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Rajoy, ante Obama: "Unas terceras elecciones serían una broma de mal gusto"

Ambos mandatarios se reunieron durante aproximadamente cuarenta minutos en el Palacio de Moncloa.

Ambos mandatarios responden a los periodistas tras su reunión.

Ambos mandatarios responden a los periodistas tras su reunión.

  1. Barack Obama
  2. Mariano Rajoy Brey
  3. Elecciones

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha trasladado al presidente de EEUU, Barack Obama, su disposición a hacer todos los esfuerzos posibles para formar Gobierno, ya que una nueva repetición de elecciones sería "una broma de mal gusto".

Mariano Rajoy, que ha comparecido en el Palacio de la Moncloa junto a Obama tras un encuentro que ha durado unos cuarenta minutos, ha explicado que ambos han hablado de las elecciones en España, aunque Rajoy no le ha dicho qué se propone hacer para sacar adelante su investidura, ya que no han "entrado en esos detalles".

El presidente español ha manifestado al estadounidense su convencimiento de que, si la "repetición" de los comicios del pasado diciembre fue una "mala noticia", una nueva convocatoria electoral sería una "broma de mal gusto, que afectaría a la economía española y al "crédito" de España "dentro y fuera".

"No debemos jugar con fuego"

"Ya llevamos mucho tiempo con el Gobierno en funciones, lo que no ha afectado a nuestra economía, pero no debemos jugar con fuego", ha señalado, tras recalcar que espera que en el proceso de formar gobierno "todo el mundo" actúe con "responsabilidad".

Rajoy también se ha mostrado seguro de que la política exterior y de defensa seguirán siendo fruto del "acuerdo entre las grandes fuerzas políticas" y de que "sea cual sea el resultado de las elecciones" en Estados Unidos "se van a mantener en el futuro" las relaciones con ese país que ha calificado de "serio" y "fiable".

Ha recordado que en España "siempre" el Gobierno ha consensuado al menos con el segundo partido las grandes líneas de la política exterior, "salvo alguna discrepancia puntual".

Por su parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, se mostró  seguro de que su país podrá trabajar con "cualquier Gobierno" que se forme en España y evitó pronunciarse sobre las negociaciones en curso tras las elecciones del 26 de junio.

"Aunque nos importa mucho que tengamos un Gobierno español estable y que funcione bien, la naturaleza de la relación, los lazos entre EE.UU. y España, no dependen de qué partido esté en el poder", dijo Obama en una declaración a la prensa tras reunirse con el presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy. "Estoy muy seguro de que, sea cual sea el Gobierno que surja (de las negociaciones), podremos trabajar con ellos", agregó.

"Suerte al primer ministro Rajoy"

Obama no quiso decir si le preocupa el retraso en formar Gobierno en España tras las elecciones de junio, las segundas en menos de siete meses en España. El líder estadounidense expresó únicamente que desea "suerte al primer ministro" Rajoy, quien, según aseguró Obama, "no entró en detalles" durante el diálogo de hoy sobre las negociaciones para configurar un Ejecutivo.

"No es mi trabajo resolver las negociaciones para formar Gobierno en España", indicó Obama, que hoy se reunirá en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) con los principales líderes de la oposición: el del PSOE, Pedro Sánchez; el de Podemos, Pablo Iglesias; y el de Ciudadanos, Albert Rivera.

"Confianza en el pueble estadounidense"

El presidente estadounidense tampoco quiso hacer comentarios sobre las elecciones en su país y la posibilidad de que una victoria del republicano Donald Trump debilite los lazos con España. "No voy a comentar sobre las elecciones en Estados Unidos (...), pero tengo una gran confianza en el pueblo estadounidense, su bondad y sus valores", apuntó Obama.

"Aunque el proceso político allí es complicado: está dominado por demasiado dinero y es demasiado largo, la gente reconoce la importancia de la oficina del presidente, y creo que se tomarán esa decisión muy en serio", agregó el presidente, que ha respaldado a su compañera de partido Hillary Clinton como potencial sucesora.

El mandatario reconoció que "podrá haber diferencias en la política exterior" si su sucesor es republicano, pero aseguró que aun así habrá "intereses clave" en la relación con España, que mantendrán activa la alianza bilateral.