Caso de los ordenadores

El PP vuelve a descalificar a Bárcenas pese a que el ex tesorero retiró la acusación al partido

No tiene "ninguna credibilidad" y está "plagado de contradicciones y cambios", dice en un recurso.

Luis Bárcenas, en el banquillo del juicio por el caso Gürtel. Delante, Correa

Luis Bárcenas, en el banquillo del juicio por el caso Gürtel. Delante, Correa

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La decisión de Luis Bárcenas de renunciar a ejercer la acusación en el caso de los ordenadores contra su antiguo partido no ha movido al PP a tratar con más cariño (procesalmente hablando) a su ex tesorero. Si, en contra de lo afirmado por Bárcenas, su retirada como acusador particular hubiera sido fruto de una negociación, el Partido Popular lo disimula bastante bien: un recurso de 63 páginas que ha presentado ante la Audiencia Provincial de Madrid solicitando el archivo de las diligencias está cargado de descalificaciones hacia Bárcenas, que a juicio del PP ha mentido a la jueza instructora y carece de credibilidad.

"La única prueba que tiene Bárcenas para acreditar que había información personal en esos ordenadores es, como él dijo, 'su palabra'. Si bien 'su palabra' ha ido cambiando a lo largo del tiempo en sus distintas comparecencias y existen otros fuertes indicios de que, en realidad, esos supuestos archivos personales no existían", afirma el PP en el recurso, en el que combate la decisión de la jueza Rosa Freire de continuar el procedimiento para que el partido de Rajoy y varios de sus empleados se sienten en el banquillo por el borrado de los ordenadores que utilizaba el ex tesorero.

El PP pide a la Audiencia que revoque esa decisión de la titular del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid y acuerde el archivo de la causa porque "no existe prueba indiciaria, ni directa ni indirecta, que acredite que en los ordenadores había archivos personales de Bárcenas", los ordenadores "son del Partido Popular" y el borrado se ajustó "a la legalidad". También alega que los discos duros se destruyeron cuando el Juzgado competente rechazó la denuncia de Bárcenas por robo y, además, éste nunca reclamó al PP la entrega de ningún archivo personal guardado en esos ordenadores.

Descartado por la propia instructora el delito de encubrimiento de la supuesta financiación ilegal del partido, el PP se enfrenta a su primer proceso penal como persona jurídica bajo la imputación de un presunto delito de daños informáticos, que castiga a quien borre o altere "datos, programas informáticos y documentos electrónicos ajenos, cuando el resultado producido fuera grave (...)".

¿Qué información había?

Según declaró el ex tesorero en el Juzgado, en el ordenador Toshiba guardó información relativa a "la financiación opaca del PP, de la cual extrajo la información que aportó a la Audiencia Nacional en un pendrive [los llamados 'papeles de Bárcenas']", mientras que en el ordenador Apple guardó "información personal relativa a mis viajes, pantallazos de correos electrónicos, correos con mi secretaria, con bancos, documentos sobre Libertad Digital, agenda con reuniones de Álvaro Lapuerta [anterior tesorero] y donantes del partido, escaneados de diversos pagos de la contabilidad B del partido firmados, hojas Excel con detalles de presupuestos de campañas electorales, operaciones personales de cuadros y fotos de cuadros, documentos visados por Lapuerta e información sobre mis cuentas en Suiza".

El PP, que sostiene que no encontró archivo alguno en ninguno de los dos aparatos, subraya que la jueza instructora "ignora las inconsistencias", "versiones cambiantes " y "contradicciones" de Bárcenas, entre ellas que es imposible que extrajera en un pen drive la información del PP que dice haber guardado en el Toshiba porque este ordenador carecía de puerto USB.

En cuanto al Apple, el recurso del Partido Popular recuerda lo que Bárcenas declaró en la Audiencia Nacional: "En el Apple pues había otra información pero no sé, porque le cambié el disco duro en el mes de octubre y no sé lo que habrá podido quedar en la memoria RAM", manifestó al juez Ruz.

"Es decir, en ese momento, julio de 2013, Bárcenas no hace alusión alguna a que en el ordenador Apple pudiese haber ninguna información personal suya de especial interés" y, sin embargo, "tres años después hace memoria", expone en su recurso el PP, que señala que la memoria RAM es la que usa el ordenador mientras está funcionando y se vacía cuando se apaga.

"Propiedad del PP"

En todo caso, suponiendo que existiesen, el PP considera de su propiedad todos los archivos con información sobre el partido. "Los únicos archivos que podrían ser objeto de protección por el delito de daños serían los 'ajenos', esto es, los supuestos archivos privados de Bárcenas que, según él, estaban almacenados en aquellos ordenadores. Quedan fuera, por tanto, cualesquiera archivos propiedad del Partido Popular que, según Bárcenas, también estaban guardados en los ordenadores (por ejemplo, contabilidad, presupuestos de campañas electorales, etc.)".

Para el PP, la información "privada" de Bárcenas que almacenarían los ordenadores carecería de la nota de relevancia que exige el delito de daños. "El formateo del supuesto 'detalle personal de operaciones de compraventa de cuadros' o de las 'fotografías de todos los cuadros' no reviste la gravedad que requiere el tipo penal. Ese supuesto listado puede volver a elaborarse a partir de los contratos que se hayan suscrito al efecto y lo mismo cabe decir de las supuestas fotos de esos cuadros, que podrían volver a hacerse", indica el recurso.

"Obviamente", añade, "el supuesto formateo de 'música' ningún grave perjuicio puede causar" y "el supuesto formateo de información sobre las cuentas bancarias de Bárcenas en Suiza ni ha generado ni era susceptible de generar un grave perjuicio" porque "el propio Bárcenas aportó dicha información en un pendrive a la Audiencia Nacional, por lo que conservaba dicha información (información que, en todo caso, no se almacenaba en los ordenadores)".

El PP subraya que la propia Fiscalía "no ha dado ninguna credibilidad a Bárcenas" dadas sus "graves contradicciones dentro de este procedimiento y fuera del mismo". El fiscal también ha pedido el archivo de las diligencias, cuya suerte está ahora en manos de la Audiencia de Madrid.