Ayuntamiento de Madrid

La Delegación de Gobierno se adelanta a Carmena y desaloja al Patio Maravillas

La Policía Nacional ha desalojado sin incidentes durante la madrugada de este domingo el edificio ocupado por el colectivo en el barrio de Malasaña.

Agentes de la Policía en la calle San Mateo de Madrid.

Agentes de la Policía en la calle San Mateo de Madrid.

  1. Ayuntamiento de Madrid
  2. Okupas
  3. Patio Maravillas
  4. Manuela Carmena
  5. Ahora Madrid

La Policía Nacional ha desalojado durante la pasada madrugada el edificio del barrio de Malasaña donde el sábado por la tarde se había instalado el colectivo okupa Patio Maravillas. Aunque la actuación se desarrolló sin incidentes y la presencia del grupo fue de apenas unas horas, sirvió para poner de manifiesto una vez más la división en el gobierno municipal entre los que afean estas infracciones o las apoyan abiertamente.

El Consistorio que dirige Manuela Carmena había afirmado durante el día disponer de "poca información" sobre un hecho para el que se comprometía a "buscar una solución tras escuchar a todas las partes". Sin embargo, es frecuente que en las juntas municipales surjan diferencias internas en este tipo de asuntos. Varios ediles, en concreto los que forman parte de Ganemos, una de las corrientes mayoritarias en el Ejecutivo local, apoyan abiertamente a los okupas, como quedó de manifiesto este sábado.

Hasta cinco concejales -Rommy Arce, Carlos Sánchez Mato, Montserrat Galcerán, Pablo Carmona y Celia Mayer, vinculados a Ganemos e Izquierda Unida- celebraban la okupación del edificio, un inmueble situado en la calle San Mateo que lleva varios años abandonado después de haber sido en su día una tienda de productos de peluquería.

En el aire quedaba conocer la reacción de otro edil, Javier Barbero, responsable del área de Seguridad y principal enlace de Carmena con la Policía Municipal. Barbero, vinculado en el pasado a Ganemos, la corriente que engrosa Patio Maravillas, fundó su propio movimiento junto a Mayer y Zapata, Madrid 129, a primera vista más moderado que su casa anterior.

Desalojo sin incidentes

Finalmente no fue la Policía Municipal sino la UIP (Unidad de Intervención Policial) la que llevó a cabo la actuación que ha servido para desalojar el edificio. Según narraba el colectivo a través de Twitter, los antidisturbios desplazados al lugar no han enseñado ninguna orden judicial, algo que se echaba en cara al nuevo ministro de Interior José Ignacio Zoido porque, según comentaban, los mismos agentes "han dicho abiertamente que ha sido una orden política de delegación de gobierno. Que ellos no necesitan órdenes".

Aunque la Delegación haya tomado la iniciativa, la política municipal en torno a lo que la alcaldesa definió hace meses como un "fenómeno cultural" es motivo frecuente de tensiones internas en Cibeles. Carmena dejó claro entonces que el desalojo es aceptable cuando "el dueño del local lo exija. Si no se da ese extremo y el uso del espacio es "social", la Policía no intervendrá", dijo. 

Una vez más, igual que hizo con la gestión de la Memoria Histórica, Ganemos ha criticado con vehemencia a su propio Gobierno. Las heridas supuran en público. Patio Maravillas ha calificado de "cobarde" e "insuficiente" la normativa de cesión de espacios acuñada por Carmena. El propio movimiento inserto en el Ejecutivo se ha pedido 'a sí mismo' ser "constructivo, y no represivo".

La okupación de este fin de semana se trata de la primera que llevan a cabo con Manuela Carmena en la alcaldía y responde a la "decepción" que ha granjeado su Gobierno en este movimiento. La ruptura entre Patio Maravillas y el Ayuntamiento de Madrid quedó patente cuando el Ejecutivo consistorial se negó a entregarles un espacio público inutilizado de 3.000 metros cuadrados en la calle Alberto Aguilera.