En Pozoblanco

Las cinco claves del presunto abuso sexual a las que responderá Prenda y su ‘manada’ ante la juez

El vídeo, la burundanga, un vestido roto.. los cuatro acusados explican este viernes desde prisión su versión de los hechos.

Los cinco detenidos por la presunta violación de San Fermín.

Los cinco detenidos por la presunta violación de San Fermín.

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Cuatro de los cinco sevillanos detenidos el pasado julio por una presunta violación múltiple en San Fermín tendrán que comparecer mañana de nuevo ante un juez. En este caso, ante la titular del Juzgado de Instrucción número Uno de Pozoblanco (Córdoba), que les investiga por un presunto abuso sexual sobre otra joven en esa localidad, dos meses antes de su viaje a Pamplona. Las comparecencias están previstas para las 10.45 de la mañana y los cuatro prestarán declaración desde la cárcel por videoconferencia, según han confirmado fuentes jurídicas a EL ESPAÑOL. El juez ha fijado un cuarto de hora para cada uno, pero las fuentes consultas vaticinan que se alargará más tiempo.

Los hechos que se investigan tuvieron lugar la noche del 31 de abril al 1 de mayo, después de una noche de fiesta en Torrecampo, a media hora en coche de Pozoblanco. Uno de los acusados, guardia civil de profesión, estaba destinado en ese municipio y el resto se desplazó desde Sevilla para estar con él. Se trata de José Ángel Prenda Martínez, ‘El Prenda’ o ‘Kartman’; Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, ‘Arfon’ (guardia civil); Antonio Manuel Guerrero Escudero (militar) y su primo Jesús Escudero Domínguez, ‘Escu’. Ellos, junto a otras tres personas, forman lo que ellos mismos denominan ‘La Manada’. En ella no está incluido Ángel Boza, el único detenido en San Fermín que no estuvo en Pozoblanco.

Fue la Policía Foral la que descubrió la existencia de un vídeo en el móvil del guardia Civil grabado por ‘El Prenda’ en el que se aprecia a los cuatro acusados en un coche en marcha y una joven en estado inconsciente sentada en el centro del asiento trasero. El militar le está dando besos en la boca mientras el resto aprovecha su estado para tocarle el pecho. Todos lo hacen, incluyendo el guardia civil, que conduce el vehículo. Luego compartieron las imágenes por WhatsApp con sus amigos.

En las conversaciones intervenidas se mofan de la chica a la que llaman “Bella durmiente” y llegan a compararla con Marta del Castillo. No fue hasta que la Policía Foral le mostró el vídeo cuando la chica decidió denunciar, varios meses después. Prestó declaración ante la jueza el pasado viernes y ahora, una semana después, lo harán los acusados. Estas son las cinco preguntas clave a las que tendrán que contestar mañana:

¿Usaron Burundanga? Se trata de una droga que anula la voluntad de quien la toma y elimina los recuerdos. La denunciante, de 21 años, afirma que no se acuerda de lo que sucedió en el coche. Declaró a los investigadores que despertó "completamente desnuda en el asiento de atrás".  El juez de Pamplona que derivó los hechos a los Juzgados de Pozoblanco habla de "serios indicios de que podrían haberse utilizado sustancias específicamente destinadas para provocar la inconsciencia de la víctima".

Se basa el juez en conversaciones de WhatsApp de los jóvenes en las que hablan de usar Burundanga en su viaje a Pamplona (no ha quedado acreditaron que usasen esa droga en San Fermín). Los sevillanos indican que esas conversaciones están sacadas de contexto y niegan que utilizaran burundanga, una sustancia bautizada como "el aliento del diablo" en algunos países de Sudamérica.

¿Actuaron bajo los efectos de otras drogas? Del análisis de los mensajes de WhatsApp de los acusados se comprobó que Prenda se jactaba de haber utilizado la placa de su amigo guardia civil para hacerse pasar por agente del Instituto Armado e incautar droga a otros jóvenes durante la noche de fiesta en Córdoba. "Teníamos placa chavales jajajaja. Le quitamos a unos nota la coca con la placa. El Alfonso y yo jajaja", dejó Prenda por escrito. Uno de los amigos con los que compartió el comentario le respondió: "qué fácil es violar así".

¿Hubo violencia? La joven relató que, una vez recuperada la consciencia, se pasó al asiento del copiloto y el guardia civil le pidió que le realizase una felación a lo que ella se negó. Según su versión, el joven reaccionó de forma airada y le golpeó "dos veces en la cara y otra en el brazo". La chica además aportó como prueba en su denuncia una foto que se hizo a sí misma de un moratón en otra parte del cuerpo. La defensa de los sevillanos dudan de que ese golpe se le produjese durante el episodio del coche.   

¿Cómo se rasgó el vestido? Ya antes del encontronazo con el guardia civil, la denunciante relató que tenía el vestido y las medias rotas. La chica además guardó esa prenda, un vestido con estampados, que ha sido aportada a la causa. Durante las imágenes del vídeo, Prenda ocupa el lugar del copiloto, el guardia civil va al volante mientras el militar y 'Escu' comparten con la chica el asiento de atrás.  

¿Cuánto duró el presunto acoso? La chica conocía al guardia civil (destinado en la localidad) y, según dijo, aceptó su oferta de llevarla a su casa. Entre Torrecampo y Pozoblanco hay aproximadamente media hora en coche y el vídeo que ha motivado esta investigación dura segundos. El Código Penal establece la pena de prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses por los delitos de abuso sexual.