CUATRO DE SUS CONTRATOS, BAJO SOSPECHA

El cerco policial a Rita Barberá enturbia el futuro de Rajoy

Ciudadanos, el partido con el que el PP quiere edificar un gobierno, dice que es “un absoluto escándalo”.

La senadora valenciana, Rita Barberá.

La senadora valenciana, Rita Barberá. Efe

La macrooperación por corrupción que ha golpeado el corazón del PP valenciano este martes complica todavía más las opciones para que Mariano Rajoy sea reelegido presidente del Gobierno. Nadie en el PP, ni siquiera el líder, pone en duda que el desgaste del partido es fruto de dos confluencias: los duros ajustes en la economía y la corrupción. Sin embargo, los papeles de Bárcenas, la Operación Púnica, Gürtel… son casos que el partido ya daba por amortizados. Nadie se imaginaba que, en plena negociación de la investidura, el cerco policial acorralaría a Rita Barberá -hay al menos cuatro de sus contratos bajo sospecha por un valor de 75 millones de euros- y enturbiaría un poco más el delicado futuro de Mariano Rajoy.

El líder del PP movió el martes el primer hilo para sentarse a dialogar con Ciudadanos una vez que el Rey haya concluido su segunda ronda de consultas, ajeno al golpe policial en el seno de su partido. El portavoz de la formación naranja en el Congreso, Juan Carlos Girauta, calificó de "absoluto escándalo” lo ocurrido en el PP valenciano, porque “hace años” que se “sabe que existe una trama de intereses”. Aunque Rajoy y Rivera aún no se han sentado a negociar una hipotética coalición ni se sabe cuándo se hará, las detenciones de los miembros del PP valenciano: Alfonso Rus, Emilio Llopis, María del Carmen García, María José Alcón, Máximo Caturla y Vicente Burgos “complica muchísimo cualquier tipo de apoyo a Rajoy”, reconocen fuentes internas del partido de Rivera.

Suspensión de militancia inmediata

Unas horas después de conocerse las primeras detenciones de la 'Operación Taula', el PP emitió un comunicado en forma de cortafuegos: el Comité de Derechos y Garantías suspendía de militancia a los arrestados y recordaba que Alfonso Rus fue dado de baja en mayo de 2015. “El Partido Popular rechaza cualquier tipo de corrupción, venga de donde venga, y adoptará las medidas que estén en su mano para atajar cualquier actuación que infrinja la ley”, reza en el documento. Casi al mismo tiempo, el PP de Valencia confirmaba que no le había hecho ninguna gracia que fuentes de la operación confirmasen que la senadora Barberá y el diputado Gerardo Camps están siendo investigados. Según han defendido, la causa está bajo secreto de sumario y “Rita Barberá está tranquilamente en su casa”, dijo la coordinadora general del PPCV, Eva Ortiz.

Ningún alto cargo del PP quiso valorar las detenciones ni si este nuevo caso de corrupción complica las negociaciones de Mariano Rajoy. Sin embargo, en privado, los antimarianistas reprochan el respaldo del líder del PP a la ex-alcaldesa, ahora senadora. “Fue a Valencia a cerrar la campaña de las municipales y autonómicas y ni siquiera mencionó la corrupción, cuando aquello ya era un nido de corruptelas”, critican.

Los elogios de Rajoy a Barberá

En efecto, el líder del PP se deshizo en elogios con la todavía alcaldesa de Valencia. “Rita, eres la mejor”, le propinó, para continuar con sus piropos: “Eres la alcaldesa que merece Valencia”; “la mujer que ha liderado la transformación de esta ciudad desde 1991”; “has hecho crecer Valencia como ninguna”; “por eso te quieren tus vecinos, porque saben de tu pasión, tus ganas de empuje y determinación”. Esa fotografía de los dos conservadores abrazados “hace muchísimo daño a la investidura de Mariano Rajoy, aunque Barberá no haya caído… de momento”, reconocen fuentes internas del partido.

Hasta ahora, Barberá ha salido bien parada judicialmente de los escándalos que han sacudido Valencia, pero su influencia fue decisiva a la hora de perder la alcaldía en las últimas elecciones. La ahora senadora se ha librado -por el momento- de ser imputada oficialmente en el caso Nóos, por las adjudicaciones del Ayuntamiento de Valencia a las empresas de Iñaki Urdangarin. El Ministerio Público sí que mantiene abierta una investigación por el caso conocido como Ritaleaks, posibles gastos irregulares de la regidora mientras era alcaldesa. En Madrid, la dirección nacional del partido todavía está amortiguando el golpe valenciano y estudian en privado cómo frenar el incendio de la corrupción que se vuelve a propagar por todos los estamentos del PP.