CORRUPCIÓN

El juez rechaza el aval de Mario Conde, que no podrá salir de prisión

Entiende que es insuficiente y descarta hacer una tasación judicial. Acuerda que la fianza debe prestarse en metálico o aval bancario. El fiscal pide que se investigue a los avalistas.

Mario Conde en el momento de su detención

Mario Conde en el momento de su detención Efe

  1. Operación Fénix
  2. Mario Conde
  3. Audiencia Nacional
  4. Blanqueo de capitales
  5. Fianzas

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz Rechaza por insuficiente la fianza aportada mediante garantía hipotecaria por los fiadores de Mario Conde, en prisión desde hace dos meses.

El magistrado, en línea con el informe del fiscal, considera no suficiente la garantía hipotecaria ofrecida por los señores Alonso García y por consiguiente el magistrado acuerda que la fianza debe prestarse en metálico o aval bancario.

En su auto el juez señala las cuatro fincas que han sido aportadas como garantía hipotecaria por Jaime y José Ángel Alonso García, vinculados con la Fundación Francisco Franco y hace constar que las tasaciones periciales entregadas por los dos fiadores no dejan de ser informes de parte. Las notas del registro de la propiedad que incluyeron son notas simples sin certificación literal "observándose divergencias entre las inscripciones registrales y las parcelas catastrales".

Hechos que según explica el juez se podrían subsanar con una oportuna tasación pericial judicial, pero el magistrado lo descarta al entender que en el presente caso no se estima adecuada la prestación de fianza mediante garantía hipotecaria, sino mediante dinero en efectivo o aval bancario. "Todo ello con el fin de asegurar- indica el auto- que el investigado señor Conde Conde no se va a sustraer a la acción de la justicia".

Pedraz había impuesto a Conde una fianza de 300.000 euros para poder quedar en libertad al entender que se ha reducido el riesgo de destrucción de pruebas y de fuga. Ahora Conde tendrá que buscar un aval o el dinero por otra vía.

En su informe apoyado ahora por Pedraz, la Fiscalía Anticorrupción recuerda que Conde adeuda 10 millones de euros, llegando en los últimos años a ser un no declarante del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de los ejercicios 2013 y 2014. Además, el exbanquero ha impedido la ejecución de los comisos acordados por su condena en el 'caso Banesto', “realizando presuntas maniobras torticeras precisamente con varias de las fincas decomisadas”.

Investigar a sus amigos

Tras presentar el aval de unos amigos suyos, la fiscal Elena Lorente ha descubierto que José Ángel Alonso García y Francisco Jaime García, que le iban a ayudar a salir de la cárcel, resulta que tiene un porcentaje en la sociedad Los Carrizos de Castilblanco SA: Concretamente, el primero tiene un 6,2% y el segundo un 18,42%, de la sociedad utilizada por Conde para comercializar aceite de oliva y que es encuentra en la investigación.

Así, Anticorrupción pide a Pedraz que investigue si éstos están relacionados con Conde, “o con alguno de sus más próximos familiares o allegados”.

La fiscal narra cómo Conde ha vendido a sociedades sus propiedades para evitar que fueran embargadas, pero que en realidad tras esas sociedades hay personas de su confianza. Además, apunta que no sólo es que rechace el aval presentado por Conde sino que recuerda que se opone a su puesta en libertad “por considerar que el investigado tiene recursos económicos desconocidos todavía por el Juzgado”.

Así, recalca que en su casa fueron encontrados diversos certificados de obras de arte. “Esto sin perjuicio de que estamos hablando de una persona con cuentas y recursos económicos en el extranjero, según sostiene esta parte, de acuerdo con la investigación”, recoge el escrito.

Respecto al aval, insiste que la garantía que se ofrece por terceros en principio ajenos a la causa “no es aceptable para esta parte toda vez que no puede el Juzgado ejercer un control constante y férreo sobre cualquier vaivén transaccional que los legítimos propietarios de tales fincas realizaren sobre las mismas, máxime al no hallarnos ante un procedimiento que vaya a concluir, ni de lejos, de modo inminente”.