Bandas criminales

'Equipo A': de Manchester a Marbella tras 21 tiroteos en 18 meses

Los sicarios detenidos por la Policía disputaban una guerra abierta en el municipio británico de Salford.

Dos de los detenidos, Steven Britton y Carne Thomasson, y el material incautado.

Dos de los detenidos, Steven Britton y Carne Thomasson, y el material incautado.

El ataque era inminente. El mismo jefe de la banda A Team [Equipo A, en inglés], había viajado a Marbella acompañado de cinco de sus colegas para acabar con la vida de su mayor rival, el líder de los Anti A Team. Las autoridades británicas advirtieron el movimiento y alertaron a las españolas. "Preocupación" y "alarma social" resumían aquella conversación: la guerra que ambos clanes libraban en Manchester justificaban esta afirmación, y la última batalla iba a librarse en la Costa del Sol.

Armas de fuego, cuchillos y un plan bien dibujado. Los líderes del Equipo A habían establecido el cómo y el cuándo iban a atentar contra el cabecilla del Anti A Team. Pero agentes de la Policía Nacional han desplegado este domingo un operativo que ha culminado con la detención de los primeros, escribiendo un episodio clave en la lucha contra el crimen organizado de Manchester: 21 tiroteos en 18 meses definen la intensidad con la que estas bandas operan en la ciudad británica.

El asesinato de Mr Big

"Me han disparado y necesito ayuda". Paul Massey alcanzó a llamar a la Policía de Salford, en el área metropolitana de Manchester, en la noche del 26 de julio de 2015. Un hombre vestido con ropa militar y equipado con un subfusil le disparó a quemarropa en las afueras de su casa: 9 disparos lo dejaron malherido. Cuando los agentes llegaron a la zona, el hombre, de 55 años y con una trayectoria ligada a las mafias locales de extorsión, ya había muerto. 

Massey, también conocido como Mr Big, era conocido por su historial delictivo y por haber presentado su candidatura para hacerse con la alcaldía de Salford. En la década de los 90 controlaba, bajo empresas de seguridad privadas y otros medios que reventaban la legalidad, buena parte del negocio de los clubs nocturnos del área metropolitana de Manchester. Había quienes, tras haber cumplido pena en prisión por un apuñalamiento, señalaban a Massey como un mediador -al margen de la ley- entre las bandas de narcotráfico y extorsión que libraban su guerra en las calles de la ciudad británica.

El asesinato avivó esta batalla entre sicarios. Por un lado se encuentra el A Team ['Equipo A', en inglés]; por el otro, una amalgama de bandas entre la que destaca, por fuerza e influencia, el Anti A Team. Ambas compiten por hacerse con el control de tráfico de estupefacientes en Manchester y sus alrededores, y no dudan en usar todos los medios a su alcance para alcanzar sus objetivos. 

Un ataque con granada en el corazón de Salford

Los vecinos de la ciudad son testigos de esta guerra atípica. En 18 meses se han registrado 21 tiroteos. Un ataque con granada en el centro de Salford puso en alerta a la población de Manchester sobre la magnitud de estos enfrentamientos. La explosión se registró pasada la una de la madrugada del 30 de marzo de 2015. En la vivienda vicía Ryan Coward, un traficante de droga. 

Un ajuste de cuentas entre las bandas propició este atentado. "Nos estamos tomando esto muy en serio [...]. Hay muchos agentes que se dedican a esclarecer lo ocurrido", advirtió Clare Devlin, inspector jefe de la división de Salford de la policía británica. "No vamos a tolerar este tipo de actitudes violentas en las calles", advirtió.

Un niño de 7 años, herido por disparo

Pero este tipo de actitudes iba a recrudecerse aún más. Las bandas que luchaban por controlar el tráfico de drogas luchaban su guerra en las calles de Manchester. "Vi sangre que emanaba de las rodillas de Christian", relató Jayne Hyckey, de 29 años, tras verse envuelta en un tiroteo a la salida de su casa. El herido era su hijo, de 7 años. "Chillé a su padre para que tapara los agujeros y que el niño no perdiese más sangre -explicó-. Yo me colapsé y no pude hacer nada".

Los periódicos sensacionalistas describieron el episodio y bautizaron a la ciudad de Manchester con un nuevo nombre: Gunchester [juego de palabras con el término 'gun', que significa 'arma de fuego']. "Acabar con estas mafias nos puede llevar diez años", advirtió Sir Peter Fahy, jefe de Policía del área metropolitana de Manchester.

La desarticulación en Marbella

El jefe del Anti A Team se vio arrinconado en esta guerra y, a finales de 2015, trató de refugiarse en Marbella. Alguien debió dar el soplo al clan rival, el Equipo A. El enfrentamiento entre ambos era tan visceral que el jefe del A Team decidió acabar personalmente con su enemigo. En enero de 2016 viajó hasta la Costa del Sol para "agilizar" -según fuentes policiales- el atentado que habían planeado. 

La Policía Nacional, advertida por la británica, siguió los pasos de los seis miembros de la organización -cinco hombres y una mujer-. Tras varios días estudiando sus movimientos, advirtieron que el crimen iba a perpetrarse de inmediato. Grupos de Operaciones Especiales de Seguridad (GOES) de Málaga. junto con agentes de la NCA británica y de la Policía Metropolitana de Manchester, han realizado la operación en dos viviendas de Marbella.

Todos los integrantes del Equipo A que operaban en Málaga han sido detenidos y se les ha incautado el armamento con el que pretendían realizar el atentado. Entre el material figura un chaleco con plomos que podría usarse para vestir a la víctima y arrojarlo después al mar. Los sicarios tuvieron tiempo para romper los teléfonos móviles y tirar las tarjetas SIM por el desagüe. El diario The Sun ha desvelado la identidad de dos de los detenidos: Steven Britton y Carne Thomasson, ambos ya fichados por la Policía británica.