PRESUPUESTOS MUNICIPALES

Podemos no se atreve a cortar los fondos a la Semana Santa

Las alcaldías con presencia de la formación morada apenas reducen las subvenciones a las fiestas religiosas.

Procesión del Cristo de los Navegantes de Ferrol, en la noche del Miércoles Santo.

Procesión del Cristo de los Navegantes de Ferrol, en la noche del Miércoles Santo.

Cuando Jorge Juan Suárez era el candidato por Ferrol en Común al ayuntamiento de la localidad gallega dijo que si llegaba a alcalde acabaría con las subvenciones a la Semana Santa. La consideraba "una manifestación religiosa individual" y, por lo tanto, "la financiación también debía serlo", dijo en plena campaña electoral. Unos meses más tarde, ya investido, cambió de criterio y el consistorio acabó asignando 35.000 euros en subvenciones a las cofradías. Es bastante menos que lo que destinaba el PP (hasta 75.000 euros), pero sigue habiendo fondos y las principales procesiones no han sufrido cambios a ojos de los vecinos y feligreses.

El presidente de la Junta General de Hermandades y Cofradías de Ferrol, César Cerreño, achaca este cambio de postura a que Suárez no es natural de Ferrol. Al ver la magnitud del evento, declarado de Interés Turístico Internacional, tuvo que retrotraerse, explica. "Nos hemos adaptado a las circunstancias y todo está saliendo como en años anteriores", explica Cerreño a EL ESPAÑOL.

En el municipio gallego gobierna la plataforma Ferrol en Común gracias al acuerdo llegado con el PSOE y el apoyo de BNG. Es un ejemplo de grandes ciudades gobernadas por Podemos y sus plataformas. Aunque antes de la llegada a las alcaldías la Semana Santa había sido puesta en cuestión, las nuevas corporaciones no han acabado con ella. Dijeron "no" a la subvención y acabaron con un sí pero con recorte. En al menos otras siete ciudades, de las más importantes, la participación en los actos de las autoridades municipales y la partida económica destinada a fiestas religiosas ha provocado distintas decisiones.

El alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, anunció su asistencia a la procesión del Nazareno de este Jueves Santo por la noche. Es una participación a título personal, no como alcalde. Esta está siendo una fórmula habitual que utilizan los ediles de las plataformas afines a Podemos: no acuden como representantes del ayuntamiento, sino como particulares. No así el alcalde de Valencia Joan Ribó (Compromís) que, a no ser que se produzca un cambio en su agenda, será el primer alcalde de la democracia en no asistir a ningún acto oficial de las procesiones de Semana Santa en la ciudad del Turia.

Ayudas intactas en Cádiz y Valencia

En Cádiz, los pasos son sagrados. La formación afín a Podemos Cádiz sí se puede no ha tocado la ayuda que destina el ayuntamiento de la ciudad andaluza desde hace años: casi 125.000 euros que se reparten una treintena de cofradías. Fuentes del consistorio gaditano aclararon que su intención ha sido en todo momento mantener la sintonía con las hermandades. Además del dinero dedicado a estas asociaciones, la formación liderada por ‘Kichi’ asume el gasto de la seguridad durante las procesiones, que asciende a 13.500 euros.

El Consejo de Hermandades y cofradías de Cádiz y su presidente, Martín José García Sánchez, ha querido recalcar la normalidad en las relaciones con el ayuntamiento. "No ha habido ninguna obstrucción, ellos tienen una ideología y hay actos a los que no van", explica García.

García quiso poner de relieve también la importancia que tiene la Semana Santa para la economía andaluza. Según los datos de los que disponen tras una reunión que tuvieron todas las cofradías de Andalucía con la presidenta de la comunidad, Susana Díaz, la Semana Santa dejó el año pasado unos ingresos cercanos a los 1.000 millones de euros en Andalucía.

Igual que en Cádiz, en Valencia, donde gobierna el tripartito formado por PSPV-PSOE, Compromís y Podemos, el Ayuntamiento ha decido mantener la misma cantidad destinada a subvenciones que en años anteriores. Las cofradías reciben 150.000 euros.

Madrid reduce un 20% su presupuesto

El consistorio liderado por Manuela Carmena ha decidido esta vez trazar una línea continuísta en Semana Santa. El presupuesto dedicado a la programación de esta época del año en el ejercicio anterior fue de casi 216.000 euros; en 2016 es de unos 175.500. El ayuntamiento justifica este descenso a la eficiencia a la hora de las contrataciones. "Es un programa de conciertos similar al del año pasado, pero hemos conseguido hacer las cosas muy similares con algo menos de dinero", explican fuentes del ejecutivo madrileño.

Después de la batería de polémicas surgidas durante los últimos meses en el Área de Cultura a raíz de la cabalgata, los carnavales y la memoria histórica, Carmena ha preferido mantener las tradiciones como se venían celebrando los últimos años.

Otras ciudades como Barcelona, Zaragoza y A Coruña aportan solo ayuda logística y de promoción durante estos días festivos. La ciudad maña gasta unos 11.300 euros en folletos, dossiers, carteles y demás actividades destinadas a promover los actos de matiz religioso. Barcelona, donde no existe casi tradición, el ejecutivo de Ada Colau se limita a la ayuda logística. Lo mismo ocurre en La Coruña.

Santiago y Oviedo retiran todas las ayudas

En el otro extremo se sitúan Santiago de Compostela y Oviedo, que decidieron no subvencionar ninguno de los actos. El consistorio asturiano está gobernado por el tripartito formado por el PSOE, Somos Oviedo e Izquierda Unida y ha eliminado la subvención de unos 20.000 euros que concedía tradicionalmente a las cofradías. El presidente de la Junta de Hermandades, José Ángel Rodríguez, cuenta que el cambio de gobierno ha hecho que el ayuntamiento "se cerrara en banda" y que suprimiera "todo tipo de ayudas", no solo las económicas, también las logísticas.

Es tradición en la capital asturiana que en la madrugada del jueves al viernes, a medianoche, la Hermandad de los Estudiantes de Semana Santa use el balcón del Ayuntamiento de Oviedo para leer el fallo de Poncio Pilato. En él se escucha la sentencia a morir crucificado a Jesucristo y después se canta una saeta. Este año, el ejecutivo local, ante la petición de la hermandad contestó que "el uso del balcón queda circunscrito exclusivamente a actos promovidos directamente por el Ayuntamiento de Oviedo".