Corrupción

Bernard apunta a que Pineda usó Manos Limpias en beneficio propio sin su permiso

El secretario general del sindicato pide salir de prisión apelando a sus "valores morales" y a que tiene una economía "muy limitada".

El secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard.

El secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard. MADRID

El secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard, ha remitido un escrito el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, en el que pide su puesta en libertad. En el texto al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL apunta a que el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, usaba su sindicato para beneficio propio sin contar con su consentimiento. Bernard y Pineda se encuentran en prisión provisional desde hace más de seis meses acusados de organización criminal, extorsión y amenazas. Exigían a entidades bancarias sumas de dinero a cambio de no difundir sobre ellas informaciones negativas o a cambio de no ejercer contra ellas acciones legales en los tribunales.

"No sabemos si el señor Pineda actuaba por su cuenta y aprovechaba las actuaciones de Manos Limpias", plantea el escrito de 39 folios en el que Bernard dice que no tuvo "nada que ver" con las actuaciones del presidente de Ausbanc. "Las conversaciones con terceros las ha hecho el señor Pineda a título personal e individual", zanja. A la hora de describir la relación que existía entre ambos, se limita a sólo "10 llamadas de teléfono" y "15 reuniones" desde el año 2013, fundamentalmente para apoyarse en sus "conocimientos bancarios".

Bernard niega que el señor Pineda fuera "quien daba las órdenes en Manos Limpias" y como ejemplo sostiene que él mismo avisó al director de la Fundación La Caixa, Jaume Giró, de que "no atendieran al señor Pineda respecto al asunto Nóos (la desimputación de la infanta), que no podía ser considerado interlocutor de Manos Limpias en ningún caso". Afirma que no es "culpable" de que "cualquiera usara" su nombre o el del sindicato "para beneficio propio".

"Han querido ser parte de la acusación"

Además cita las escuchas telefónicas entre Pineda y Javier Castro Villacañas -detenido en la misma 'operación Nelson' de abril- para concluir que de estas "conversaciones se puede deducir claramente la intención que tenía más de uno en dirigir uno de los procedimientos más importantes que han existido (Caso Nóos), que han querido ser parte de la acusación terceros ajenos al procedimiento".

No obstante, Bernard alega que nunca cedió a presiones y que la abogada del sindicato Manos Limpias, Virginia López Negrete llevó el caso de la Infanta "con plena autonomía". El secretario general del sindicato se refiere a esta letrada para comparar su estancia en prisión frente a la situación de libertad de la que disfruta ella: "aparecía como una de las cabecillas, pero no se le ha aplicado medida alguna".

Bernard pide al juez Pedraz que le deje en libertad mientras se sigue investigando la causa y, entre otra jurisprudencia, cita al Tribunal Constitucional para solicitar que se evalúen distintos elementos como "los valores morales del procesado" o sus vínculos familiares para acreditar que no tiene intención de fugarse. Añade el preso que, además, para ello es necesaria una infraesctructura y medios económicos en el extranjero, cosa de lo que él carece.

Una economía "muy limitada"

Busca con ello dejar claro que no se lucró con las presuntas extorsiones de las que se le acusa y llega a decir que su economía "es muy limitada" y que Manos Limpias se encuentra "al borde del concurso de acreedores". Dice haber sufrido un "calvario" por lo que su intención no es comenzar a realizar delitos en caso de ser puesto en libertad. Otro de los argumentos que esgrime Bernard para salir de prisión es el vínculo con su madre, con más de 100 años de edad y atravesando una neumonía que supone "un riesgo para su vida". El pasado junio ya pidió cumplir arresto domiciliario por motivos de salud

El exresponsable de Manos Limpias responde a algunas de las aportaciones económicas que recibían de Ausbanc y que obran en la causa con la intención de desmentir que el sindicato siguiese órdenes de Pineda. Se refiere, por ejemplo, a un abono de 3.630 euros, pero explica que con eso "no se cubre ni los gastos del procurador". "Que Luis Pineda sufragase con sólo 1.500 euros a Manos Limpias, no es motivo suficiente para deducir que por ello financie a Manos Limpias", dice en otro momento del escrito.

Existe un pago más contundente de 48.400 euros para Manos Limpias procedente de Producciones Zapallar, sociedad que pertenece a Ausbanc, pero Bernard dice que fue en contraprestación a un informe que realizó el sindicato encargado por la entidad que presidía Pineda. Por otro lado cifra los ingresos de Ausbanc Empresas en 2.300 euros, una cantidad que califica de "ridícula" atendiendo a que Ausbanc manejaba millones de euros y que el presupuesto anual de Manos Limpias era "muy superior". "2.300 euros puede ser menos del 2% de dicho presupuesto", zanja.