Debate en el Congreso

La ex guerrillera uruguaya que da lecciones de humanidad a Rajoy

Ana Surra, de ERC, defiende la acogida de refugiados pero no la apertura de fronteras en una Cataluña independiente.

Surra muestra su certificado de refugiada en el Congreso.

Surra muestra su certificado de refugiada en el Congreso. Efe

Mariano Rajoy habló este miércoles en el Congreso sobre inmigración y refugiados. Tras su intervención, una guerrillera uruguaya (que llegó a ser miembro del aparato militar de los “tupamaros”) salió a la tribuna y criticó con dureza las palabras del presidente en funciones. Su discurso empezó con un “señor Rajoy, usted no sabe de lo que habla”, y le recordó al popular que “yo conocí el significado de la palabra refugiado por los republicanos españoles que llegaron a mi país huyendo de una dictadura”.

Ella es Ana Surra. Uruguaya, independentista catalana y diputada de ERC. Pero sobre todo, lo que se sigue considerando es “refugiada. Escapé de dos dictaduras. Yo sé muy bien lo que es pasar de un país a otro sin saber dónde encontrar un lugar seguro”. Tal vez por eso, porque experimentó en sus propias carnes el exilio por motivos políticos, demuestra esa sensibilidad con la gestión que está haciendo Europa del problema de los refugiados. Y ayer cargó las tintas contra Rajoy.

Emblema de los extranjeros independentistas

Ana Surra se ha convertido en el emblema de los independentistas extranjeros en Cataluña, así como Gabriel Rufián (su compañero de partido) lo es de los independentistas castellanohablantes. Esquerra entendió que incluir en sus filas de cara a las pasadas elecciones a independentistas de perfiles atípicos podría ayudar a captar votantes.

Ese fue el principal motivo por el que incluyó en las listas a Surra, fundadora y entonces presidenta de “Sí amb nosaltres”, entidad compuesta por inmigrantes que defienden el proceso independentista. “Ahora ya no forma parte de nuestra entidad, que es totalmente ajena a su vida política” explica Maria Dantas, una brasileña cofundadora del grupo.

Huyó de dos dictaduras

Guerrillera, activista social y sindicalista desde su juventud, Anna Surra fue perseguida por dos de los regímenes dictatoriales sudamericanos de los 70. Dejó su país en el 73, tras el golpe de estado de José María Bordaberry. Su actividad como guerrillera desembocó en su adhesión al aparato militar del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. Protagonizó acciones armadas, como el robo de coches. Estas actividades clandestinas la pusieron en el punto de mira del gobierno y se vio obligada a huir.

Buscó refugio en el Chile de Salvador Allende, el único país sudamericano que en aquella época no estaba gobernado por dictaduras. Empezó a trabajar para ayudar a los pirquineros, los mineros del norte. “Por una parte les enseñaba a leer. Por la otra, les instruía en el uso de las armas”, reconoce.

Llegó a Cataluña por un hombre

El golpe de estado de Pinochet le obligó a dejar Chile y asentarse en Panamá. Desde allí viajó a Europa. Llegó a Bélgica, donde nació su hijo. Después se marchó a Francia y a principios de 2000 volvió a su Uruguay natal, libre ya de dictadores. En 2005 desembarcó en Barcelona, donde se desenvolvió como entrenadora amateur de baloncesto: “Llegué a Cataluña por un hombre: concretamente mi nieto, que nació en Barcelona. Y me he quedado porque me siento identificada con el proceso independentista y la construcción de la República catalana. Para eso trabajo día a día”.

Y es que, aunque tiene 64 años, su fecha de jubilación se antoja muy lejana. Acaba de conseguir su mayor logro en su trayectoria política (un escaño en el Congreso) y se siente “más fuerte que nunca para alcanzar la meta que nos proponemos cada vez más catalanes”.

Defiende la acogida de refugiados...

En la actualidad reside en Barcelona y es una habitual en las charlas y conferencias que se celebran en relación a la crisis de los refugiados. En sus intervenciones siempre repite la misma frase. “De todo lo que he sido en la vida, lo único que no me gustaría volver a ser es refugiada”, asegura.

Surra es muy crítica con la gestión de la crisis de los refugiados sirios que se está llevando desde Europa y acusa a Rajoy de ser poco menos que un cómplice de Turquía en materia de política fronteriza: “Es una vergüenza que España se haya convertido en un alumno aventajado en la externalización de la gestión de fronteras”.

... pero no la apertura total de fronteras

La uruguaya sostiene que si Cataluña logra independizarse, no actuará como España en materia de inmigración: “En una República catalana, todos los extranjeros que estuviésemos allí empadronados en el momento de la proclamación, tendríamos los papeles desde el minuto cero”. Sin embargo, respecto a los foráneos que llegasen después, no es partidaria de la apertura total de fronteras: “En nuestro nuevo país tendría que haber una ley de control migratorio, pero siempre basada en la Carta de Derechos Humanos”.

Sus intervenciones en el Congreso se cuentan por polémicas. Se siente cómoda en la confrontación, fruto de su pasado como guerrillera. Ayer acusó a Rajoy de cerrar los ojos ante la mayor crisis humanitaria de nuestro siglo. “El Mediterráneo ha pasado de ser el Mare Nostrum a ser el Mare Mortum porque se ha convertido en la mayor fosa de cadáveres del mundo”.