La nueva legislatura

Rivera agita el tablero: ofrece estabilidad a Rajoy pero le niega la investidura

El líder de Ciudadanos abre una vía de diálogo permanente con el PP sin moverse de la abstención.

Rivera, en su comparecencia de prensa tras la reunión con Rajoy.

Rivera, en su comparecencia de prensa tras la reunión con Rajoy. Efe

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Albert Rivera abrió este miércoles una vía permanente de diálogo con el Partido Popular. El líder de Ciudadanos ofreció a Mariano Rajoy estabilidad parlamentaria y el apoyo de sus 32 diputados en la negociación de los Presupuestos, el techo de gasto, la senda de reducción de déficit o el desafío secesionista en Cataluña. Pero Rivera desvinculó la investidura y los pactos de Estado de la legislatura. Ciudadanos, dijo, no se mueve de la abstención. A cambio, la formación naranja evita, de momento, agitar cualquier debate sobre una posible alternativa a la presidencia dentro del PP: "El candidato designado por el rey es Rajoy".

Rivera y Rajoy se reunieron durante casi una hora y media en el Congreso de los Diputados. Fue un encuentro cordial, según reconocieron ambos. Y una partida de ajedrez que agita la negociación para desbloquear la formación de gobierno, porque los dos partidos volcaron toda la presión en el PSOE. Los dos líderes acordaron reunirse en los próximos días. Rajoy dijo que era "el primer paso de un largo camino" y, a diferencia de su fallido encuentro con Sánchez el martes, aseguró que salía "pensando que puedo negociar algo". Pero ni el 'sí' de Ciudadanos es hoy una opción, ni la investidura de Rajoy está más cerca que ayer.

Diálogo económico entre 'Luises'

Desde el primer momento se vio que era un encuentro más solemne. Rivera acudió con corbata, a diferencia de la reunión de hace sólo unas semanas. Y en su comparecencia quiso disipar cualquier duda sobre el compromiso de Ciudadanos con la gobernabilidad del país. Si el martes Rajoy exigía a los partidos constitucionalistas gestos para evitar un guirigay de legislatura, Rivera le ofreció un puñado.

Ciudadanos planteó un gran acuerdo por la unidad de España, al que espera sumar al PSOE, para garantizar la soberanía nacional frente al desafío independentista catalán. Pero además, dijo que negociará con el PP las medidas económicas que debe presentar el gobierno español ante Bruselas en el último trimestre del año. Rivera y Rajoy acordaron que los 'Luises' Garicano y Guindos y sus respectivos equipos económicos compartirán información e impresiones sobre déficit, techo de gasto y deuda, aunque serán ellos mismos, los líderes, los que dirijan este diálogo. 

El partido naranja movió sus peones, pero dejó muy quietas sus figuras más importantes. Según fuentes de la dirección de C´s, ni Rajoy quiso presionarles con ofertas a la desesperada para lograr su 'sí' a la investidura, ni Rivera planteó nada diferente a su ya anunciada abstención en la segunda votación de investidura. En esta reunión, el presidente de Ciudadanos no quiso abrir el melón del candidato alternativo a Rajoy: "Ellos tienen 137 escaños y nosotros 32. El rey ha designado un candidato y es el señor Rajoy". Rivera recordó que su posición es de sobra conocida: caras nuevas para replantearse el 'sí' e incluso el gobierno de coalición.

C's rechaza las mesas de diálogo

Por eso Rivera se cuidó mucho de ir más lejos. Rajoy presentó un documento como base para la negociación con casi 100 puntos del pacto de El abrazo de la pasada legislatura y la creación de cuatro mesas de trabajo. Ciudadanos no participará en estos grupos, en los que Rajoy quiere abordar las reformas institucionales, la política económica, la política educativa y la social.

Fuentes de la dirección del partido recordaron que el pacto de El abrazo con el PSOE fue un acuerdo de gobierno y que con el PP no se negocia "ni entrar al gobierno ni nada parecido". La línea de comunicación será entre Rajoy y Rivera. Garicano y Guindos hablarán de economía e intercambiarán papeles. Pero el límite está ahí.

Si en algo coincidieron ambos fue en descargar en el PSOE la responsabilidad de facilitar el arranque de la legislatura o abocar el país a unas terceras elecciones. Rivera pidió a Sánchez que se mueva del 'no'. Y Rajoy agradeció el balón de oxígeno, apuntalando el mensaje que distingue entre legislatura y investidura: "Sin compromiso del PSOE no habrá Gobierno y sin compromiso de Ciudadanos no habrá estabilidad".