'Caso Madrid Arena'

Bernad utilizó la imputación del hermano de De Guindos para colocar a una jefa de la Policía Municipal

El secretario general de Manos Limpias interfirió con el tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid.

Antonio de Guindos, exconcejal de seguridad del Ayuntamiento de Madrid.

Antonio de Guindos, exconcejal de seguridad del Ayuntamiento de Madrid. Efe

La investigación a los líderes de Aubanc y Manos Limpias, Luis Pineda y Miguel Bernad, está dando a conocer nuevas extorsiones. De la causa que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz se está desvelando cómo los dos principales investigados utilizaban imputaciones en asuntos judiciales para obtener réditos económicos o personales, como hicieron con el presidente de Unicaja y con la infanta Cristina de Borbón. La Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía (UDEF) ha descubierto que Bernad también utilizó el asunto del 'Madrid Arena' por la muerte de cinco jóvenes para 'traficar' con las imputaciones.

Así se deduce de un documento incautado por los agentes de los ordenadores de Manos Limpias. Bernad redactó un escrito, denominado “Carta Recomendación a Enrique Núñez”, y fechado el 6 de febrero de 2013, dirigido a éste último, en ese momento tercer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid.

La carta decía literalmente: ““Querido Enrique: Dos consideraciones, con objeto de que las tengas en cuenta. Primero: La imputación de Antonio de Guindos, la ha efectuado su Señoría. Únicamente, nosotros trataremos después de la declaración, de que se le desimpute. Segundo: La otra consideración se refiere a la Subinspectora Rosa García Durán (en la actualidad arrinconada y muy mal utilizada), que te agradecería la recibieses, pues sería un puntal fundamental en las relaciones del Ayuntamiento con los medios de comunicación, y en la nueva reestructuración del cuerpo, os haría un papel excepcional. Recibe un afectuoso saludo, FDO.: Miguel Bernad Remón”.

En aquel entonces, el juez que investigaba la muerte de cinco jóvenes por una avalancha en el recinto ferial Madrid Arena, durante una fiesta, imputó al concejal de Movilidad del Ayuntamiento, Antonio de Guindos, hermano del actual ministro de Economía, Luis de Guindos, por la falta de control policial aquella noche. Es más, De Guindos dimitió de su cargo aunque finalmente se archivó la causa contra él y no llegó a juicio.

“Juega con las imputaciones”

De la carta remitida por Bernad, la Policía entiende que queda demostrado el modo de operar del secretario general de Manos Limpias, “en tanto en cuanto, Bernad refiere al que fuera tercer teniente de alcalde de Madrid, Enrique Núñez, que la imputación de De Guindos en el caso Madrid Arena la ha realizado su Señoría, si bien, dado que Manos Limpias ejerce la acusación popular, en cuanto se le tome declaración, intentarán desimputarle”.

A continuación, tras esa intención de lograr la desimputación del que fuera el máximo responsable del área de Seguridad del consistorio, “le comenta si puede recibir a una subinspectora de Policía Local que estaría 'mal utilizada', por si la pudiera recolocar en otro puesto”.

Según recoge la Policía en un informe en el que analiza este documento, “mediante el empleo del sindicato, Bernad juega con las imputaciones y las desimputaciones en función de sus intereses, y cómo también en esas comunicaciones aprovecha para solicitar algo a cambio”.

Caída en desgracia

En este caso, el máximo responsable de Manos Limpias, actualmente en prisión incondicional junto a Pineda, intermedió por un cargo policial. Precisamente, al año siguiente, Rosa García fue designada, en la nueva estructura de la Policía Municipal con Ana Botella como alcaldesa, al Área de Comunicación y Protocolo.

Sin embargo, García ha caído en desgracia con el cambio de Gobierno, del PP a Podemos, y el actual concejal de Seguridad, Javier Barbero, le ha rebajado la categoría de subinspectora a oficial, junto a otros cargos policiales, y se ordenó su traslado al distrito de Moratalaz.

Esta decisión del gobierno de Manuela Carmena ha sido anulada por una juez de lo Contencioso Administrativo tras un recurso de Rosa García en el que alegaba tener informes médicos que le impiden portar armas. La agente ha logrado paralizar las intenciones de Barbero.