EN EL CONGRESO NACIONAL

Los aspirantes a suceder a Cospedal en Génova le dicen que no se dé por reelegida

Rajoy da vía libra a que se convoque un Congreso en febrero, sin primarias y con compromisarios.

Fernando Martínez-Maillo (d), junto con Alfonso Alonso (centro) y Pablo Casado (i).

Fernando Martínez-Maillo (d), junto con Alfonso Alonso (centro) y Pablo Casado (i).

  1. María Dolores de Cospedal
  2. Fernando Martínez Maíllo
  3. Alfonso Alonso
  4. Génova
  5. Mariano Rajoy Brey

Las intenciones de María Dolores de Cospedal de aferrarse a su puesto en la Secretaría General incluso después de que se celebre el Congreso Nacional del PP han sentado muy mal a buena parte de su partido. La secretaria general del PP dio por hecho en una conversación informal con periodistas en su toma de posesión como ministra de Defensa de que su idea es compatibilizar los dos puestos. Una rotunda afirmación que ha sido muy criticada por todos aquellos que creían que con el Congreso llegaría la renovación. "Da por sentado lo que ocurrirá sin que decidan los delegados", critican.

Precisamente han sido dos de los nombres que suenan a heredar esa Secretaría General -Fernando Martínez-Maillo y Alfonso Alonso- los encargados de recordar a Cospedal que el próximo secretario general se elegirá en febrero, cuando finalmente se celebrará el Congreso Nacional del que saldrá el nuevo líder. El vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maillo, hizo malabares tras el Comité de Dirección de este lunes para no desautorizar en público a su 'número dos'. Pero dijo abiertamente que habrá que esperar hasta el Congreso para salir de dudas. "Para hablar de nombres vamos a esperar al próximo congreso".

Unas horas antes que Maillo, ha sido el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, el que ha recordado que María Dolores de Cospedal siga alternando el ministerio de Defensa con la Secretaría General es algo que dependerá del próximo cónclave. "En ese Congreso se decidirá cuál será el equipo directivo y cuál será la suerte para la secretaria general, que nadie puede anticipar ahora. Dolores de Cospedal es secretaria general del PP y ministra, y en esa situación seguirá hasta el Congreso. Y en el Congreso, ya veremos", puntualizó. No obstante, el dirigente del PP vasco ha indicado que no le supone "ningún problema ahora mismo" que Cospedal compatibilice los dos cargos.

"Es compatible"

El actual vicesecretario de Organización aseguró que ser ministra y secretaria general "es compatible", aunque advirtió de que es imposible aventurar quién va a ser el 'número dos' del partido "si todavía no hay un candidato oficial". En el Partido Popular mucho se ha especulado sobre qué equipo directivo nombrará Mariano Rajoy en ese Congreso que debía de haberse celebrado hace más de un año. Antes de que el presidente formara Gobierno, parecía que Cospedal saldría de la cúpula del partido si el presidente la incluía en su Ejecutivo. Ella misma se apresuró a desmentir esos rumores que no han gustado nada en algunos sectores del propio PP. "Si ya se da por hecho que nada va a cambiar, ¿para qué celebrar el Congreso?", se preguntan.

Los más reacios a que Cospedal compagine su puesto en el partido con un ministerio "de Estado" como es el de Defensa argumentan que "no puede estar contestando a la oposición un día y preparando una ofensiva militar a la mañana siguiente". El papel que tiene que desempeñar, aseguran, debería ser similar al de Pedro Morenés. "Era un hombre que nunca dio de qué hablar, sencillo y muy discreto", añaden.

Dos puestos difíciles de compaginar

Además, los críticos con la filtración de la secretaria general en su toma de posesión como ministra le reprochan que se postule antes incluso de que se convoque el Congreso Nacional. También le reprochan que ya fue "pluriempleada" cuando fue presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general. Una doble condición que dejó insatisfechos a muchos. "Quiere enviar un mensaje a los 'sorayos': que ella va a seguir la que manda en el PP", añaden. Alfonso Alonso es uno de los altos cargos del PP más cercano a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría y su relación con Cospedal nunca ha sido un camino de rosas. Cuando Arantza Quiroga dimitió como presidenta del PP vasco en octubre de 2015, el propio Alonso acordó con Rajoy el relevo en contra del propio criterio de la secretaria general. Desde que el exministro de Sanidad se hizo con el poder del partido en País Vasco, muchos lo señalan como el sucesor natural de la propia Cospedal en el organigrama del partido.

Desde que Rajoy colocó a Martínez-Maillo en la dirección del PP en junio de 2015, el expresidente de la Diputación de Zamora ha ido tomando poco a poco el control del partido "y le ha quitado mucho poder" a la secretaria general, aseguran las mismas fuentes, "aunque están en permanente contacto y ella sabe todos los movimientos y todos los pasos que da él en todos los temas que le toca lidiar", matizan. La forma de Cospedal al abordar el caso Bárcenas, su enfrentamiento con Soraya Sáenz de Santamaria y el pulso que ha mantenido con Javier Arenas, íntimo de Rajoy, han sido las causas para que la actual 'número dos' del PP haya ido perdiendo poder dentro del partido, sobre todo cuando también perdió la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha en las pasadas elecciones autonómicas.

La continuidad de Rajoy como presidente no está en estos momentos en cuestión. Sin embargo, muchos militantes y cargos intermedios aspiraban a un relevo en la Secretaría General. Lo único que dejó claro Rajoy ante su Comité de Dirección es que en el nuevo congreso donde se renovará o se reelegirá a la cúpula se aplicarán los estatutos actuales. Es decir, la elección de los cargos se hará por el método tradicional de compromisarios, no votarán los militantes. Un reclamo que llevan pidiendo desde hace meses militantes del PP como la red Floridablanca, que insiste en que "si quieren, pueden votar los militantes".