CATALUÑA

El Parlament vuelve a aplazar su desafío al Constitucional

La Mesa evita incluir en el orden del día del próximo pleno la votación de las conclusiones de una de las normas de “desconexión”

Junqueras, Puigdemont, Romeva y Forcadell, la semana pasada en el Parlament

Junqueras, Puigdemont, Romeva y Forcadell, la semana pasada en el Parlament Efe

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La Mesa del Parlament ha evitado este miércoles desobedecer al Tribunal Constitucional e iniciar un choque frontal con el Alto Tribunal. El órgano de la cámara catalana no ha querido incluir en el orden del próximo pleno la votación de las conclusiones de la comisión del Proceso Constituyente, en las que se incluye una mención expresa a la celebración de un referéndum unilateral en Cataluña.

El Tribunal Constitucional advirtió el martes por la tarde a la Mesa de que debía “impedir o paralizar cualquier iniciativa” que supusiera “ignorar o eludir los mandatos” del TC. El Alto Tribunal se refería a la resolución aprobada por el Parlament el pasado 9 de noviembre, que ya declaró inconstitucional y nula mediante una sentencia del pasado 2 de diciembre.

La Mesa se ha reunido este miércoles con la advertencia del Constitucional sobrevolando la reunión. Como cada vez que los miembros de este órgano bordean la ilegalidad, han optado por aplazar la decisión y se han limitado a “tomar nota” de las conclusiones de esa comisión sin incluirlas en el orden del próximo pleno, que será el último del actual periodo de sesiones.

La Mesa intenta con esta acción evitar cualquier responsabilidad por desobedecer al Tribunal Constitucional después de su advertencia. La estrategia recuerda a la que se siguió el pasado abril, cuando la CUP presentó una moción que ratificaba la declaración de ruptura suspendida por el Constitucional. Entonces se evitó que la Mesa decidiera sobre su tramitación y la inclusión en el orden del día quedó en manos de los diputados, que lo solicitaron justo antes de empezar el pleno.

Lo más probable es que los independentistas usen otra vez esta estrategia para que la responsabilidad no recaiga en los miembros de la Mesa. La diputada de la CUP, Eulàlia Reguant, ha admitido que “hay muchas vías” para llevar las votaciones de esa comisión al pleno. Por parte de Junts pel Sí (JxS), Marta Rovira ha afirmado su grupo quiere que la Mesa lo incluya en el orden del día antes del viernes, pero que tanto JxS como la CUP tienen intención de llevarlo al pleno “sea cual sea” la decisión de la Mesa.

La oposición ha cargado contra la posibilidad de que se acaben votando esas conclusiones en el pleno. El portavoz de CSP, Joan Coscubiela, ha ligado la unilateralidad que defienden JxS y la CUP a la moción de confianza a la que se someterá el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, después de verano. “Necesitan decidir si quieren salvar a Puigdemont o al proceso constituyente y la dignidad del Parlament”, ha espetado.

Carlos Carrizosa, portavoz de Ciudadanos, también ha ligado la decisión a la cuestión de confianza de Puigdemont y ha avisado de las consecuencias que tendrá su tramitación. “Seguramente estamos ante el último aviso del Constitucional”, ha añadido el líder del PP, Xavier García Albiol.

Las conclusiones de la comisión del proceso constituyente diseñan un plan de desconexión de España en tres fases. La primera consistiría en un “proceso participativo” sobre la independencia y la desconexión con el Estado. La segunda fase serían unas “elecciones constituyentes” tras las que se formaría una “asamblea constituyente” que se encargaría de redactar una constitución catalana. Finalmente se celebraría el mencionado “mecanismo unilateral de ejercicio democrático” para que los catalanes decidieran sobre esa Constitución y, de facto, sobre la secesión.