Juicio

"El Solitario tuvo posibilidad de abatir a los agentes de un tiro y no lo hizo"

Jaime Giménez Arbe, quien fuera el atracador más buscado de España durante años, acumula 19 años de prisión más en un juicio por un atraco del año 2000. 

Jaime Giménez Arbe, El Solitario, durante su juicio

Jaime Giménez Arbe, El Solitario, durante su juicio

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El Solitario, quien fuera el atracador más buscado de España durante años, acaba de recibir su última sentencia: 19 años de prisión por un atraco a un banco hace 16 años en La Vall d’Uixó (Castellón) con tiroteo incluido. Jaime Giménez Arbe, su nombre real, ya tiene siete condenas firmes que suman 70 años de cárcel. Con este fallo, eso sí, el magistrado le ha dado en parte la razón a su tesis de que él era algo así como un ‘Billy El Niño’ moderno. “Si yo hubiera querido matarlos (a los policías), hubiera matado a cuatro o cinco. Mi técnica era superior. Yo no era ‘Billy El Niño’, pero casi”, dijo él durante el juicio celebrado el mes pasado ante la Audiencia de Castellón.

El fiscal pedía para él una condena de 33 años de prisión por el atraco a mano armada y por tres homicidios en grado de tentativa porque, en su huida y durante el tiroteo, disparó e hirió a tres policías locales. Durante el asalto también murió un agente, pero la justicia condenó a un compañero al considerar que fue resultado del fuego ‘amigo’.

La Audiencia provincial de Castellón le ha condenado finalmente a 19 años porque ha estimado que solo hubo intento de homicidio en un caso. Sobre los otros dos agentes, la sala avala la tesis defensiva que en todo momento utilizó El Solitario: “En ningún momento quise matar a nadie, ellos me habían intentado matar. Yo fui más generoso y les disparé a las piernas”. Ahora, la sentencia –facilitada este viernes por el Tribunal Superior de Justicia valenciano- le da en parte la razón con este argumento: "El acusado sí tuvo posibilidad de abatir a los agentes con un solo disparo, e incluso de completar la acción mortal disparando después, y no lo hizo".

Giménez Arbe entró disfrazado en un banco del centro de La Vall d’Uixó y, armado, se llevó 3.398.000 pesetas (20.422 euros) en un maletín. En su huida se cruzó con dos agentes de la Policía Local que ya habían recibido el aviso del atraco cuando se estaban preparando para el cambio de turno y que salieron en su búsqueda. Uno de ellos sospechó de Arbe cuando se cruzó con él y le gritó “alto policía”. El Solitario aseguró en el juicio que fue la policía quien disparó primero y que él solo se defendió porque, al dispararle, “se habían pasado de la raya”. El tribunal lo niega y considera probado que fue El Solitario quien, ante el alto policial, sacó el arma y disparó a un policía alcanzándole a la altura del muslo. Luego otro policía que iba junto a él disparó dos veces, y Arbe le hirió en la rodilla con un tiro.

El fallo recalca que Giménez Arbe atracó el banco “sin efectuar disparo alguno” y que luego salió y recorrió la calle “con normalidad”, se cruzó con los agentes y caminó unos 50 o 60 metros hacia ellos “sin revelar intención de dispararles”. Hasta que recibió el alto. A partir de ahí, comienza un brutal tiroteo del que todavía quedan huellas en las calles de La Vall. Arbe, además, perdió prácticamente todo el dinero en su huida. Pero el tribunal destaca que los disparos fueron hacia zonas no vitales: “Entendemos que el acusado sí tuvo posibilidad de abatir a los agentes con un solo disparo e incluso completar la acción mortal disparando después, y no lo hizo”.

Un experto tirador

El fallo no entra a decidir sobre si El Solitario era como Billy El Niño o no porque, dice la sentencia, no tienen documentación sobre “sus habilidades de tiro”. Lo que sí hace el tribunal es destacar que los propios agentes hablaron de él como un “experto tirador” y una “persona con mucho entrenamiento”. El propio Solitario alardeó de hacer un curso paramilitar en EEUU en el que sacó un 9,5 y de ser técnicamente muy superior a los agentes.

La Audiencia considera que “estos extremos” avalan la tesis de que solo quería defenderse. Así que, en estos dos casos, le absuelve por homicidio pero le condena por delito de atentado en concurso con delito de lesiones a 9 años. Por el contrario, sí considera que hubo intento de homicidio sobre el tercer agente, que resultó herido por un disparo que le pasó rozando la cabeza mientras conducía. En este caso, le impone seis años de cárcel. Por el atraco, la sala le ha condenado a cuatro años. En total, 19 años de cárcel que se suman a los 70 que ya tiene por sentencia firme.

El Solitario fue detenido en 2007 en Portugal tras años siendo el delincuente más buscado de España. Entre sus condenas, está la del asesinado de dos guardias civiles en Castejón (Navarra) en 2004. Allí usó la misma arma que en La Vall, un subfusil de fabricación americana que dispara 400 tiros por minuto. En la localidad de Castellón usó hasta tres armas distintas. En septiembre del pasado año fue trasladado de una cárcel de Portugal a la prisión de Huelva. Su abogado trata ahora que sea trasladado a una de Madrid.