Atentado en Kabul

El Rey impone la Medalla de Oro a los dos policías muertos en Kabul

Los compañeros de Isidro Gabino Sanmartín y Jorge García portaron a hombros los féretros en el funeral celebrado en Canillas.

El coche fúnebre que transporta los cuerpos.

El coche fúnebre que transporta los cuerpos. Efe

En el funeral celebrado en el complejo policial de Canillas (Madrid), siete hombres luchaban por contener sus emociones. Eran los siete policías que sobrevivieron al atentado talibán perpetrado en Kabul, el viernes, en el que fueron asesinados el subinspector Jorge García Tudela y el policía Isidro Gabino Sanmartín Hernández. En el escenario, presidido por los dos féretros, también estaban las familias de las víctimas.

El Rey Felipe VI, que asistió a la ceremonia acompañado de Doña Letizia, colocó sendas Medallas de Oro, la máxima distinción policial, sobre los féretros de los dos agentes. Acto seguido comenzó la ceremonia, celebrada en el exterior de las dependencias policiales y a puerta cerrada. El arzobispo castrense, Juan del Río, ofició la misa funeral de los dos policías: "Buscaban la paz y encontraron la guerra", recalcó el religioso.

Fueron los compañeros de Jorge García Tudela e Isidro Gabino Sanmartín Hernández los que habían portado al hombro los féretros con los restos mortales. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los líderes de los principales partidos políticos presentaron sus condolencias a los familiares de los dos policías muertos.

Isidro, de 48 años, tenía pareja y cuatro hijos. Había nacido en La Bañeza, León, donde se celebrará otro funeral, este miércoles, en la Iglesia Parroquial de Santa María. Jorge, de 45 años, estaba casado y tenía dos hijos pequeños. Nacido en Madrid, vivía en el municipio granadino de Monachil, que ha guardado un luto de tres días en memoria del policía.

La repatriación de los cadáveres

El avión que repatriaba los cadáveres de los policías nacionales Isidro Gabino Sanmartín Hernández y Jorge García Tudela aterrizó este martes, a las 11.30h, en el aeropuerto de Torrejón de Ardoz (Madrid). Una comitiva compuesta por los compañeros de los agentes asesinados en Kabul ha escoltado los cadáveres, en moto, hasta el complejo policial de Canillas, donde instaló la capilla ardiente y se celebró el funeral. Las familias de las víctimas y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, acudieron al aeropuerto de Torrejón para recibir los féretros de los policías. 

Compañeros de los policías asesinados acompañaron el cortejo fúnebre.

Compañeros de los policías asesinados acompañaron el cortejo fúnebre. EFE

A bordo de la aeronave, un Airbus, también viajaron los otros siete agentes que salvaguardaban la legación y que sobrevivieron al atentado, así como el director general de la Policía, Ignacio Cosidó. En ese mismo avión, aunque en el trayecto de ida, viajaron otros diez agentes que se han hecho cargo de la seguridad del edificio diplomático.

Los talibanes usaron un coche bomba para echar abajo la puerta principal del edificio diplomático. El edificio en el que se ubicaba la Embajaba albergaba también una casa de huéspedes, que los talibanes reivindican como el objetivo de su ataque. En el episodio, además de los dos policías españoles, perdieron la vida cuatro agentes afganos -que también vigilaban el recinto-, dos civiles y cuatro de los talibanes.