Fuerzas Armadas

Se busca desguazador para portaaviones emblema de la Armada

El 'Príncipe de Asturias' será desmontado por piezas, aunque también se propone convertirlo en museo.

El 'Príncipe de Asturias', en aguas del Atlántico.

El 'Príncipe de Asturias', en aguas del Atlántico.

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No se trata de chatarra. El Príncipe de Asturias ha sido, durante décadas, uno de los emblemas de la Armada. Con sus 200 metros de eslora, el portaaviones es capaz de albergar casi 30 aeronaves a bordo. Participó en la primera Guerra del Golfo y se le ha sometido a varios reacondicionamientos. El rey Felipe VI se formó en materia militar a bordo de esta nave. Pero sus años de vida y servicio sobre el mar ya son cosa del pasado: los costes de su mantenimiento son inasumibles. Por eso será desmontado pieza a pieza. Su futuro pasa por el desguace.

“Lo que nosotros proponemos es someterlo a un reciclaje verde”, apunta María Díaz, una de las fundadoras de la firma Surus, interesada en adquirir el Príncipe de Asturias. El precio mínimo de subasta es de 4,8 millones de euros y ya son varias las empresas que han inspeccionado el portaaviones. El “reciclaje verde” al que hace referencia María Díaz pasa por la extracción de combustible, despiezado de la nave y reconversión de algunas de sus piezas a material útil; incluso en elementos decorativos. “Se trata de darles una segunda vida”, asegura.

Proceso de desmantelamiento del

Proceso de desmantelamiento del

“En su día ya lo hicimos con otro buque de la Armada, el Marqués de la Ensenada”, advierte la fundadora de Surus. Una operación que se llevó a cabo en Turquía, tras el traslado desde la base de Rota, y el cumplimiento de la ley sobre traslados internacionales de desechos peligrosos. De aquella operación se rescataron casi 3.800 toneladas de material, que fue vendido directamente o adaptado a otras funciones. En esta ocasión el reto será todavía mayor, al menos atendiendo a las dimensiones del Príncipe de Asturias: 13.400 toneladas, 200 metros de eslora y algo más de 24 de manga -de estribor a babor-. A bordo de la nave, no obstante, no hay armamento o material susceptible de ser reutilizado con fines bélicos, que ya ha sido retirado por miembros de la Armada.

Un mantenimiento de 30 millones anuales

El coste del mantenimiento del portaaviones -30 millones anuales- es lo que ha empujado a la Armada española a prescindir del que, durante 25 años, ha sido uno de sus buques emblema. Comenzó su vida operativa en 1988 y, en 2013, se decidió darlo de baja de entre las filas de las Fuerzas Armadas. “La Armada no podía mantener el barco con este presupuesto”, fue el motivo que señaló el Jaime Muñoz Delgado, Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA). Entonces se llegó a especular con la posibilidad de la venta directa de la nave a otro país; se llegó a hablar del interés que Angola y Filipinas habían manifestado por su adquisición.

El Ministerio de Defensa anunció la venta del portaaviones a través del Boletín Oficial del Estado. El precio inicial de subasta es de 4,84 millones de euros y las empresas interesadas deben presentar sus ofertas antes del 16 de febrero. En caso de que no se encuentre un comprador, el Ministerio dirigido por Pedro Morenés ofrece una solución: “Se celebrarían hasta un máximo de tres subastas sucesivas, siendo el precio tipo de cada una de ellas el de la subasta inmediata anterior, rebajado en un 15%”.

Otras propuestas

“Lamentablemente, no hemos reunido 4,8 millones de euros”, lamenta el grupo Rescatemos al Portaaviones, que pretende reconvertir el Príncipe de Asturias en museo militar, una iniciativa que ya se ha llevado a cabo en otros países. La petición de esta organización se dirige directamente a Mariano Rajoy, a quien le pide “que recapacite” y que “indulte” a la que ha sido la nave insignia de la Armada Española: “El Gobierno de España los regala subastándolos a precio de saldo”, lamentan.

El grupo protesta por el “lamentable estado” en el que se encuentra el portaaviones, con basura y chatarra a bordo. Si no puede ser remodelado para que cumpla la función de museo, solicitan la descontaminación de la nave y su posterior hundido en el mar, para que se convierta en reserva marina. Pero, en ese caso, el Ministerio se quedaría sin los casi cinco millones de euros por los que ha puesto a la venta al Príncipe de Asturias.