Proceso sobernista

La mayoría de la CUP apuesta por no investir a Artur Mas

La jornada de debate nacional se salda con un apoyo mayoritario a seguir buscando una alternativa al actual president en funciones.

Antonio Baños, Benet Salellas, y Albert Botran este domingo en Manresa. EFE/Susanna Sáez

Antonio Baños, Benet Salellas, y Albert Botran este domingo en Manresa. EFE/Susanna Sáez

La militancia de la CUP ha dado este domingo su enésimo portazo a investir al actual president en funciones de la Generalitat, Artur Mas. En una asamblea en la que han participado 1.254 militantes de la formación, diputados y miembros del secretariado nacional, la formación ha acordado seguir negociando para encontrar una persona alternativa a Mas.

La militancia ha escuchado durante la mañana los informes de la comisión negociadora en una reunión rodeada de gran hermetismo. Todos los participantes tenían órdenes estrictas de no hablar con la prensa que esperaba en los aledaños de la reunión y la información salía con cuentagotas.

Los participantes en las conversaciones con Junts Pel Sí (JxS) han detallado el estado de las reuniones en las tres mesas negociadoras del Parlament -plan de choque, ruptura y proceso constituyente- y a continuación han intervenido miembros del secretariado nacional y representantes de las trece asambleas territoriales de Cataluña.

Por la tarde han sido las bases las que han tomado la palabra, y ha sido entonces cuando ha tenido lugar el debate más ”intenso”, según describe un militante presente en la asamblea.

Finalmente, sobre las 19 horas la militancia ha votado las cuatro opciones que había sobre la mesa: seguir buscando una alternativa a Mas, investirlo, esperar a los resultados de las elecciones generales o forzar unas elecciones anticipadas en marzo.

Las bases han decidido que los diputados sigan negociando el plan de choque social, la ruptura con el Estado español y el inicio del proceso constituyente con JxS pero buscando una persona “de consenso” que encabece la Generalitat.

“Este país ya se equiparó a una sola persona durante 40 años”, ha dicho el exdiputado David Fernández al acabar la asamblea. “No es culpa de la CUP que haya formaciones que han hecho los peores recortes desde el fin del franquismo o que tengan 6 causas abiertas en los juzgados”.

La segunda opción que ha obtenido más apoyos ha sido la de concurrir a unas nuevas elecciones el próximo marzo, seguida de la opción de investir a Mas. La cuarta alternativa, esperar a después del 20-D, ha sido la que ha obtenido menos apoyos.

Siguen las negociaciones

A pesar del rechazo a investir a Mas, la CUP ha reiterado su compromiso para acabar obteniendo un acuerdo con JxS. “Es la vez que tenemos más contradicciones”, ha reconocido Fernández.

“Pero hemos venido a sudar la camiseta y a darlo todo para hacerlo cada vez mejor. Mas o marzo nunca será nuestra opción”. Fernández ha cargado contra el “autonomismo de naftalina” que “ya se ha ido a la basura” y ha asegurado ante una militancia eufórica que su formación “no firma cheques en blanco a nadie”.

“Ellos dicen que se han movido mucho para encontrar un acuerdo”, ha asegurado Benet Salellas, diputado de la formación. “Pero yo no veo ningún movimiento, siguen proponiendo a la misma persona que la noche del 27 de septiembre”.

Según Salellas, la CUP “no ha parado de moverse” y ha hecho hasta 5 propuestas distintas para desbloquear la situación. “Continuaremos proponiendo, negociando y sentados a la mesa hasta que nos pongan sobre la mesa un plan de choque, un proceso de ruptura y una persona alternativa a Artur Mas”.

La CUP

La CUP

“Se ha acabado el relato de que la CUP impone, chantajea, se enroca. Seguiremos trabajando” ha afirmado la diputada Anna Gabriel, que ha cargado contra la decisión de presentar alegaciones a la suspensión del Constitucional de la declaración de ruptura. “Queremos sobre la mesa el fin de las privatizaciones, la reversión de los recortes y el compromiso de que se hará cumplir la declaración de ruptura”.

Uno de los principales objetivos de la reunión de este domingo era “cohesionar las bases” y los militantes han escenificado una imagen de unidad ante los medios. “Alerta Convergència se nos acaba la paciencia”, coreaban los militantes al unísono cuando la prensa ha accedido al pabellón. “En casa discutimos, pero cuando salimos de esta puerta somos una” ha afirmado Gabriela Serra, diputada de la formación.

La propuesta de Pi-Sunyer

La CUP rompió el sábado por la noche la discreción con la que han conducido las negociaciones durante más de dos meses. La Directa, medio afín a la formación asamblearia, informó que la CUP propuso a Artur Mas investir a Carles Vives Pi-Sunyer, exmagistrado del Tribunal Constitucional y actual presidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional (CATN).

Después de unas semanas en las que JxS filtró a la prensa detalles de las reuniones para pactar la investidura, la formación anticapitalista desveló cuál fue su propuesta así como algunos detalles de las reuniones con el presidente en funciones, Artur Mas.

Según informó La Directa, la CUP y Artur Mas se reunieron en cuatro ocasiones entre el 21 de octubre y el 11 de noviembre. Según este medio, Artur Mas aseguró durante los primeros contactos que no quería ser “un problema insalvable” y que en todo caso la decisión de proponerlo a él como candidato recaía en su coalición.

Fue en la tercera reunión, celebrada el 3 de noviembre, cuando se propuso a Pi-Sunyer como una fórmula que diera confianza a las clases medias catalanas, respondiendo así al principal temor expuesto por JxS durante las conversaciones.

Finalmente Artur Mas decidió proponer el Govern con tres vicepresidencias, negando tácitamente la propuesta de la CUP.