CAMPAÑA ELECTORAL

Los siete momentos 'hormiga atómica' de Soraya en Planeta Calleja

Aparece con un casco que recuerda al del cómico personaje, una estampa que ensalza su fuerza y el poder que acumula.

Los momentos 'hormiga atómica' de Soraya en Planeta Calleja

Los momentos 'hormiga atómica' de Soraya en Planeta Calleja

Simpática y agradable ante las cámaras, la vicepresidenta del Gobierno acepta participar en 'Planeta Calleja', el programa más aventurero de Cuatro y supera con heroicidad todos los retos: recolectar setas, conducir un jeep en un camino empinadísimo y embarrado o hacer la etapa del Camino de Santiago más complicada, aunque el presidente creyera que no podría terminarla. Es durante su paseo en globo por León cuando Soraya Sáenz de Santamaría aparece con un casco que recuerda al del cómico personaje de la 'Hormiga Atómica', una estampa que ensalza la fuerza que le caracteriza y el poder que acumula en un partido que lucha por no perder el Gobierno. La mano derecha del presidente habló de todo y se atrevió con todo. EL ESPAÑOL le resume los titulares en los que Sáenz de Santamaría se presenta como una verdadera hormiga atómica.

SU VIAJE EN GLOBO

Desde el globo, señaló la casa donde vivió una temporada en León

Desde el globo, señaló la casa donde vivió una temporada en León

Una de las sorpresas que tenía preparado el programa fue un paseo en globo sobre la ciudad de León. Soraya Sáenz de Santamaría no sufrió vértigos ni mareos. Mantuvo la calma hasta cuando, en pleno descenso del vuelo y sabiendo el riesgo que había, el presentador le metía el miedo en el cuerpo insinuándole que el aterrizaje iba a ser de emergencia. "Me lo estoy pasando muy bien", respondió la vicepresidenta, que en todo momento mantuvo la calma y no perdió los nervios ni siquiera cuando Calleja insistía en asustarle hablándole del aterrizaje.

CONDUCIR EN UNA CUESTA EMBARRADA

Instante en el que toma el volante del vehículo

Instante en el que toma el volante del vehículo

Desde que tiene cargo público viaja en coche oficial, hace años que no coge el volante de un coche. Aún así, Soraya aceptó el reto de conducir un jeep en un camino embarrado justo en la travesía más vertiginosa, un cortafuegos de 40º de inclinación. No perdió la sonrisa ni se echó las manos a la cabeza cuando su compañero, que condujo con más prudencia, atravesó un interminable charco de agua que ocultaba la carretera. "Dale un poco de alegría, que me estoy durmiendo", le dijo en una ocasión.

El conductor, el presentador Calleja, cedió a mitad de camino el puesto del conductor a la vicepresidenta, que tuvo que pisar hondo el acelerador para que el todoterreno no se le calase. Tan rápido iba, que se podía intuir el miedo que sentió el copiloto, que no soltó la agarradera hasta que le pidió casi a gritos que frenase. "Te veo muy lanzada, ¿eres así para todo?", le preguntó. "¿Tienes miedo? Pues no iba tan deprisa", le replicó la vicepresidenta.

28 KILÓMETROS A PIE

La vicepresidenta habla con Mariano Rajoy

La vicepresidenta habla con Mariano Rajoy

Fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el que entró vía telefónica con los dos aventureros cuando cenaban en un albergue en Villafranca del Bierzo. Calleja le narró al jefe del Ejecutivo que, a la mañana siguiente, tratarían de cerrar la etapa más difícil del Camino de Santiago: la que conecta hasta O Cebreiro. "¿28 kilómetros caminando? No los hace", predijo el jefe de Soraya, que no escondió el gesto de incredulidad ante el presentimiento del presidente del Gobierno. 

El entrevistador fue un poco más allá, pronosticó que el día traería algo de lluvia y preguntó a Soraya qué haría si ese escenario se daba. "Pues me pongo la capucha". La vicepresidenta del Gobierno terminó estoicamente el trayecto a pie y no pidió ni una sola vez un descanso extra más que los recomendables: desayuno, almuerzo y comida.

LA SETA AMANITA CAESAREA

Momento de la recolección de setas

Momento de la recolección de setas

Calleja adentra a Soraya en un bosque con una cesta y una navaja, los instrumentos básicos para recoger setas. En el recorrido, es la vicepresidenta la que reconoce "un níscalo" entre otras setas "alucinógenas" que le trajeron al recuerdo un caso de un señor de León que "argumentó que se había comido esa seta para justificar una falta" administrativa cuando ella era abogada del Estado, pero no pudo recordar cómo se cerró aquel caso. Tras un rato caminando y rebuscando, los recolectores de setas encontraron la 'amanita caeserea', la seta más cara del mercado. La que iba a traerle "suerte si la encontramos". Soraya mostró habilidad con la navaja y olfato con las setas.  

LAS DISPUTAS CON COSPEDAL

Momento en el que habla de su relación con Cospedal

Momento en el que habla de su relación con Cospedal

El presentador quiso meter el dedo donde más duele a Soraya. La rivalidad que existe entre ella y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, es un secreto a voces dentro y fuera del partido. Sin embargo, quiso quitar hierro al asunto asegurando que eso era cosas de los hombres. En un arrebato, cuando le preguntaba que por qué siempre veían rivalidades entre las mujeres, le salió del alma la famosa disputa entre los ministros de Hacienda y Exteriores. "¿Y Montoro y Margallo qué?", soltó la vicepresidencia.

En una entrevista con el diario El Mundo, Montoro le llamó "arrogante intelectual" y Margallo le respondió desde EL ESPAÑOL con un "si eres ágrafo y no lees...". 

PEDRO SÁNCHEZ, MÍSTER UNIVERSO

Gesto ante las palabras del líder del PSOE

Gesto ante las palabras del líder del PSOE

Jesús Calleja muestra a Sáenz de Santamaría de un vídeo en el que aparece el presentador junto con el líder del PSOE, sentados en el Parlamento. Es Pedro Sánchez quien gesticula ante la cámara cómo se remanga la camisa la vicepresidenta cuando está enfadada. Un gesto que no gusta a la entrevistada, que responde con que el socialista "es duro pero no siempre es eficaz. ¿Estamos en el Gobierno o en Míster Universo?”.

EL PARTO DE SU HIJO IVÁN

El momento que más retrasó en su vida para poder desarrollarse profesionalmente fue el nacimiento de su hijo Iván, que vino al mundo cuando ya era vicepresidenta del Gobierno y solo se cogió una semana de baja por maternidad para incorporarse inmediatamente a sus obligaciones como política. El parto de Soraya Sáenz de Santamaría fue tan rápido que “casi lo tengo en casa, porque yo pensaba que no eran contracciones". Llegó a un hospital madrileño y "a la hora y pico lo tuve”.