de unas terceras elecciones.

Otro barón territorial, el presidente asturiano Javier Fernández, advirtió de que la convocatoria de nuevas elecciones generales supondría "constatar una crisis de capacidad política que desacreditaría las instituciones, incentivaría la desafección y dañaría la imagen de España como marca de país".

Para Fernández, ahora "nos enfrentamos a una prueba real, no a un simulacro: o somos capaces de dar con una salida seria que evite la repetición de las elecciones o provocaremos un roto en la evolución de España", señaló. Acordar una solución, indicó, "es un deber de calidad democrática que nos implica a todos".

Horas antes, Hernando trató de atajar cualquier debate sobre la posición del PSOE. El portavoz del PSOE insistió en su rechazo a la investidura de Rajoy, a pesar de que los populares están pidiendo una abstención responsable. "Nadie quebrará la unidad del PSOE en su rechazo a Rajoy", indicó. 

Hernando recordó que su partido pidió la dimisión de Rajoy hace tres años en el pleno sobre los SMS de Luis Bárcenas y los papeles del extesorero del PP. "El PSOE no va indultar la corrupción de Rajoy con su voto o con su abstención", dijo el portavoz, quien ha añadido que los socialistas siguen pensando que "Rajoy, por la corrupción que le rodea, no es la persona para encabezar el gobierno de España". 

Alfonso Guerra y la "abstención generalizada"

Quien tampoco ofrece esa imagen de unidad interna resquebrajable es el exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, que defiende que la única manera de salir del atasco institucional que vive España es mediante una "abstención generalizada" en la investidura de Mariano Rajoy.

Según Guerra, esta abstención no supondría dar "carta blanca" al candidato del PP, porque su posición en la Cámara le obligaría a "acordar los proyectos que quiera sacar adelante". "Los dirigentes de las otras fuerzas políticas podrían abstenerse todos y sería posteriormente en cada proyecto gubernamental cuando podrían ejercer su posición conjunta mayoritaria", propone.

Cabe recordar que en la última reunión del comité federal, celebrada el 9 de julio después de las elecciones, solo el secretario general del PSOE de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se mostró partidario de la abstención.

Si Rajoy no siguiera

El líder socialista, Pedro Sánchez, volvió a decirle "no" a Rajoy este martes. En su comparecencia después de la reunión con el líder del PP, reconoció que el PSOE no se mueve ni un ápice de su postura. "Los 85 diputados del PSOE no vamos a apoyar a gente que queremos cambiar", indicó entonces.

Los socialistas exigieron que se "respeten las decisiones del PSOE y de su comité federal" -el máximo órgano entre congresos- que acordó sus tres noes a Mariano Rajoy.

La intención del PSOE es dejar que el candidato se estrelle en la sesión de investidura y esperar a que el PP mueva ficha. Entonces sí, convocarían una reunión del comité federal para decidir una respuesta. "Si el PP presenta otro candidato, no tendríamos más remedio que negociar y pasar a la abstención", aseguraron a EL ESPAÑOL fuentes socialistas.