Fuerzas Armadas

Coronel Vázquez de Prada: "La liberación de Mosul será el principio del fin del Estado Islámico en Irak"

"El Daesh siembra las ciudades de bombas trampa" / "El EI es una amenaza directa para España" / "Los iraquíes son del Madrid o del Barcelona, eso nos da proximidad".

El coronel Vázquez de Prada ha estado al frente del contingente español en Irak los últimos 6 meses.

El coronel Vázquez de Prada ha estado al frente del contingente español en Irak los últimos 6 meses.

Es el momento de volver a casa y mirar hacia atrás. El coronel Pedro Vázquez de Prada Palencia ha liderado el contingente español desplegado en Irak en los últimos seis meses. La batalla contra el Estado Islámico se libra ahora calle por calle, casa por casa, con Mosul como la llave para derrotar militarmente a los terroristas. Las brigadas iraquíes formadas por las Fuerzas Armadas constituyen la punta de lanza en la liberación de la ciudad, cuya población asume un futuro incierto. 

"Optimista, pero prudente". El coronel Vázquez de Prada no quiere celebrar antes de tiempo la reconquista de la ciudad. Desea "de todo corazón" a las tropas iraquíes -"Son más que compañeros para nosotros", advierte- que triunfen sobre los terroristas: "Queremos que les vaya bien porque el Daesh no tiene fronteras".

Por fin ha arrancado la liberación de Mosul. ¿Cuánto tiempo puede llevar la toma de la ciudad por parte de las tropas oficiales?

Mosul ha empezado a buen ritmo. Somos optimistas, pero prudentes. Como no estamos dentro de la ciudad, no podemos valorar. Las que han entrado son las brigadas que hemos adiestrado en Besmayah y lo están haciendo muy bien. Están en primera línea en la recuperación de Mosul. Sobre la recuperación, sólo podemos decir que lo antes posible.

¿Qué retos afronta la ciudad de Mosul una vez sea liberada del Daesh?

Puedo imaginar la situación que hay en la ciudad, porque es lo que hemos visto en el resto de Irak. Es un país unido buscando la derrota de un grupo terrorista. Mosul está ahora viviendo la reconquista y el Estado Islámico ha pasado el gran escalón de su derrota. El reto será ver en qué va a mutar el grupo, que de tener un territorio extenso pasará a no tener casi ninguno.

Varias unidades entrenadas por el Ejército español participan de forma directa en la liberación. ¿Qué capacidades tienen y qué misión juegan en el operativo?

Juegan una misión muy importante. Nosotros recibimos una brigada y lo primero que hacemos es ver cómo están, dónde quieren ir y para qué va a ser empleada. A partir de entonces enfocamos las técnicas de adiestramiento. Antes de empezar a hacer tácticas militares celebramos una semana previa de contacto. Hablamos de los Derechos en conflictos armados: los terroristas son crueles, pero los soldados no pueden hacer las mismas cosas que hacen ellos. Enseñamos a los militares técnicas de apoyo sanitario en combate y herramientas para localizar las bombas trampa. A un grupo escogido les dedicamos un mes entero para que aprendan a desactivar los artefactos o, al menos, a señalizarlos correctamente. Después llegan los conocimientos complementarios, como el manejo de máscaras químicas y nociones en el uso de armas.

¿Máscaras químicas? ¿Es habitual el ataque con este tipo de armas por parte del Estado Islámico?

No es habitual, pero hay antecedentes en el uso de algunos tipos de elementos químicos. Además, es habitual que prendan fuego en fábricas de Mosul y se desprende gas tóxico. Lo han empleado ocasionalmente, pero no de forma diaria.

¿De qué otro armamento dispone el Estado Islámico?

Lo más peligroso son las bombas trampa y los francotiradores a distancia. Las bombas trampa las colocan en un camión cubierto con placas de acero para que las balas no alcancen a su conductor, que es un suicida; el vehículo impacta contra las fuerzas enemigas, explota y causa muchas bajas. La única firma de parar estos ataques es con carros de combate y ya hemos adiestrado a los iraquíes para que los utilicen. Sobre los francotiradores, es un elemento que incide mucho en la moral. Nosotros les hemos dado a las brigadas las claves para detectarlos y también hemos formado a francotiradores.

La balanza de la moral ha cambiado. La de la Coalición Internacional y de las tropas iraquíes es de victoria; la del Estado Islámico es de derrota.

Las brigadas adiestradas por España ya han entrado en Mosul ¿Qué es lo que se están encontrando en la ciudad? ¿Les remiten algún tipo de informe?

No. Lo único que nos interesa es su comportamiento en combate, cómo lo están haciendo. Y, por supuesto, si tienen algún muerto o herido entre sus filas, porque para nosotros son más que compañeros. Hemos pasado mucho tiempo juntos y sentimos sus bajas como nuestras.

También queremos que les vaya bien porque el Daesh no tiene fronteras. Combaten el terrorismo en su lugar de origen y eso beneficia a los españoles, porque el terrorismo es una amenaza que nos afecta directamente.

Hace unos meses era impensable hablar del asalto de Mosul. Una vez caiga este bastión yihadista, ¿se puede considerar al Estado Islámico derrotado en el plano operativo en Irak?

Será el comienzo del fin de la derrota militar del Daesh. La operación militar sobre Mosul se desarrolla en sus barrios, casa por casa. Una vez se libere, habrá que limpiar la ciudad de explosivos. Por la experiencia que tenemos, los terroristas dejan las localidades que abandonan llenas de bombas trampa para que estallen cuando la gente vuelva a casa. Eso ocurrió en lugares como Faluya o Ramadi, cuya liberación marcó el comienzo de la derrota militar del Daesh.

Habla de un combate calle por calle, casa por casa...

El Estado Islámico sigue atacando en espacios abiertos, pero la guerra ahora también se desarrolla en zonas urbanizadas, como las de Mosul o sus inmediaciones. Hemos trabajado mucho este tipo de escenarios y hemos formado a las brigadas a moverse en lugares similares, como en polígonos.

Ustedes llegaron a Irak el 20 de mayo y ahora otro relevo español se hará cargo de la misión española, enmarcada en la Coalición Internacional. ¿Qué balance puede hacer de estos seis meses?

El balance lo tiene que hacer otro, yo puedo hablar de hechos. Hemos adiestrado a tres brigadas, hemos impartido cursos de especialistas, los dos primeros cursos de limpieza de rutas, cursos de desactivación de IEDs [Artefactos explosivos] a distancia, adiestrado a tripulaciones…

La Brigada 36, a la que formamos nosotros, tomó la ciudad de Shirqat nada más salir de aquí. Lo hicieron en 24 horas, con dos bajas y 5 heridos, ninguno de ellos por explosiones de IEDs. Los soldados nos mandaron la bandera del Daesh que ondeaba en la ciudad en reconocimiento al éxito de la formación.

¿Y qué retos afronta el relevo español que acaba de llegar a Irak?

Son muy parecidos a los nuestros. Especialmente, conseguir adiestrar a las unidades iraquíes en las capacidades para el combate, que van cambiando a medida que pasa el tiempo. No sabemos cuáles van a tener en seis meses. La clave es mantener un diálogo muy directo con el Ejército iraquí, ser capaces de responder a sus peticiones sobre la marcha. Hacemos un entrenamiento a medida. Todo ello con el carácter español adaptado a la idiosincrasia iraquí, que nos sentimos muy parecidos.

¿Encuentra similitudes culturales con los iraquíes?

Somos mediterráneos, españoles e iraquíes. Nos gusta el contacto directo, que nos den un abrazo fuerte en un momento dado, a diferencia de lo que ocurre en otras otros países. Nosotros somos herederos de su cultura: estuvieron 700 años en España y no lo olvidan. Además, este país está dividido entre gente del Real Madrid y del Barcelona, lo que nos da mucho tema de conversación y una proximidad enorme. Los españoles lo damos todo, no consideramos esta misión como una misión fría.

Su contingente ya ha comenzado a regresar a España. ¿Cómo ha sido la despedida de Irak?

Ha habido despedidas muy emotivas, porque los iraquíes no son otra cosa que nuestros propios compañeros. Les deseamos que les vaya muy bien de todo corazón, tanto por su seguridad personal como para que acaben con esta lacra que afecta también a España. Ahora mi misión restante es ver a todos mis hombres sanos de vuelta en casa.