Madrid

Nudismo vs naturismo: dos formas de ir al día sin bañador de Carmena

La fiesta del traje de baño opcional se celebrará el 24 de julio. Existen formas distintas de celebrarlo.

El día sin bañador se celebrará en la piscina de Peñuelas el 23 de julio.

El día sin bañador se celebrará en la piscina de Peñuelas el 23 de julio. EFE

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Menos de una semana para el 24 de julio, fecha elegida para el día sin bañador en Madrid. La piscina de Peñuelas acogerá el destape. De momento, ninguna más. El día que se conoció la autorización de Manuela Carmena para celebrar el evento, el teléfono de Ismael Rodrigo, presidente de la Asociación para el Desarrollo del Naturismo, colapsó. Los periodistas querían hablar con el inventor.

Una llamada tras otra. Titulares desenfadados, sin ropa. Y una batalla política en el escenario más noble del Consistorio: el debate sobre el Estado de la Ciudad. Rodrigo, al conocer el plácet de Carmena, envió su propuesta a las piscinas municipales de todos los distritos. Son más de veinte, pero tan solo ha recibido tres respuestas. Dos negativas. Entonces se quedó con Peñuelas porque no había otra. "No descartamos celebrar más días sin traje de baño si nos contestan más adelante desde otros sitios", cuenta a este periódico.

Dos formas de ir sin bañador

No todo es libertinaje, el día del bañador no es la serpiente en el paraíso o la manzana de Adán y Eva en Peñuelas. No es el desnudo por el desnudo. A grandes rasgos, hay dos formas de ir sin bañador, dos corrientes, dos asociaciones que marcan el paso del enseñar las vergüenzas que para ellos dejaron de serlo: nudismo vs naturismo.

Ismael Rodrigo se ha convertido en el portavoz del naturismo en Madrid. Se explica con calma porque, advierte, se está refiriendo a una filosofía y no a una acción aislada. "No defendemos el nudismo por el nudismo, sino en aquellas circunstancias en las que no llevar ropa es propicio, como es el caso del baño".

El nudismo "cotidiano"

En la Asociación de Amigos del Nudismo tienen una concepción más amplia. Apuestan por desvestirse en lugares públicos y privados donde se encuentren a gusto, aunque en ningún caso llaman a la desobediencia. No entrarían sin ropa en el Museo del Prado, por lo menos no mientras esté prohibido. Eso sí, hablan de "cotidianidad".

El naturismo implica un respeto por el medio ambiente. Creen en la felicidad obtenida a través del máximo aprovechamiento de los beneficios del sol y el agua, por poner un ejemplo. En las asociaciones nudistas, cuenta Javier -socio-, esto no es necesariamente una condición: "Algunos son naturistas y otros, no. Hay de todo".

Los 'guetos' nudistas

Aunque algunos miembros de la federación naturista hacen uso de ello, Rodrigo no ve con buenos ojos los espacios nudistas restringidos, aquellos espacios reservados y concretos a los que sólo puede accederse sin bañador. En este punto, el presidente de ADN prefiere hablar a título personal: "A mí no me gustan porque son una especie de guetos que consiguen el objetivo contrario al que buscamos. No se normaliza la situación, sino todo lo contrario".

Para Rodrigo una forma de testar el progreso es la no aparición en los medios de comunicación: "Esa es la mejor prueba de que se normaliza". En este caos, el boom mediático se debe a "la batalla política" porque ya llevaban "trabajando mucho tiempo".

Javier, de la Asociación de Amigos del Nudismo, también prefiere los espacios libres, pero su rechazo no es tan tajante por aquello de que "cuanto más, mejor".

La "sexualización" del cuerpo

Además, señala Rodrigo, en estos lugares "generalmente" se busca la sexualización del cuerpo, premisa opuesta a los naturistas. "Nosotros no queremos eso. Buscamos que puedan acudir juntos desde los abuelos hasta los nietos. En estos sitios no podría ser así".

La diferencia de pareceres entre naturistas y nudistas también se ha trasladado a la política. En la Federación de los primeros, que integra plataformas de distinta procedencia, ANUMA no ha querido estar. O no le han dejado.

Rodrigo asegura que la federación de la que forma parte se constituye desde abajo. "Se integra quien quiere", relata. Javier, de ANUMA, en cambio, incide en que no se les ha permitido unirse. Las partes tienen versiones distintas, radicalmente opuestas.

Los carteles ya han empezado a llegar a la piscina de Peñuelas, donde se jugará la prueba de fuego del día sin bañador, que ha logrado sepultar durante semanas el debate político consistorial. Hay otros veinte correos electrónicos enviados. Si alguna de las respuestas fuera afirmativa, Madrid podría celebrar más homenajes al destape.