Sucesos

Un e-mail pidiendo socorro: así liberaron a un joven madrileño secuestrado 2 años por su padre

La víctima, de 19 años, estaba retenida en su propia vivienda y presentaba un "cuadro de extrema delgadez, desorientación y secuelas físicas".

El domicilio en el que estaba retenido el joven estaba repleto de bolsas de basura.

El domicilio en el que estaba retenido el joven estaba repleto de bolsas de basura.

  1. Guardia Civil
  2. Secuestros
  3. Policía Nacional
  4. Sucesos y Acontecimientos

La Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer de la Policía Nacional recibió un extraño correo electrónico. El joven madrileño, de 19 años, se presentaba víctima de un secuestro. Según relataba, su padre lo tenía retenido desde hacía más de dos años en su vivienda. No le dejaba salir "ni al rellano". Las condiciones en las que vivía eran inasumibles para un ser humano. En ese e-mail desesperado pedía socorro. Y ofrecía un número de teléfono de alguien que podía corroborar la historia: el de su propia hermana.

Los agentes de la Policía Nacional contactaron con la joven. Ella confirmó los hechos y alertó del "peligro" en el que se encontraban bajo la custodia de su padre, un hombre con "obsesiones" y problemas vecinales: estaba convencido de que querían envenenarle el agua y que la mafia rusa le perseguía. Fuentes policiales apuntan a una "posible enfermedad mental".

La investigación no tardó en extenderse. La Policía local de Rivas-Vaciamadrid -municipio en el que se encuentra la vivienda en la que se produjo el secuestro- se puso a disposición de la Nacional. También se trasladó parte de las pesquisas hasta dependencias de la Guardia Civil de la localidad madrileña.

Los indicios eran tan sólidos que los Cuerpos policiales solicitaron un mandamiento judicial de entrada en la vivienda. Ésta ha tenido lugar este martes, 5 de julio. Y el escenario que se encontraron los agentes era crítico.

El padre respondió "de forma violenta" y el joven se encuentra en "estado de desnutrición, deshidratación y desorientación": "Su progenitor le propinaba fuertes palizas -que se sucedían a diario-, apenas le proporcionaba alimento para subsistir, le limitaba el acceso al agua potable y le obligaba a permanecer todo el día en el mismo habitáculo de la casa", explica la Guardia Civil tras tomar declaración al secuestrado. 

Las condiciones de salubridad también eran cuestionables: "Todas las estancias de la vivienda se encontraban repletas de objetos inservibles, muebles rotos y bolsas de basura -advierte la Benemérita-, llegando el elevado volumen de basura acumulada a dificultar el tránsito por pasillos y habitaciones".

El joven, quien presentaba "un cuadro de extrema delgadez, desorientación y secuelas físicas", ha sido atendido por los servicios sanitarios. El padre fue detenido.