"Arritmias" socialistas

El PSOE considera que pactar con el PP sería un suicidio electoral

La respuesta a Felipe González: la Ejecutiva mantiene su "no" a Rajoy, Susana Díaz se pone de perfil y la vieja guardia echa humo.

Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.

Para cada vez más en el PSOE, Felipe González ha perdido pie. Muchos de los actuales dirigentes no lo ven ya como un patriarca sino como un abuelo cascarrabias que se empeña en hablar en los postres de una multitudinaria comida familiar. Es respetado, hay que escucharle, a veces se está de acuerdo con él, pero en realidad lo que dice ya no va a misa.

González, o simplemente "Felipe" para el PSOE, habló. No en el momento de los postres sino en el del aperitivo del Comité Federal, el máximo órgano entre congresos, que este sábado reúne en Madrid a más de dos centenares de dirigentes. Su entrevista acaparó la portada de El País, el diario que fue la biblia de la izquierda española, y protagonizó el día en los pasillos del Congreso de los Diputados. No todos los diputados se la habían acabado, debido a su extensión, pero la mayoría de los que pululaban por la Carrera de San Jerónimo la comentaban compulsivamente. 

Sin embargo, lejos de producir una convulsión en el PSOE, una polarización entre defensores y detractores, un revulsivo que reorganizase a los que rechazan un pacto con Podemos, la mayoría de dirigentes optó por no echar gasolina al fuego.

"Pactar con el PP es indultarlo, y no está la política española para indultar al Partido Popular", dijo César Luena, el número dos del partido, en referencia a las palabras de González, que cree que "ni PP ni PSOE deberían impedir que el otro gobierne". Este miércoles, el líder del PSOE repitió su "no rotundo" al PP, al que no facilitará la investidura "por activa ni por pasiva". 

La Ejecutiva del PSOE trató de hacer suya la entrevista de González, que incluye muchos matices y que, de forma explícita, rechaza una "gran coalición". "Interpretaciones" puede haber "muchas", dijo Adriana Lastra, miembro de la Ejecutiva, pero González quiere un Gobierno "progresista y reformista", una opción "muy parecida" a la de Ferraz.

Susana Díaz, de perfil

La presidenta de Andalucía, a quien muchos ven ideológicamente cercana a González, optó por ponerse de perfil y pidió "prudencia", que es al mismo tiempo una forma de no avalar al expresidente y tampoco desautorizarlo.  "Soy tremendamente respetuosa y creo que todo el mundo tiene derecho a expresar aquello en lo que cree y lo que cree que es bueno para España", dijo. 

Eso sí, ella no se ha movido "ni un milímetro" de su posición, que es la de la última resolución del Comité Federal en la que se avanza que el PSOE votará "no" a Mariano Rajoy, pero también al PP. Concretamente, la frase dice que "el PSOE votará en contra de la investidura de Rajoy y de un nuevo Gobierno del PP. Porque ese es el mandato de nuestros votantes y de la mayoría de los españoles. Votar en contra del PP y de Rajoy es votar a favor del cambio que expresaron la mayoría de españoles, el pasado 20 de diciembre", según el texto. 

Díaz avaló a Mario Jiménez, el portavoz en el parlamento andaluz, que esta semana advirtió de que el PSOE no facilitará "ni por acción ni por omisión" un Gobierno en el que esté el PP. 

El PSOE considera que facilitar un Gobierno del PP sería un "suicidio" en términos electorales, según han expresado varios dirigentes a EL ESPAÑOL. Podemos se quedó a poco más de 300.000 votos del PSOE en las últimas elecciones y un pronunciamiento de apoyo al PP podría destruir las expectativas para las próximas. 

Los puntos de vista divergen cuando del "no" al PP se pasa a la siguiente fase: la de un Gobierno alternativo. Parte del partido, en especial la Ejecutiva y sectores en las bases, luchan por el entendimiento con Podemos. Para Sánchez podría ser la única manera de seguir en primera línea política y en el liderazgo del PSOE. Entre parte de las bases y la Ejecutiva hay un gran trecho de dirigentes territoriales, viejos dirigentes y también militantes de a pie.

Algunos referentes, como Díaz, no quieren pactar nada con Podemos. Otros, como los dirigentes territoriales que gobiernan gracias a ellos, están convencidos de que no son una buena inversión para el Gobierno central, pero mantienen la prudencia. La mayoría reconoce que la aritmética no ayuda, ya que tras un pacto con Podemos habría que buscar a ERC y DiL, independentistas catalanes, o a Ciudadanos, que no quiere saber nada de Podemos. 

"Arritmias" en la vieja guardia

Varias decenas de antiguos dirigentes se encontraron este jueves en Madrid para coincidir en su rechazo a Podemos. Entre ellos está José Luis Corcuera, exministro del Interior entre 1988 y 1993. "Me parecería un terrible error que el PSOE pactara con Podemos. No beneficiaría a España y no beneficiaría al PSOE, de ninguna de las maneras". "Algunas veces, cuando oigo a alguno de mi partido hablar, yo que sufro del corazón, me dan arritmias", dijo, informa Europa Press.

Según Joaquín Leguina, expresidente de la Comunidad de Madrid, urge "buscar un acuerdo constitucionalista" en el que "lo menos importantes es quien sea el presidente" del Ejecutivo: "Lo más importante es el programa de Gobierno que hay que pactar entre todos", ha manifestado.