Guerra civil en el PSOE

El PSOE de Madrid apoya a Sánchez y presiona a Díaz: "Quien quiera abstenerse que lo diga"

La federación madrileña socialista acusa a los críticos de querer evitar el debate con su cascada de dimisiones.

La secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández.

La secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández. EFE

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La sala de prensa de la federación madrileña socialista es un claro reflejo de su posición: Pedro Sánchez sonríe en cuatro carteles y su nombre se asocia en el escenario a un "sí por el cambio". En una reunión extraordinaria de la Ejecutiva regional, la líder del partido en Madrid, Sara Hernández, ha acusado a los 17 críticos de secuestrar el debate y ha presionado a Susana Díaz: "Quien quiera abstenerse para dejar gobernar al PP que lo diga".

La secretaria general del PSOE en Madrid ha reconocido haber convocado la sesión por la "gravedad" y el "desasosiego" fruto del golpe dado contra Sánchez. "Han intentado poner en juego el patrimonio más valioso de este partido: la participación y el debate interno", ha aseverado arropada por sus más de cuarenta compañeros.

"Quieren callar a los militantes"

En palabras de Hernández, la búsqueda de la dimisión del secretario general supone un intento de "evitar que los militantes puedan expresar su criterio a través de unas primarias".

"Esto no tiene nada que ver con los estatutos del partido. Se ha pretendido acabar con el diálogo", ha asegurado la también alcaldesa de Getafe.

En una clara alusión a Susana Díaz y a menos de veinticuatro horas del Comité Federal, ha expresado: "Quien quiera plantear una opción distinta a la abstención para permitir el Gobierno del PP que lo diga libremente".

Con este dardo a la presidenta andaluza, Hernández recoge las palabras de Sánchez, que instó a Díaz a postularse en un bando o en otro.

"Pedro Sánchez está al frente"

Preguntada directamente por Pedro Sánchez, ha reconocido: "Nuestro secretario general está al frente del partido".

El año pasado, Pedro Sánchez purgó la federación madrileña para tenerla bajo control. Propició la salida de Tomás Gómez de la secretaría general y la de Antonio Miguel Carmona de la portavocía del Ayuntamiento. Entonces, se instauró la gestora que ahora Sánchez quiere evitar.

"Pero no es lo mismo", ha abordado Hernández. "En aquel momento no se pretendía atacar directamente al secretario general. Además, en esa ocasión había un órgano superior al regional, y en el caso actual, no".

El PSOE-M, en su carácter orgánico, está libre de 'susanistas'. O así lo ha querido explicar su secretaria general: "El apoyo a Pedro Sánchez es unánime". Pero la división ya existe tanto en el grupo parlamentario de la Asamblea como en el Ayuntamiento.