Inmigración

Más de 200 subsaharianos asaltan la valla de Ceuta de madrugada

Los inmigrantes de diferentes nacionalidades han conseguido saltar las dos vallas que separan Marruecos de España esta madrugada.

Imagen de un intento de salto a la valla de Ceuta del pasado enero.

Imagen de un intento de salto a la valla de Ceuta del pasado enero. Efe

  1. Inmigración
  2. Ceuta
  3. Inmigración ilegal
  4. Marruecos

Alrededor de 400 migrantes subsaharianos de diferentes nacionalidades han intentando saltar las dos vallas de 6 metros que separan Marruecos de España esta madrugada, entre ellos niños y mujeres. Más de dos centenares lo ha conseguido. Algunos de los que se han puesto en contacto con organizaciones no gubernamentales españolas son de Camerún, Costa de Marfil, Malí y Burkina Faso, y entre ellos han cruzado también adolescentes de entre 15 y 17 años.

La mañana del lunes el barrio de El Príncipe es un alboroto de carreras y voces gritando "Boza, boza", relatan a EL ESPAÑOL ciudadanos desde Ceuta. Algunos migrantes también circulan por la zona de Sidi Embarek, donde se encuentran la mezquita y el cementerio musulmán de la ciudad.

El salto ocurrió a las 7 de la madrugada por la zona de Fnideq (Castillejos), el pueblo más cercano a la frontera, y la finca Berrocal que está justo en la valla. A su llegada a Ceuta fueron custodiados por la policía nacional y la guardia civil, y esperaron más de una hora la asistencia sanitaria española.

Los heridos fueron asistidos por personal de Cruz Roja cerca de la valla y algunos evacuados al Hospital Universitario de Ceuta por cortes de diversa consideración. Una treintena estarían en una estado más delicado.

Los ceutíes están colaborando para facilitar la atención de los subsaharianos, y algunos ciudadanos trasladaron con sus propios medios a los heridos al hospital. El 112 agradeció en su cuenta de Twitter que los vecinos indicaran donde se encontraban las personas recién llegadas para facilitarles ayuda.

Grupos de migrantes se mantuvieron escondidos en los montes cercanos a la ciudad por miedo a ser devueltos. "En mi grupo éramos más de 54 pero no nos fiamos porque nos devuelven incluso con la presencia de la Cruz Roja", aseguró un subsahariano a la ong de Tánger Caminando Fronteras, que lo hizo circular en las redes sociales.

"Estamos con la policía nacional. A pesar de ello seguimos con el miedo a una devolución en caliente", confesó por teléfono un migrante a Helena Maleno, la responsable de Caminando Fronteras. La activista de derechos humanos considera que "si tras estar custodiados por la policía las personas sufren una devolución en caliente, eso sería un rechazo en frontera".

A algunos los despojan de sus móviles. EL ESPAÑOL llegó a mantener una conversación a primera hora de la mañana con uno de los escondidos en el monte. La conexión se interrumpió después de un alboroto y que el joven gritará "espera, espera". Tras cortarse la llamada, el móvil estaba apagado y resultó imposible restablecer la comunicación.

La última devolución se produjo el pasado mes de septiembre, cuando 200 migrantes intentaron entrar a Ceuta y alrededor de medio centenar permaneció subido encima de la valla para evitar la detención. Todos fueron devueltos a Marruecos, excepto cuatro que estaban heridos y Cruz Roja trasladó al hospital de Ceuta.

En esa ocasión, la Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR hizo un llamamiento al Gobierno de España para que ponga fin a la práctica de las "devoluciones automáticas" en las fronteras de Ceuta y Melilla.