Operación Taula

El PP valenciano pide a Barberá que se marche ante la pasividad de Génova

La delegación popular cree que el caso podría lastrarle en un nuevo proceso electoral. Comparan su caso con el del ex ministro Soria.

Rita Barberá abandona la Audiencia de Palma tras declarar por el caso Nóos.

Rita Barberá abandona la Audiencia de Palma tras declarar por el caso Nóos. EFE

  1. PP Valencia
  2. Rita Barberá
  3. PP Partido Popular

El PP valenciano quiere que Rita Barberá dé un paso atrás y se marche del Senado. Lo había pedido antes e insiste de nuevo en esta posición una vez que la Justicia ha dado un paso claro hacia su imputación al llevar el caso del presunto blanqueo ante el Tribunal Supremo, el único con competencia para actuar contra ella. “La posición es la misma y ahora con más argumentos, la situación no es mejor y es evidente que tampoco va a mejorar”, apuntan desde la dirección regional del partido.

Los populares valencianos ven que la marcha de la senadora es fundamental para rebajar la tensión y la presión que sufren a nivel local, y que debería ser un sacrificio necesario para dar muestra de regeneración. Y más ahora que se ve como inevitable una nueva carrera electoral. Es por ello que reclaman a la dirección nacional que actúe con “contundencia y rapidez” en este caso, pero de momento en Génova campa el inmovilismo tras la decisión judicial.

El magistrado Víctor Gómez ha derivado al Supremo la parte que afecta a la exalcaldesa de la causa por el presunto blanqueo de 50.000 euros a través de donaciones de mil euros que luego habrían sido devueltas con dos billetes de 500 con un origen supuestamente ilícito. El juez ha visto insuficientes las explicaciones de Barberá y ha alegado que sería incoherente no imputarla (lo que ahora se denomina investigada) cuando lo están el resto de las 48 personas entre concejales, exconcejales, asesores y exasesores que supuestamente participaron en el ‘pitufeo’ con ingresos de mil euros.

También Barberá realizó la aportación mediante un cheque fechado el 1 de abril de 2015. La Fiscalía Anticorrupción ya pidió en febrero elevar la causa al ver en la senadora un posible delito de blanqueo. El magistrado sí señala que nadie ha vinculado directamente a la exalcaldesa, pero ha apuntado a sus “sospechas” sobre las finanzas del PP de Valencia y a la estrecha relación que la une con la principal investigada, la exsecretaria Mari Carmen García-Fuster, que manejaba las cuentas del partido.

La Ley de Memoria Histórica

Al mismo tiempo, otra juez también ha enviado una exposición razonada al Supremo para que decida si imputa a Barberá por incumplir la Ley de Memoria Histórica al negarse a retirar símbolos franquistas.

En la calle Quart, sede del PP valenciano, sabían que el paso era cuestión de tiempo. La propia exalcaldesa lo reconoció en su última rueda de prensa. “Me parece lógico que si se ha pedido declaración a 50 personas se me pida declaración a mí. Es lógico. No sé por qué yo voy a quedarme fuera, pero es que para llamarme a mí hay un procedimiento que ahora ha empezado a ponerse en funcionamiento”, dijo tras recibir el ofrecimiento del juez para que declarase de forma voluntaria.

Barberá ya dijo entonces que no tenía ninguna intención de irse y que solo cumpliría “la ley y los Estatutos” del partido. El PP nacional abrió expediente informativo hace un mes y anunció que interrogaría a la senadora, pero desde entonces ha pasado más de un mes sin avances conocidos. Ayer, después de saber que el magistrado pedía la imputación, apenas hubo reacciones en Madrid. La secretaria general, María Dolores de Cospedal, a quien Barberá llamó “buena amiga” frente a quienes no la apoyaron públicamente, tan sólo manifestó que se seguiría con el expediente y que estarían “atentos” a la investigación judicial. Es decir, ningún movimiento. Tampoco hubo reacción de los más jóvenes que semanas atrás también pidieron su retirada.

Comparaciones con Soria

Desde Valencia destacan que el exministro José Manuel Soria dimitiera “por no contar la verdad” y que Barberá siga con su escaño en el Senado. “Lo lógico y lo sensato es dar marcha atrás”, dicen desde la dirección regional. El PPCV deriva a la dirección nacional la responsabilidad de actuar sobre la senadora. “Es Génova la que tiene que tomar la decisión o que alguien cercano –del entorno familiar- le haga ver que debe irse”, indicaron.

La medida rebajaría la presión al partido y evitaría agravios comparativos (por el caso Soria). Además, indican que en estos momentos se requieren “medidas más duras” contra estos casos. “Sí que se dan pasos, se ha abierto expediente y en otras épocas ni siquiera se hubiera hecho, pero la situación requiere medidas más rápidas”, indican desde la dirección regional.

Para los populares valencianos, la marcha de Rita Barberá supondría todo un respiro. Tal y como han afirmado públicamente en varias ocasiones, ven que la presencia de la exalcaldesa en este caso está en el foco de la presión mediática sobre los nueve concejales imputados que todavía forman parte del grupo municipal tras haber sido suspendidos cautelarmente de militancia. El PPCV insiste en que su objetivo es que dejen el acta.