AYUNTAMIENTO DE MADRID

Carmena sin filtros: cinco ocurrencias para ‘cambiar’ Madrid

Tras proponer que los niños recojan colillas para fomentar la limpieza, repasamos las propuestas más disparatadas de la alcaldesa. Desde su equipo piden "no tomarse al pie de la letra" sus ideas.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, posa tras la rueda de prensa.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, posa tras la rueda de prensa. Efe

"Yo que soy una persona que toda mi vida me he sentido enormemente feliz con mi imaginación, estoy empezando a sentirme un poco temerosa de decirles todo lo que se me ocurre". La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, resumía con esta confesión el miedo a que sus propuestas e ideas se conviertan en objetivo de críticas y mofas. En un encuentro con empresarios de la Cámara de Comercio de EEUU el pasado martes, la regidora de Ahora Madrid apuntaba a la oposición como culpable de que sus “ideas” se transformen en “ocurrencias despreciables”.

Desde el equipo más cercano a la alcaldesa lamentan que “cualquier cosa que diga se eleve a la categoría de propuesta firme”. Una portavoz del Ayuntamiento alega que “Manuela no es una política al uso. Dice las cosas que se le ocurren y no hay que tomárselo al pie de la letra… entre todos vamos a acabar con su creatividad”.

Pese haber reconocido este temor a la malinterpretación, Carmena no ha puesto freno a su imaginación. Sólo esta semana ha lanzado al aire varias propuestas que han sembrado el desconcierto. A continuación, repasamos sus ideas más disparatadas para cambiar Madrid desde que llegó al Palacio de Cibeles.

Recoger colillas para fomentar la limpieza

La última ocurrencia, una suerte de concurso para implicar a los más pequeños en la campaña de limpieza que el Ayuntamiento de la capital tiene en cartera: “Estamos viendo la posibilidad de que hagamos una campaña divertida, en la que [los niños] puedan darles una tarjeta roja a sus padres cuando vean que tiran una colilla o un papel al suelo, o probablemente hacer un concurso de ver quién recoge más colillas y darles unos premios".

En estas declaraciones desde París para la Cadena COPE, Carmena apostaba por medidas de “entusiasmo y concienciación” para acabar con el problema de la limpieza en la capital. Su responsable de comunicación matiza a EL ESPAÑOL que “no hay nada concreto sobre la mesa” en este asunto y recuerda que “en México DF hay una iniciativa similar”.

Partidas de bridge para potenciar el turismo

El mismo día en el que confesaba el “miedo” a su imaginación, la alcaldesa, empeñada en potenciar el atractivo turístico de Madrid, abogaba por un “turismo de amigos” en el que se pueda “jugar al bridge y tener tertulias”. En palabras de Carmena, “la ciudad da una imagen de sí misma muy pobre” y están recabando toda clase de propuestas para que la capital “resulte atractiva haciendo algo importante”.

Aparcamientos para mujeres

“Hay que tener en cuenta el género de los conductores. Me parece que hay muchas mujeres que conducimos ya y que hay que ver si tenemos comportamientos diferentes. A las mujeres a lo mejor nos podrían interesar unos aparcamientos disuasorios que nos dieran otro servicio más, podríamos aprovechar para hacer algo”. Con esta explicación peregrina, Manuela Carmena analizaba a su manera el binomio tráfico-mujeres conductoras.

La alcaldesa sólo quería explicar las futuras inversiones para la construcción de aparcamientos disuasorios en las afueras en su estrategia para fomentar el transporte público y despejar la circulación en el centro. Acabó metiéndose en un jardín: "Mientras el hombre piensa en llegar antes y a tiempo, la mujer piensa en llegar, pero rentabilizando el tiempo del que dispone”.

Madres limpiando colegios

El primer resbalón de Carmena con las mujeres llegó a los pocos días de su entrada en el Ayuntamiento. En pleno escrutinio de los contratos de limpieza del anterior equipo de gobierno municipal, la alcaldesa de la confluencia deslizó que podrían ser “cooperativas de madres” las encargadas de limpiar los colegios de sus hijos: "Limpian algo que les importa y eso a su vez tiene un valor social añadido porque limpias mejor cuando limpias que sabes (que es) para algo”, llegó a decir sobre la idea.

¿Una granja en el Club de Campo?

La irrupción de la nueva política en Madrid tras las municipales desató cierta psicosis en algunos estamentos de la ciudad. La propuesta de convertir en una granja el elitista Club de Campo acaparó titulares y llenó de chanzas las redes sociales. Lo cierto es que era sólo una idea que recogía el programa electoral de Ahora Madrid, un programa colaborativo y abierto a la modificación.

Por el momento, los ponis no pastan en el Club de Campo. Manuela Carmena sólo ha cambiado al gerente del organismo y el Ayuntamiento ha anunciado que pretende “racionalizar” el uso del recinto y abrirlo a “nuevos perfiles”.