Negociaciones de investidura

Sánchez cede ante Rivera para presentar una oferta a sus bases

El viernes se quieren cerrar los flecos en fiscalidad, educación, supresión del Senado y diputaciones y contrato único.

Los equipos negociadores de C's y el PSOE.

Los equipos negociadores de C's y el PSOE. Efe

Las vibraciones son buenas, no tanto como los límites temporales. Antonio Hernando (PSOE) y José Manuel Villegas (Ciudadanos) han trasladado públicamente este miércoles la idea de que no hay “obstáculos insalvables” para los dos partidos que están intentando cerrar un acuerdo de cara a la investidura. Pero los plazos son claros: el lunes 22 de febrero quieren tener cerrado un pacto que a continuación deben votar las bases del PSOE y ratificar su Comité Federal en dos citas ineludibles antes de la sesión de investidura el miércoles 2 de marzo.

Hernando, el principal negociador del PSOE, lo ha resumido claramente: “El tiempo apremia”. Por eso ha cedido algo Pedro Sánchez ante un Albert Rivera que ha conseguido imponer su agenda de regeneración democrática, el ADN de Ciudadanos: con una palabra inédita- “insaculación”-. Villegas ha descrito la posibilidad de un país sin “colonización partidista” en los principales órganos institucionales (TC, CNMV, CGPJ, Tribunal de Cuentas), que estarían sujetos a filtros, hearings (las famosas audiencias similares a las de Estados Unidos) y votaciones según el modelo anglosajón.

Una España sin “capitalismo de amiguetes” en la que los cargos públicos y electos que sean llamados a juicio oral queden suspendidos “por ley”, según Villegas. Los escollos a los que hacer frente este viernes son los impuestos (C's se niega a subirlos, algo que acerca al PSOE a Podemos); la educación (ambos quieren un pacto nacional pero difieren en los principios regidores) y las propuestas estrella de C's (desaparición del Senado y las diputaciones, contrato único con indemnizaciones según antigüedad, un punto en el que PSOE y Podemos están más cerca).

Un pacto en el ecuador

Aún así, el pacto, según los hombres más cercanos a Sánchez y a Rivera, está en el ecuador: hay cerrados cinco de los diez puntos que integran la mesa negociadora. Para “facilitar las cosas”, según Hernando, el punto referido a la unidad de España es idéntico al aprobado en el Comité Federal del PSOE el pasado 28 de diciembre, cuando los barones quisieron blindar al partido ante un pacto con Podemos.

Están de acuerdo también PSOE y C's en políticas sociales como la inembargabilidad de personas en riesgo de exclusión, el pacto nacional contra la violencia de género y la infancia o el bullying en las escuelas.

De la abstención al "sí"

“Estoy convencido de que vamos a llegar a un acuerdo con Ciudadanos”, ha insistido Hernando tras la tercera e “intensa” sesión negociadora entre ambos equipos. El PSOE trabaja para “para sumar votos”, mientras que C's lo hace por la abstención.

Si hay fumata blanca este fin de semana, comienza la segunda fase. “Intentar acercar al PP al acuerdo”, según Villegas. Para Hernando, sin embargo, el PSOE no espera nada del PP “excepto otro escándalo por corrupción”. Este previsible acuerdo aumenta la presión sobre el PP, que la próxima semana tendrá que pronunciarse sobre un acuerdo moderado "para el cambio tranquilo", según Villegas.

Estos son los principales acuerdos y discrepancias de Ciudadanos y PSOE.

Los acuerdos

La insaculación. Según la RAE, es la acción de poner en un saco, urna u otro recipiente papeletas o bolas con números o con nombres de personas o cosas, para un sorteo. Esta palabra se refiere a la despolitización de órganos constitucionales y reguladores como el Tribunal Constitucional, el CGPJ, el Tribunal de Cuentas o el Defensor del Pueblo. Es una de las principales demandas de Ciudadanos, asumidas ahora por Sánchez. 

Los consejeros de estos órganos saldrán de una oferta pública a la que podrá aspirar cualquier ciudadano, si bien no podrán haber sido cargo político. La evaluación de la idoneidad de los candidatos la hará un comité integrado por diez expertos, que serán escogidos por sorteo (insaculación) a partir de las propuestas que hagan los cinco principales grupos parlamentarios.

Corrupción. Los partidos no podrán llevar imputados en sus listas electorales. En caso de imputación, si es un cargo público, deberá dejar el puesto hasta que se resuelva su situación, y si es electo (diputado, senador...), se le pedirá el acta y de no entregarla, se le expulsará del partido. Los altos cargos serán cesados de forma automática cuando sean llamados a juicio oral por delitos dolosos. Estas medidas recogen elementos coincidentes de las propuestas de ambos partidos.

Aforamiento. Es otra victoria del Ciudadanos. El PSOE pedía revisar el aforamiento. Pero el compromiso arrancado en las negociaciones es el de "limitar" el aforamiento de los diputados y senadores a sus funciones políticas, lo que no cubriría los delitos por corrupción.

Indultos. Se prohíbe la concesión de indultos a condenados por corrupción, delitos contra los derechos humanos y violencia contra la mujer. La propuesta era coincidente.

Ley electoral. El compromiso de reforma de la ley electoral para mejorar la proporcionalidad y desbloqueo de las listas es otra de las demandas de Ciudadanos y otro compromiso arranchado a Sánchez en la negociación.

Ley de segunda oportunidad. Se prohibirá el embargo o deshaucio de familias con pocos recursos. Además, se contempla un plan plan de rescate para familias en riesgo de exclusión y amenazadas por el desalojo de la vivienda.

La salud, como derecho fundamental. Los dos partidos ha acordado llevar a la Constitución la salud como derecho fundamental y dotar de suficiente dotación económica los derechos sociales. Ésta es una de las principales demandas del PSOE.

Violencia de género. Aprobación de un pacto de lucha contra la violencia de género y una ley contra las distintas formas de violencia intrafamiliar. Plan integral contra la violencia en la infancia que incluya, entre otros puntos, medidas para evitar el acoso escolar.

Economía. Hay una serie de medidas genéricas en economía, como incrementar la inversión en I+D+i, reducir las trabas burocráticas para crear empresas, poner en marcha una red de transferencia de tecnología para mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. Además, un plan de lucha contra el fraude fiscal y laboral y la economía sumergida.

Las discrepancias

Unidad de España.  Villegas ha dicho que para facilitar el acuerdo, el partido de Rivera ha presentado el mismo texto que figura en el acuerdo del comité federal del PSOE del pasado 28 de diciembre. Pero ese texto tiene dos partes y Ciudadanos no ha concretado a cuál se refería. Una en la que dice que "la autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí divida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas". La otra parte de la resolución socialista se refiere al Estado federal, una idea que rechaza Ciudadanos.

Senado y Diputaciones. La supresión del Senado y las diputaciones provinciales son parte de la apuesta de Ciudadanos para pinchar lo que llaman la burbuja política. Supresión del Senado y de las diputaciones provinciales. No hay acuerdo en este punto.

Educación. Aunque Hernando y Villegas han hablado de acuerdos filosóficos, no han concretado acuerdo.

Reforma laboral, impuestos´y autónomos. Es probablemente uno de los mayores caballos de batalla entre Ciudadanos y PSOE. Rivera ha dicho que no quiere ni crear ni subir impuestos y el partido reniega de derogar sin más la reforma laboral. Además, defiende el contrato único, una medida que rechaza de plano el PSOE. Este punto es en el que el PSOE podría tener una mayor sintonía con Podemos. Además, Ciudadanos quiere acabar con los gastos que afrontan los autónomos que cobren menos del salario mínimo.