Ayuntamiento de Madrid

Lavapiés quiere a Carmena pero nadie quiere formar parte de su 'soviet'

Vecinos del barrio abogan por más seguridad cualificada para resolver los problemas. 

Diego es camarero en Lavapiés desde hace 8 años.

Diego es camarero en Lavapiés desde hace 8 años.

"He nacido en este barrio, pero estoy buscando la manera de irme porque aquí no se puede vivir. Mis hijos me piden que me vaya". La frase de Francisca, jubilada y vecina de Lavapiés, podría resumir el sentir de quienes no ven remedio a los problemas que vive el barrio. Basuras, peleas y drogas son los temas más comunes entre las quejas de los vecinos. 

El Ayuntamiento de Madrid se ha propuesto poner solución a parte de esta problemática de una manera diferente. Este martes se ha conocido el nuevo plan de Seguridad de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que pretende crear una Policía Comunitaria paralela con jurados "vecinales", que se presentarían al cargo de manera voluntaria. Todo ello estará supervisado por un gestor de barrio político-policial que será designado por el propio consistorio madrileño. Será aquel que conozca "a fondo el barrio y es conocido por el barrio": "Es quien impulsa y fortalece la gobernanza sobre el terreno". 

De momento, el primer barrio en el que planea Carmena implantar el plan es Lavapiés, un lugar, donde según reza el documento al que tuvo acceso El País, “las incidencias en delitos como la venta de drogas, los hurtos, robos violentos, han estado por muchos años entre las más altas de la ciudad”.

Un montón de basura en una calle del barrio.

Un montón de basura en una calle del barrio.

El novedoso proyecto también pretende instaurar un “jurado vecinal”, donde denunciados y víctimas tendrán “la oportunidad” de encontrarse “con el entorno social donde se cometió la supuesta infracción, reconocer su culpa y acordar conjuntamente vías para restaurar el daño hecho a la comunidad”. 

"Se perdería el respeto al vecino"

Las opiniones en la calle están divididas. Por un lado, los vecinos coinciden en que "hay que hacer algo nuevo" para solucionar los problemas de Lavapiés y confían en las medidas de Carmena. Por otro, no creen que ningún voluntario o vecino vaya a conseguir lo que no logra la policía. "Se perdería el respeto al que lo haga, aquí cada uno tiene su papel", expresa un conserje del barrio.

Diego es brasileño y lleva 8 años trabajando como camarero en Lavapiés. "Hace falta gente preparada, los policías son quienes tienen que hacer su trabajo", comenta. Como él, Maite, dependienta en el barrio, no cree que la clave esté en crear estos nuevos perfiles, sino en que la policía "actúe cuando venga y tome medidas": "Apoyo en todo a Carmena, pero habrá que ver cómo se pone esto en práctica", indica.

María Elena y Juanma son estudiantes y viven en Lavapiés.

María Elena y Juanma son estudiantes y viven en Lavapiés.

"Nos parece muy bien que se dé protagonismo a la gente para volver a hacer vida de barrio". María Elena y Juanma son canarios, pero llevan cuatro años estudiando en Madrid y viviendo en este barrio madrileño. "La idea de que sean los vecinos quienes solucionen los conflictos antes de que venga la policía es buena", apunta María Elena. Pero apostilla: "Otra cosa será ponerla en práctica, porque no creo que nadie se presente como voluntario".

Maite posa en su tienda de ropa de Lavapiés.

Maite posa en su tienda de ropa de Lavapiés.

"Nadie hace nada gratis", señala Pili, que juega con su hijo pequeño en el barrio. Para ella, que sean los propios vecinos quienes formen parte del dispositivo solo traería inconvenientes. "En Lavapiés vive gente de muchos lugares distintos, y hay que aprender a convivir y a respetar a la autoridad", concluye. Según apuntan algunas cifras, en este barrio conviven vecinos de más de 80 nacionalidades. 

La oposición tilda la medida de "disparate"

La propuesta del Ayuntamiento centró ayer parte del debate sobre el estado de la ciudad que protagonizó Carmena por primera vez desde que tomó las riendas del Consistorio. Pese a que la alcaldesa no se refirió a esta medida en ningún momento de sus turnos de palabra, sí fueron varios los portavoces locales los que le reprocharon la intención de crear una Policía Comunitaria y juzgados populares. Desde la tribuna de oradores y en los pasillos.

Llevó la voz cantante la líder de la oposición, la popularEsperanza Aguirre, quien tildó la medida de un "perjuicio para todos los madrileños" y un "disparate más al que nos tiene acostumbrados la alcaldesa": "Es algo que recuerda a los tiempos más oscuros del caciquismo", apostilló.

"No salía de mi asombro cuando lo he visto publicado", dijo la portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís, al terminar la sesión extraordinaria. Para ella, la propuesta evidencia que Carmena "no tiene claro cuáles son las competencias y estructuras"con las que cuenta el Estado: "No pensamos que haya que reproducir los organismos".

"No tiene sentido lo mires por donde lo mires". Además, consideró que los 121 gestores de barrio, uno por cada uno aquellos que articulan la capital, es sinónimo de "tender una red clientelar para que dentro de tres años -cuando se vuelvan a celebrar comicios municipales- haya mucha gente que le deba muchos favores a Ahora Madrid".