Operación Taula

María José Alcón: secuelas mentales para declarar, pero no para ser concejala

La edil valenciana alegó que una caída en 2009 con rotura de cráneo le causó problemas de memoria para justificar sus olvidos al juez.

Maria José Alcón en una imagen reciente

Maria José Alcón en una imagen reciente E. E.

María José Alcón, ex edil de Cultura del Ayuntamiento de Valencia y una de las principales imputadas en la Operación Taula, alegó secuelas en la memoria para justificar los olvidos manifiestos en la declaración judicial sucedida tras su detención. Alcón es una de las protagonistas de las grabaciones realizadas por el empresario cercano al PP Marcos Benavent, que dieron lugar a la investigación del caso. Ante el Juzgado de Instrucción número 18 de Valencia y a las preguntas de su abogado, Alcón alegó que en "2009 tuvo un accidente, una caída por las escaleras de casa. Sufrió politraumatismo, con estallido de vértebras, rotura de costillas, esternón y base del cráneo occipital derecho". Según su versión, el accidente "tuvo secuelas que afectaron a su memoria". Unas secuelas que no le impidieron figurar en las listas electorales del PP y gestionar partidas millonarias de dinero público. 

Al contrario de otras democracias modernas como EEUU, España no tiene una legislación concreta que obligue a sus cargos electos a informar sobre posibles problemas médicos que afecten al desempeño de su trabajo. En el caso de Alcón, la parte del sumario conocida hasta ahora, carece de informe médico alguno que concrete estas dolencias y confirme si afectan solo al período de su accidente o al resto de su vida desde 2009.

Problemas con la cocaína

Para justificar sus continuas conversaciones con el empresario Marcos Benavent, Alcón asegura que en aquellas fechas su marido, ex gerente de la Fundación Jaume II, tenía problemas con la cocaína. Eso supuso la ruptura de la pareja e hizo que Benavent se preocupara por su estado de salud. "Al escuchar de nuevo las conversaciones y oir tantas cosas, creo que mi marido y marcos no me valoraban, y como había obtenido un puesto más importante cuando el político era él, creo que me tenían envidia. Por ese motivo, como yo notaba una minusvaloración, yo lo contrarrestaba invistiéndome de una autoridad que en realidad no tenía". 

Alcón utilizó este argumento para desligarse de las primeras conversaciones del sumario, grabaciones en las que aparece hablando de contratos presuntamente amañados para beneficiar, entre otros, a uno de los sobrinos de Rita Barberá.