PELEA POR LOS REYES MAGOS

El PP y C's, contra las cabalgatas de Podemos en Madrid y Valencia

La oposición en las dos ciudades denuncia el "sectarismo ideológico" de Manuela Carmena y Joan Ribó. 

Así es la carroza del rey Gaspar de la cabalgata de Madrid.

Así es la carroza del rey Gaspar de la cabalgata de Madrid.

A Pablo Iglesias le encantan las tradiciones de Navidad, según confesión propia. Sin embargo, algunos socios de referencia de Podemos como Ahora Madrid y Compromís han entrado en fuertes discusiones políticas con el Partido Popular y Ciudadanos a cuenta de las cabalgatas de Reyes de este 2016. Tanto en la capital de España como en Valencia los partidos de la oposición han reaccionado con virulencia ante las decisiones de los consistorios gobernados por Podemos y/o sus aliados.

Los populares y los naranjas coinciden en sus críticas a Podemos y sus aliados en ambas ciudades, aunque por diferentes motivos en cada una de ellas. En ambos casos los grupos de la oposición acusan a las formaciones gobernantes de utilizar y politizar la tradicional cabalgata de los Reyes Magos, amén de denunciar el “sectarismo ideológico” tanto de Ahora Madrid, en la capital de España, como de Compromís y Valencia en Común, en la capital del Turia. Acusaciones que niegan categóricamente los criticados.

La exclusión de un colegio en Carabanchel

En el caso de Madrid, la principal controversia relacionada con la cabalgata de Reyes tiene que ver con la exclusión de esta celebración navideña en Carabanchel de un colegio religioso. Se trata del colegio Arenales, vinculado al Opus Dei. El Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena decidió que esta institución no tomase parte en la cabalgata de distrito que se celebra en Carabanchel porque separa en las aulas a alumnos y alumnas. Varios medios publicaron que como consecuencia de esta medida, hasta 800 niños que estudian en dicha institución podrían quedar excluidos de la visita de los reyes magos a este distrito madrileño.

La concejal de distrito de Ahora Madrid Esther Gómez comunicó al colegio que “dado que segrega en algunas de sus aulas por razón de género a los niños y niñas, no cumplía el principio de no discriminación establecido por la Comisión de cabalgata”. Según explicó el consistorio, “la decisión se debe a su discriminación por sexo, y no a su ideario religioso, como demuestra el hecho de que las AMPA de otros centros escolares católicos sí que están participando en la organización de la Cabalgata y formarán parte del recorrido de la misma”.

¿Y los 800 niños?

En Ahora Madrid añaden, tal y como consta en su comunicado público a este respecto, que “el hecho de que una entidad privada, como es la dirección de este centro, decida tener una actitud de discriminación en su colegio no debe afectar a la participación de estos niños y niñas en la cabalgata. Por ello, desde la Junta se les ha propuesto que intervengan a través de alguna asociación de vecinos, AMPA, asociación juvenil o cualquier otro colectivo de los muchos que integran el desfile”.

Pese a estas explicaciones, en el PP y en Ciudadanos de Madrid vierten durísimas críticas contra el gobierno municipal que dirige Carmena. Así, el concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid Álvaro González pidió al equipo de Ahora Madrid que olvide “ese sectarismo ideológico que desde el principio de legislatura está poniendo sobre la mesa” y por el cual ha decidido “discriminar” al colegio Arenales por “su método de educación”. Agregó también que con esta decisión se infringen “de manera flagrante los derechos de estos padres de educar a sus padres como ellos quieren, la libre elección de educación”.

El portavoz adjunto de Ciudadanos (C’s) en el Ayuntamiento de Madrid, Bosco Labrado, afirmó en su momento que “el gobierno de Ahora Madrid siga empeñado en dividir a los madrileños y hacer bandos” en relación a esta polémica, de la que agregó que “es un ejemplo más de sectarismo”. El concejal de C’s recordó que “la cabalgata es una fiesta de todos y, especialmente, para los niños a los que no se les puede prohibir que participen en este evento navideño por cuestiones ideológicas”. “Hay que gobernar para todos, sin ideología, pensando en los ciudadanos” dijo Labrado, quien tildó la decisión del equipo de Carmena como “desafortunada e injusta, llegando a ser cruel y propia de otros tiempos” porque “no se debe castigar a 800 niños y sus padres por el hecho haber escogido libremente un centro escolar o por pensar diferente”.

Otros cambios criticados

Las explicaciones no han contentado a la oposición, pero tampoco a otros colectivos como el grupo Manos Limpias, que, según ha publicado La Razón, ultima una denuncia contra la edil Esther Gómez por la supuesta comisión de “un presunto delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas”, otro delito “contra los sentimientos religiosos” y, en tercer lugar, por otro “contra las garantías constitucionales y derechos individuales”. La líder del PP en Madrid, Esperanza Aguirre, ha pedido en las redes sociales que se firme una petición en la conocida página change.org para que los niños del colegio Arenales sí participen en la cabalgata de su barrio.

Lo sucedido con el colegio Arenales no es la única controversia relacionada con la primera cabalgata con Ahora Madrid en el Ayuntamiento. Desde la oposición se ha arremetido contra el equipo de Carmena por algunas novedades que ha introducido en esta celebración navideña. Una de las más sonadas surgió la pasada semana, cuando se conoció la propuesta de la coalición liderada por Podemos de incluir “reinas magas” en las cabalgatas de los distritos de Puente de Vallecas y San Blas Canillejas. La propia Esperanza Aguirre afirmó al respecto ser “partidaria de la paridad pero no de las paridas". Otra crítica que se ha escuchado estos días es que en la cabalgata central de Madrid por primera vez se haya contratado a actores para interpretar a los reyes magos, en lugar de continuar con la tradición de contar con concejales para este menester. Incluso, se han escuchado voces contrarias a las carrozas elegidas por el consistorio que dirige Carmena o a la ausencia de animales en el recorrido. 

Ribó y la cabalgata republicana en Valencia

En Valencia, la polémica la ha desatado la celebración de una cabalgata laica con la participación de tres “magas” (que no reinas) llamadas Libertad, Igualdad y Fraternidad. Se trata de un acto que se celebró en la capital del Turia en 1937 para distraer a los niños de los horrores de la Guerra Civil y que este año ha sido recuperada por una organización cultural, la Sociedad Coral El Micalet. La peculiar cabalgata terminó con las magas en el balcón del Ayuntamiento y con el alcalde, Joan Ribó, leyendo un discurso que era toda una defensa al acto. “La multiculturalidad, las diversas religiones, así como la existencia de muchas familias sin ninguna creencia religiosa, dan significado propio a la cabalgata de las magas y su realización en Valencia. Esperemos que sea el inicio de una nueva forma de celebrar el comienzo del año”, dijo desde el balcón.

La de las ‘magas de enero’ es una celebración que se enmarca dentro de los actos para festejar la semana de la infancia que ha organizado la sociedad El Micalet y que el alcalde relacionó con los actos para celebrar el 80 aniversario de Valencia como capital de la República.

La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, ha calificado este lunes de “patochada” esta celebración y ha pedido al regidor que pida perdón por hacer “una utilización política de sentimientos ciudadanos”. Ya el domingo, la concejala del PP, Beatriz Simón, acusó a Ribó de haber escenificado una nueva “cruzada personal” contra las creencias religiosas.

"Crispación"

Además, Amparo Picó, edil de Ciudadanos en el Ayuntamiento valenciano, denunció en las redes sociales "la falta de respeto del tripartito de Compromís, Valencia en Comú y PSPV hacia la cultura y las tradiciones valencianas" y afirmó que "ofenden a miles de personas con sus constantes salidas de tono y golpes de efectos tan oportunistas como ofensivos y desafortunados". "Luego dicen que no causan crispación social y malestar entre los valencianos. Es vergonzoso y lamentable", apostilló.

El propio alcalde ha salido al paso al manifestar que la cabalgata de los reyes mayos se celebrará como todos los años el día 5 de enero y que, lo del domingo, fue un acto organizado por una entidad civil. “Si la oposición quería que se impidiera se deberían de haber dirigido directamente a ella”, han indicado desde el consistorio. Según Ribó, las críticas forman parte de la “histeria del PP” porque “no se ha eliminado nada”. Además, ha recordado que ha abierto el Ayuntamiento a esta celebración “al igual” que recibió a los jóvenes cristianos de la comunidad ecuménica de Taizé que celebraron su encuentro en la capital.