HACIA LAS TERCERAS ELECCIONES

El PP no moverá ficha hasta que el PSOE levante el veto a Rajoy

Los socialistas advierten de que un pacto de investidura no se traduce en facilitar la gobernabilidad.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Efe

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Sin condiciones, pero con las cosas claras. En el Partido Popular esperan a que el Comité Ejecutivo del nuevo PSOE se reúna y “levante el veto” a Mariano Rajoy para empezar a negociar el acuerdo al que llegarían ambos partidos para evitar las terceras elecciones forzando una investidura exprés del líder del PP antes de que se disuelvan las Cortes. “Hasta que los socialistas no definan qué estrategia van a seguir, ¿qué les vamos a proponer?”, se preguntan en el seno del PP.

Los conservadores respiran tranquilos porque son conscientes de que son el único partido que saldría reforzado en una cita electoral. Además, creen que “todavía hay tiempo” para formalizar un pacto entre PP y PSOE que devuelva la gobernabilidad a España. Sin embargo, creen que son los socialistas “los que tienen que hacer un gesto de que quieren hablar con nosotros” y no al revés, que Rajoy dé el primer paso.

Sin aparecer por los focos mediáticos desde antes de que dimitiera Pedro Sánchez, Rajoy aprovechó este jueves su visita a Málaga para acallar el debate interno que se había generado sobre si al PP le convenía más forzar unas terceras elecciones antes que firmar una abstención técnica del PSOE. “No voy a pedir ninguna condición”, zanjó, cuando se le cuestionó qué condiciones pondría encima de la mesa para negociar con los socialistas.

Además, Rajoy reconoció que no va a hablar de Presupuestos hasta que antes sea investido de nuevo presidente. “Para hablar los Presupuestos si hubiera una abstención ya sería suficiente. Es decir, los Presupuestos necesitan más votos a favor que en contra. Pero ahora no es momento de hablar de los Presupuestos. Lo urgente es formar Gobierno y luego ya hablaremos de los Presupuestos y de todo lo demás”.

Sin estabilidad

Los socialistas no tardaron en responder al líder del PP. Fue el presidente de la gestora, Javier Fernández, quien respondió a Mariano Rajoy que “en ningún caso” le va a proporcionar estabilidad al PP. “Tendrán que ganársela”, aseguró en una entrevista televisiva. Conservadores y socialistas tampoco se ponen de acuerdo en quién debe llamar a quién para sentarse a hablar. Para el PP, es Javier Fernández quien debe dar el primer paso “una vez que tenga claro dentro de su partido que nos van a dejar gobernar”, resumen fuentes populares.

En el PSOE, sin embargo, creen que debe ser el PP quien dé un paso al frente y busque apoyos para su gobernabilidad. La propia Susana Díaz le reprochó desde el Parlamento andaluz su actitud pasiva de “no mover ni una pestaña. “Es el colmo de la vagancia y de la flojera”. Por eso Díaz no está dispuesta a que se señale al PSOE como el único culpable del bloqueo político y señaló a Rajoy como el principal responsable. “No ha trabajado nada para buscar los apoyos”.

Esperando al Comité Federal

Mientras los socialistas deciden la fecha para celebrar el Comité Federal que supuestamente dará luz verde a apoyar, aunque sea pasivamente, la investidura del PP, en Génova ya hacen sus cálculos sobre cuándo se celebrará la sesión de investidura. “Hay tiempo para todo”, reconocen fuentes cercanas al presidente del Gobierno en funciones cuando se le pregunta sobre el viaje a Cartagena de Indicas que el presidente tiene el 28 y 29 de octubre para acudir a la Cumbre Iberoamericana.

En Génova y en Moncloa confían en que los socialistas resuelvan su encrucijada “la semana que viene”. El guion con el que ya empiezan a trabajar en las filas conservadoras es que, a continuación, el rey abra una ronda de consultas. Una vez que Javier Fernández “confirme al monarca su abstención”, y solo entonces, reconocen que Rajoy aceptaría ir de nuevo a una sesión de investidura. Sería Ana Pastor, la presidenta del Congreso, quien fijaría el pleno que debería comenzar, como muy tarde, el día 24 de octubre para que el actual presidente en funciones pueda viajar a Latinoamérica ya como presidente electo.