Corrupción del PP valenciano

Rita Barberá liga su suerte a Rajoy

La senadora y exalcaldesa de Valencia, acorralada por los casos de corrupción, agradece el apoyo público al líder del PP y carga contra quienes piden su cabeza: “Pido sosiego y templanza”.

Rita Barberá, en un momento de su rueda de prensa.

Rita Barberá, en un momento de su rueda de prensa. Efe

La senadora y exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha encontrado un salvavidas político en Mariano Rajoy y ha optado por explotarlo. Así lo ha dejado claro en la primera aparición pública desde que estallara la macrooperación contra la corrupción del PP valenciano. “Quiero dar las gracias a quien públicamente me ha defendido”, dijo para pasar a enumerar una lista encabezada por el jefe de Génova, su “buen amigo” Mariano Rajoy. En el lado opuesto situó a quienes, dentro del partido, le han pedido que dé explicaciones y hasta que se marche de la vida política: “Les pido sosiego, tranquilidad y templanza. Es fundamental para un dirigente político y gobernante, porque si no, no se pueden acometer las grandes crisis”.

Barberá salió a la palestra después de que el magistrado que instruye el caso haya dado el primer paso para su imputación en la pieza sobre un supuesto blanqueo de dinero en la agrupación local del PP en Valencia que alcanzaría los 50.000 euros. Todo el grupo municipal salvo un edil, exconcejales y asesores están imputados (investigados) en la causa. El paso dado por el magistrado provocó nuevos pronunciamientos a favor de la retirada política de Barberá, pero también la defensa expresa de Rajoy. “He hablado con Rita Barberá y dice que es inocente (…) Vamos a esperar acontecimientos”.

No se plantea dimitir

Unas palabras que ya dejaron entrever que la senadora no iba a abandonar su acta para perder su aforamiento y así lo dejó claro ella misma este jueves: “No dimito, es que ni me lo planteo (…) No dimito porque si lo hiciera estaría asumiendo una culpabilidad que no tengo”. Negó cualquier participación o decisión en el presunto blanqueo. También negó irregularidades en los contratos municipales que se investigan y cualquier tipo de vinculación con la trama.

La alianza (y amistad) Rajoy-Barberá viene de lejos. El presidente en funciones fue reelegido como líder de Génova en 2008 cuando estaba en su peor momento y gracias a un congreso celebrado en la capital del Turia donde obtuvo el respaldo de los populares valencianos. El acto costó más de medio millón de euros que el PP nacional todavía no ha pagado a Feria Valencia, una entidad cuyo patronato preside quien ocupe el sillón de alcalde. Con la llegada de Joan Ribó (Compromís) al Ayuntamiento se presentó una demanda judicial para reclamar una factura que permanecía congelada. Aquel congreso fue clave para que Rajoy pudiera zafarse de los críticos y para encarrilar su llegada a la Moncloa. El apoyo de Barberá, junto con Francisco Camps, fue fundamental.

Desde entonces, Rajoy no ha evitado manifestar que es “muy amigo” de la que considera como la ‘alcaldesa de España’. La respaldó en la presentación de su candidatura en los últimos comicios mientras que evitó la de Alberto Fabra. “Rita, eres la mejor”, le dijo entonces. Rajoy, según algunas informaciones, es la persona que decidió el blindaje de su aforamiento a espaldas de miembros del partido y en la oleada de manifestaciones de presión sobre la exregidora. 

DESAFÍO A LAS ‘NUEVAS FORMAS’ DEL PP

Es esta amistad forjada durante años lo que ahora le permite a la que se bautizó ayer como “una exalcaldesa de provincias” tener el apoyo suficiente para mantenerse a flote. Su comparecencia en la sala de prensa de la sede del partido en Valencia, a solas, fue todo un desafío a las nuevas formas que intentan implantar en un partido acosado por los casos de corrupción. No es que no tenga intención de dimitir ahora, es que tampoco lo hará –según sus palabras de este jueves- en el caso de que sea imputada. Ella solo se regirá por las normas del PP y por las que la imputación solo desemboca en un expediente informativo que será disciplinario si se abre juicio oral. “Los estatutos están para cumplirlos”, reiteró.

Barberá ya se había erigido anteriormente como contraria a la tesis de nuevas líneas rojas del expresidente valenciano Alberto Fabra. Ahora, además, carga contra las formas de aquellos que han sido elegidos como nuevas caras para regenerar el partido. “A mis compañeros de partido que me han pedido explicaciones, voy a ser muy sincera. Unos casos por juventud y otras por otras razones los he encontrado precipitados, pero que puedo entenderlos por el complicadísimo momento que estamos viviendo (…) Les pido sosiego, tranquilidad y templanza. La templanza y el sosiego en un dirigente político y gobernante son fundamentales porque si no, no se pueden acometer las grandes crisis”.

BARBERÁ FRENTE AL PP VALENCIANO

El desafío de la exalcaldesa fue aún mayor ante los nuevos dirigentes del PP valenciano, con Isabel Bonig a la cabeza. No negó el SMS que le mandó y en el que le enviaba un claro mensaje -“Cuidado con lo que decís. Recordad por qué estáis ahí”-, tan solo se limitó a criticar que se hubiera filtrado. “No es una amenaza con tirar de la manta, demostraba mi dolor por la deslealtad”, aseguró.

Las críticas también fueron dirigidas a los pasos que está dando Bonig como la petición de un congreso extraordinario para regenerar al partido. Según la senadora, el partido ya hace un año que introdujo los cambios necesarios y suficientes. “No sé por qué hay que hablar de refundación, eso en mi partido ya se trabajó, se renovó e hizo lo que tenía que hacer”.