Operación Topolino

El dueño de Vitaldent, Ernesto Colman, recaudaba 17,5 millones de euros en negro al año

La jueza decreta prisión incondicional para los dirigentes de Vitaldent. Están imputados de delitos de organización criminal, delitos fiscales, blanqueo, estafa y falsedad.

El dueño de Vitaldent, Ernesto Colman, detenido en un coche policial.

El dueño de Vitaldent, Ernesto Colman, detenido en un coche policial.

La juez de María Isabel Serrano acordó el ingreso en prisión y sin fianza para el presidente de Vitaldent, Ernesto Colman, su vicepresidente, Bartolo Conte, y otros dos miembros de su organización, Nicolás Sissini y Javier Arteaga. También van a la cárcel el hermano de este último, Óscar Arteaga y Yolanda Copete, directiva también del grupo. La instructora, ha estimado así la petición de la Fiscalía Anticorrupción, de enviarles a un centro penitenciario por el riesgo de fuga que existe. El resto de los detenidos han quedado en libertad.

En su auto, la magistrada recoge un informe policial que fija en 17,5 millones de euros al año la cantidad que el dueño de la cadena de clínicas había obtenido en B y que habría ocultado a Hacienda a través de un entramado societario tanto en España como en diversos paraísos fiscales.

Según el auto de prisión, de la investigación llevada a cabo por el Juzgado se desprende indicios bastantes de la existencia de un grupo de personas que, de manera organizada, como propietarias y/o responsables de Vitaldent, “y a través del sistema de franquicia que opera con centenares de clínicas repartidas por España. Habrían diseñado y estaría participando en un complejo sistema defraudatorio hacia franquiciados, clientes y pacientes y la propia Hacienda”.

De esta manera, habría generado “cantidades ingentes” de dinero opaco a la Administración Pública, cuyo destino final “trataría de desvincularse de su origen mediante operaciones ficticias y la utilización e interposición de numerosas entidades instrumentales radicadas en España, Holanda, Suiza o Luxemburgo”.

La juez cuenta con un informe de la Agencia Tributaria de enero de este años, en el que concluye que Colman había cometido un delito fiscal, por una cuantía aún por determinar, en los años 2006, 2007 y 2013, siendo este último el único que no estaría prescrito.

Pinchazos telefónicos

En el auto se confirma que ha habido escuchas telefónicas de los dirigentes de Vitaldent, y a través de las cuales se ha confirmado que existían cobros mensuales en B por importes de entre 10.000 y 12.000 euros y que dicha actuación fue trasladada a otros países, “explicando los investigados en esta causa que la operativa realizada consisten en declarar una facturación falsa inferior a la real y aplicar a esta facturación ficticia un porcentaje fijo, que no es real, pues la facturación es muy superior a la declarada.

Además, de estas intervenciones telefónicas queda constatado que el dinero en B lo sacan al exterior simulando la prestación de unos servicios de un país tercero, “facturando ficticiamente empresas de este país a las sociedades lideradas por Colman”. Una vez en terceros países, lo introducen en el mercado económico legal, cometiendo el delito de blanqueo de capitales.

La juez también se basa en el último informe policial aportado en la causa que concluye que Colman y su gente de confianza recibe anualmente cantidades millonarias de euros, concretamente lo cifra en 17,5 millones de euros al año, “los cuales se ocultan a la Hacienda Pública, existiendo flujos monetarios con Luxemburgo que arrojan las operaciones realizadas desde 2012 a 2015”.

Los detenidos está acusados de delitos de organización criminal, delitos fiscales, blanqueo de capitales, estafa, falsedad, delito contable y apropiación indebida. Están siendo investigados para haber creado una 'caja b' en torno a las clínicas de Vitaldent, a las que se les exigía el pago de 10.000 euros mensuales en negro, y que después Colman y su entorno de mayor confianza ingresaban en cuentas en el extranjero con el objetivo de blanquearlo.

La Policía y la Fiscalía Anticorrupción llevaban desde 2013 investigando el entramado societario creado en torno a Colman, quien habría ordenado abrir centenares de mercantiles para llevar a cabo una facturación falsa y compras entre mercantiles para mover el dinero y evitar ser detectado por la Agencia Tributaria.

Colman, el cerebro

Ernesto Colman aparece en la investigación como el principal responsable del entramado de sociedades y empresas ideado con la finalidad del fraude organizado y el blanqueo de los beneficios obtenidos.

Fueron varias franquicias de Vitaldent las que denunciaron la situación de abuso que estaban sufriendo por el propietario al hacerles pagar en negro una cantidad, además de un porcentaje en concepto de canon y publicidad que en realidad no estaba dirigido a esos fines sino al único enriquecimiento del presidente de la empresa.

Respecto de Colman, la juez señala que es la persona situada en un plano de superioridad respecto al resto de investigados. “Imparte órdenes e instrucciones en base a su posición jerárquica de administrador de las sociedad y dueño de la marca Vitaldent”. Además, es considerado el organizador de una estructura societaria destinada a enriquecerse ilícitamente. A través de Laboratorios Lucas Nicolas S.L., Colman ha creado, según la instructora, un sistema de financiación opaco a la administración pública.

Conte, el engaño en publicidad

En el caso de Bartolo Conte, actual vicepresidente de la compañía y una de las personas de confianza de Colman, su nombre aparece como administrador único de la sociedad Negociación & Compra Advertising SA, además de ser el presidente de Vitaldent en Italia. La mercantil N&C realiza en exclusiva la publicidad para todas las clínicas de Vitaldent, tanto propias como las franquiciadas. Sin embargo, no todo el dinero del canon que se exigía para la inversión en publicidad (un 5% bruto) sería destinado a tal fin.

Aparece como la persona de confianza de Colman dentro de la gestión empresarial del grupo. Se ocupa del control de las gestiones relativas a la venta de la sociedad siendo conocedor del descuadre en la contabilidad y da las instrucciones necesarias a sus subordinados, en el departamento financiero, para que cuadren las cuentas, a costa de la modificación de la contabilidad, modo que extiende en las clínicas radicadas e Italia.

Además, es consejero en las sociedades luxemburguesas y gestiona las franquicias de la marca en Portugal.

Arteaga, reconoce los pagos en b

Anticorrupción también ha solicitado el ingreso en prisión de Javier Arteaga, quien trabajó en la sociedad Laboratorios Lucas Nicolás, lo que comercialmente es Vitaldent, durante los años 2003 a 2006. Según la Fiscalía, fue el hombre de confianza de Colman y conocía todos los entresijos del dinero B. Fue director general de expansión en Miami (EEUU) durante 2006 a 2007 y actualmente gestiona 13 clínicas Vitaldent abiertas en España, manteniendo a día de hoy amistad con el presidente.

La juez le señala como la persona que habría establecido rondas de recogida por las diferentes clínicas, para la recogida de dinero en efectivo, bien yendo él personalmente, o apoyándose en su hermano Óscar en sus visitas de control a sus franquicias, repartidas pro todo el territorio nacional o aprovechando las reuniones con los delegados de las mismas cada tres meses.

Durante su interrogatorio, Arteaga admitió el cobro del dinero en B a sus clínicas y pagos en B por diversas partidas como bonus, obras de acondicionamiento de locales y parte del pago del canon por publicidad y por la facturación. En casa de su hermano se encontraron 615.000 euros en efectivo.

Sissini, a su nombre las casas de Colman

Respecto a Julio Nicolás Sissini, la Fiscalía también ha pedido cárcel, al considerarlo otra pieza clave del caso. Su nombre aparece como administrador solidario de la sociedad Abrassion Operativa S.L. Esta mercantil es la que más se beneficiaba de los fondos remitidos desde Suiza, en cuentas a las que se hacía llegar el dinero de la contabilidad b. Dicha sociedad, hasta julio de 2014, no figura en la estructura de Colman: aparece tras adquirir Antonio and Thomas Price SLU, representada por el propio Colman, participaciones de ésta a la sociedad suiza Wildalmy.

Sissini, además es apoderado de la sociedad Negociación & Compra Advertising S.L., una de las sociedades a través de la cual se expatrían fondos a Holanda. Conte figura como administrador de esta sociedad.

Abrassion Operativa se configura, según la investigación, como una sociedad patrimonial destinada a titular parte de los bienes de Ernesto Colman en España y que podrían haber sido adquirido con los fondos provenientes de Suiza, como por ejemplo la vivienda en la que reside el presidente en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón y adquirida en 2007 por más de cinco millones de euros. A nombre de esta empresa, también está una casa en Baqueira, comprada en 2006 por más de un millón de euros.

En su caso, colabora con Colman en los negocios societarios de éste, ajenos a Vitaldent, pero que se financian con el capital o sirven para enmascarar los fondos provenientes de las actividades ilícitas, que tienen su origen en las clínicas Vitaldent. Este argentino interviene en el proceso de blanqueo actuando como testaferro de alguna de las sociedades. Se dedica a viajar a distintos países para realizar el pago de gastos de gestión de las sociedades de Colman en Uruguay y Argentina.