EL DAFO DE LOS CANDIDATOS (IV)

Iglesias, entre sus primeras virtudes y su nuevo discurso

Análisis de las Debilidades, las Amenazas, las Fortalezas y las Oportunidades del aspirante de Podemos.

Gráfico: Patricia López

Gráfico: Patricia López

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, enfila la campaña electoral con un tono optimista. En su partido están contentos con el resultado del cara a cara frente a Albert Rivera. No paran de apelar al “olor a remontada”. Y preparan una serie de actos novedosos con los que pretenden sorprender y conquistar a los electores. ¿Cuáles son las opciones reales de Iglesias en las elecciones del 20 de diciembre? Teniendo en cuenta el contexto político y los últimos hechos, EL ESPAÑOL realiza el análisis DAFO del secretario general de Podemos. 

Fortalezas

La regeneración. Podemos nació, creció y llegó a ser primero en las encuestas gracias a su discurso contra “la casta” política y económica. Por ello, su líder tiene como uno de sus principales argumentos el discurso contra la corrupción y a favor de la regeneración de la vida pública en España.

Oratoria y presencia mediática. En conversación con EL ESPAÑOL, el presidente de la Asociación de Comunicación Política (ACOP), David Redoli Morchon, destaca de Iglesias el “excelente manejo del lenguaje televisivo” y señala que es uno de los mejores oradores del panorama político. No en vano, Iglesias consiguió saltar al estrellato político gracias a su presencia en tertulias televisivas tan solo hace un año y medio.

Juventud. Una de las grandes bazas de Iglesias es su edad. Con 37 años recién cumplidos, el secretario general de Podemos se presenta ante los electores como un representante de “la nueva política”. Si bien carece de la experiencia de los veteranos, aporta y simboliza la juventud que requiere un cambio de ciclo en la política española.

Propuestas en política social. Desde el punto de vista del programa electoral, la principal baza que juegan Iglesias y sus compañeros de Podemos es el conjunto de propuestas en política social. La prohibición de los desahucios, la subida de impuestos a las clases altas o el blindaje constitucional de los derechos sociales básicos son algunas de sus promesas. Y estas entroncan con el electorado ubicado más a la izquierda,

Debilidades

Discurso sobre Cataluña. En las elecciones catalanas del pasado septiembre Podemos cosechó un sonoro fracaso. Su discurso, con la defensa del derecho de autodeterminación pero con la idea de que Cataluña siga dentro de España, no fue entendido por los votantes. Sin embargo, en la dirección del partido consideran que Iglesias va a voltear la situación y, por ende, a sacar rédito electoral de ese discurso.

Una moderación difícil de creer. El propio Iglesias y su principal escudero y consejero, Íñigo Errejón, están haciendo ímprobos esfuerzos por vender la moderación de su partido. Su objetivo es convencer a un electorado más centrado, a los tradicionales votantes del PSOE. El problema, según cualquier analista, es que dicha moderación es difícil de creer para una parte de los electores. En Podemos lo saben y tratan de pelear contra ello.

El ejemplo de Grecia. Es innegable que uno de los asuntos que más ha dañado la imagen de Iglesias en los últimos meses es su estrecha vinculación con el líder de Syriza, Alexis Tsipras. El político heleno ganó las elecciones con un discurso que guarda similitudes con Podemos. Y, tras prometer no ceder ante las demandas de la Unión Europea, finalmente capituló. En el partido morado temen que ese ejemplo deteriore a Iglesias, quien no ha dudado en mostrar su simpatía por Tsipras.

Las luchas internas. Pablo Iglesias se empeña en aparecer ante los ciudadanos como el líder de un partido unido. Lo cierto es que en las últimas semanas se han desatado algunas luchas internas, como en Andalucía y Aragón, donde los círculos no están precisamente contentos con la forma en que se han elaborado las listas. Asimismo, algunos sectores antimilitaristas del partido no han recibido de buen grado el fichaje del ex JEMAD, José Julio Rodríguez.

Amenazas

El miedo del electorado. En la entrevista que hace unos días concedió a EL ESPAÑOL, Errejón admitía que su partido ha acusado sobremanera en los últimos meses la estrategia de sus oponentes políticos. Él mismo reconocía que Iglesias despierta la incertidumbre o el miedo de muchos electores. Algo que también dice el líder del partido en las últimas comparecencias: “Por la calle me preguntan si voy a quitarles la segunda vivienda”.

Rebrote del tema de Venezuela. De momento, en esta precampaña electoral apenas se ha hablado de las relaciones entre Podemos y Venezuela. Un tema recurrente en los últimos meses y que ahora parece difuminado. “Ese país está muy lejos”, dijo el propio Iglesias hace unos días en el Hotel Ritz. Ocurre, sin embargo, que la próxima semana se celebran elecciones legislativas en Venezuela y, por ello, es probable que este tema vuelva a ser candente en España.

Alberto Garzón. La izquierda se presenta a estas elecciones fragmentada, como es habitual. Pero en esta ocasión hay una división especialmente llamativa. La candidatura de Unidad Popular, que aglutina a la vieja Izquierda Unida y que lidera Alberto Garzón, concurre en solitario a las elecciones tras naufragar sus conversaciones con Podemos. En el espectro ideológico a la izquierda del PSOE, son muchos los que culpan a Iglesias de la ruptura con Garzón. ¿Cuánto erosionará Garzón a Iglesias en las elecciones?

Las encuestas. Todos los sondeos publicados en las últimas semanas apuntan a que Podemos es la cuarta fuerza política en intención de voto. Por ello, Iglesias empieza la campaña en último lugar. Y, dado que las encuestas también inducen las decisiones de los votantes, es evidente que esta es una de las principales amenazas para el líder de Podemos. No por casualidad, él mismo no para de manifestar su desconfianza en las predicciones electorales.

Oportunidades

El desgaste del PSOE. Las oportunidades electorales de Pablo Iglesias pasan por el desgaste de Pedro Sánchez. Si el líder del PSOE no remonta el vuelo y no logra seducir al electorado de izquierdas, Podemos tiene una oportunidad de crecimiento. A este respecto serán claves los debates electorales en que Iglesias coincida con Sánchez.

El pacifismo entra en campaña. A raíz de los atentados perpetrados por el Estado Islámico en París, Pablo Iglesias se ha presentado ante los ciudadanos como un pacifista que critica también los bombardeos en Siria. Diversas organizaciones sociales y políticas han puesto en marcha el manifiesto “No en mi nombre” que recuerda al “No a la guerra” de hace doce años. Podemos quiere capitalizar el estado de ánimo contra la guerra y para ello el propio Iglesias ha presentado un Consejo de la Paz y repite una y otra vez sus recetas para combatir contra el terrorismo más allá de los bombardeos.

Pujanza en redes sociales. En Facebook y Twitter Podemos cuenta con un auténtico ejército de seguidores. Pablo Iglesias se prodiga en las redes sociales y, de hecho, ha diseñado junto a Errejón una campaña electoral en la que los vídeos y otras muchas iniciativas en internet serán decisivas.

Sus aliados en Valencia, Galicia y Cataluña. En Podemos reconocen que sus opciones electorales pasan en gran medida por el resultado que logren en estos tres lugares. Iglesias mantiene una gran sintonía política con Mónica Oltra, Ada Colau y los representantes de las mareas gallegas. Ahí están los principales baluartes del líder de Podemos para el 20-D.