Ve indicios de delito contra el ex president

La jueza certifica que la cuenta de Andorra era "propiedad en la sombra" de Pujol

Jordi Pujol pudo cometer delito fiscal y blanqueo, dice la resolución judicial que envía el caso a la Audiencia Nacional.

Jordi Pujol, en su comparecencia en el Parlament.

Jordi Pujol, en su comparecencia en el Parlament. Getty Images

La titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona, Beatriz Balfagón, afirma en una resolución conocida este viernes que el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol i Soley, ocultó una cuenta en Andorra de la que era propietario "en la sombra". Se basa en el manuscrito, desvelado por EL ESPAÑOL, en el que el ex dirigente catalán asegura que él es el titular real de una cuenta cuyo dueño aparente era su hijo Jordi Pujol Ferrusola.

Así consta en el auto de inhibición por el que la magistrada envía la causa en la que se investiga los fondos del matrimonio Pujol-Ferrusola al juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, que investiga a tres de sus hijos, Jordi, Josep y Pere.

La jueza explica que desde el año 1992 todos los hermanos Pujol Ferrusola son o han sido titulares de cuentas bancarias en Andorra, igual que lo son o han sido sus padres, "llamando la atención que una de las cuentas era propiedad en la sombra de Pujol Soley, como se desprende de una carta manuscrita por él mismo reconociéndolo así".

Además, la instructora, que se basa en la documentación que le ha enviado De la Mata, extraída de la comisión rogatoria remitida a la Audiencia Nacional por Andorra, da por cierto que en la cuenta de Pujol i Soley se ingresaron 300 millones de pesetas en el año 2000. Los fondos fueron retirados en 2009 y 2010 con destino desconocido. Concretamente, hubo una salida de 1,3 millones de euros en efectivo de una sola vez, tal y como adelantó también este diario.

Para la jueza, no tiene sentido continuar con dos investigaciones paralelas que se centran en los mismos fondos. En el caso del las cuentas de Jordi Jr, apunta que el dinero ha circulado como ingresos o disposiciones en efectivo "no constando ni el origen ni el destino de unos y otras, y parte de esos fondos han sido distribuidos en las cuentas de sus hermanos y su madre".

No se sabe si la regularización fue correcta 

Por otro lado, la titular del Juzgado de Instrucción 31 de Barcelona señala que la Agencia Tributaria no ha podido concluir que la regularización de fondos realizada en julio de 2014 por Marta Ferrusola y sus hijos sea correcta. La investigación judicial se inició, precisamente, cuando llevaron a cabo esta regularización fiscal.

La resolución afirma que la Agencia Tributaria "no ha podido asegurar si la regularización fiscal se ha hecho correctamente dado que no ha sido posible conocer si los fondos transferidos desde Andorra eran todos los que poseían los querellados, no habiéndose determinado el importe exacto, la existencia de otras cuentas en el país andorrano, la fecha en que se ingresaron en los respectivos patrimonios ni mucho menos el origen de los mismos".

Además, tampoco han facilitado los imputados datos "concretos, objetivos e inequívocos sobre los importes percibidos, fechas de los correspondientes ingresos, conceptos y en general, cualquier otra informacion relevante", añade.

"Es precisamente esta falta de información la que hace sospechar de la existencia de un delito contra la Hacienda Pública y un delito de blanqueo por cuanto la ocultación y gestión de un patrimonio en el extranjero por más de treinta años, gran parte de los cuales transcurrieron durante la vida política activa del Pujol i Soley, lleva a pesar que la ocultación obedecía al propósito de encubrir el origen delictivo del dinero".

Andorra no ha colaborado

La jueza señala que su investigación al ex presidente catalán y a su mujer, Marta Ferrusola, no ha podido continuar y ha quedado estancada porque Andorra no ha querido facilitar documentación para explicar el origen de los fondos regularizados.

Los imputados alegaron que se trataba de una herencia del padre de Pujol, Florenci, pero la instructora sostiene que hay suficientes evidencias para considerar que esa versión no es cierta.