Acuerdo de la Mesa

El Parlament se salta la 'desconexión' y pide actuar en los procesos ante el TC

La Cámara catalana se ha personado ante el tribunal que, según dice, está "deslegitimado" y con el que había acordado romper.

Forcadell presidiendo una sesión del Parlment.

Forcadell presidiendo una sesión del Parlment. Getty Images

El Parlament de Cataluña se ha personado ante el Tribunal Constitucional para poder intervenir en los procesos relacionados con las demandas de amparo en las que Ciudadanos, PSC y PP cuestionan la tramitación de la resolución independentista.

Un acuerdo adoptado por la Mesa del Parlament el pasado día 12 facultó a los letrados de la Cámara autonómica para comparecer ante el TC, lo que ya han hecho. De esta manera, la primera actuación de la Mesa en relación con el acuerdo secesionista, tan solo tres días después de su aprobación, va en un sentido diametralmente opuesto a su contenido. 

Mediante la resolución aprobada por el Parlamento catalán el pasado día 9 se acordó, entre otros puntos, que "esta Cámara y el proceso de desconexión democrática del Estado español no se supeditarán a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional, que considera falto de legitimidad...".

La personación ante el TC representa, en puridad, el sometimiento a la jurisdicción y a las reglas de actuación de una institución que se dice "deslegitimada". De momento no hay, pues, ninguna "desconexión".

El TC admitió el 5 de noviembre los recursos de amparo presentados por los diputados autonómicos de Ciudadanos, Partido Socialista de Cataluña y Partido Popular de Cataluña contra la decisión de la Mesa del Parlament de tramitar la propuesta secesionista. Ese mismo día acordó emplazar a la Cámara por si deseaba personarse y resolvió no suspender cautelarmente la tramitación de la iniciativa de Junts pel Sí y la CUP, que fue aprobada el día 9.

Los derechos de los parlamentarios

Los recursos sostienen que la Mesa debió inadmitir esa iniciativa parlamentaria por su evidente contradicción con la Constitución. El órgano rector de la Cámara habría vulnerado además los derechos de los parlamentarios al haber acordado oír a la Junta de Portavoces sin esperar a su válida constitución, puesto que los diputados del PP aún estaban en plazo para conformar su grupo parlamentario.

La Mesa del Parlament alega que no se vulneró el estatuto de los parlamentarios puesto que, de facto, los diputados del PP ya habían actuado materialmente como grupo al asistir a las reuniones de la Mesa y adherirse a las iniciativas de Ciudadanos y PSC.

De otro lado, esgrime que, de no haber resuelto en plazo la petición de PSC y Ciudadanos de que se reconsiderara la admisión de la propuesta independentista, sí se habrían vulnerado los derechos de los grupos que solicitaron esa reconsideración y los derechos de JPS y la CUP, que instaron la tramitación urgente de su iniciativa.

A partir de ahora, el TC dará traslado de los recursos y de las alegaciones del Parlament al fiscal para que se pronuncie sobre si procede o no otorgar el amparo.