POLÍTICA

C's aprieta al PSOE para que rebaje el impuesto de sucesiones

Los socialistas, que posponían la rebaja para los presupuestos de 2017, matizan y lo condicionan a la recaudación.

Susana Diaz en el desfile del Día de la Hispanidad

Susana Diaz en el desfile del Día de la Hispanidad

Las relaciones entre Ciudadanos y PSOE se han tensado las últimas horas en Andalucía a cuenta de la reducción del impuesto de sucesiones y donaciones. Era una de las condiciones que había marcado C´s para apoyar los presupuestos para 2016, estos están por ahora a salvo, pero el partido naranja no da la batalla por perdida y hoy lanzó la advertencia: peleará para que su rebaja sea una realidad este año y no para 2017, como corrigió este miércoles en pleno debate de totalidad de estas cuentas la consejera de Hacienda, María Jesús Montero.

El aviso ha surtido efecto, puesto que Hacienda y el PSOE han abierto ya la puerta a esa posibilidad, dejándola condicionada a la recaudación y a un debate “riguroso” en el grupo de trabajo que se podría constituir de urgencia la próxima semana.

Tras el desconcierto inicial que supuso la corrección de Hacienda, el presidente y portavoz parlamentario de C’s, Juan Marín, advirtió de que habrá “disputa y pelea” con el PSOE-A si no se accede a que sea “efectiva” esa reducción el próximo año y apuntó la posibilidad de la presentación de una enmienda parcial al presupuesto, cuyo debate final será el próximo 3 de diciembre. Esto es una diferencia importante respecto al punto de partida inicial, que pasaba por una negociación previa en ese grupo de trabajo y cuyas conclusiones pudieran incorporarse a las cuentas de 2016 vía modificación presupuestaria.

En C’s creen que hay tiempo suficiente para dar con una solución y recuerdan que ya el PSOE se resistió a la rebaja de dos puntos de IRPF, pero acabaron cediendo. No obstante, este caso es distinto porque en el acuerdo que los dos partidos suscribieron para dar luz verde a los presupuestos en ningún momento se habló de que esa rebaja en el impuesto de sucesiones y donaciones fuera de aplicación el próximo ejercicio, sólo se mencionaba la creación de un grupo de trabajo.

Los presupuestos, fuera de peligro

El rifirrafe no va a poner en peligro los presupuestos. C’s despeja esa posibilidad porque, como dejó claro Marín, por el desacuerdo puntual en un aspecto no se van a poner en riesgo los 31. 285 millones que suponen. También ayuda las conversaciones posteriores al pleno de este miércoles y la actitud del PSOE. Tanto la consejera de Hacienda como el portavoz del grupo parlamentario socialista, Mario Jiménez, admitieron que se va a abordar de manera inmediata el análisis “serio” de este impuesto y su impacto económico, plantear alternativas y, si la recaudación lo permite, se podría canalizar en 2016 por modificación presupuestaria.

En Hacienda advierten que hay dificultades técnicas más importantes que las políticas por tratarse de un impuesto cedido por el Estado, vinculado al sistema de financiación autonómica y a servicios públicos esenciales, y le añade un plus de complejidad el hecho de que no es como el IRPF, sino que su casuística por tramos es amplia. También recuerdan que ya en el mes de marzo es cuando empieza la programación de los presupuestos del año siguiente.

En lo que sí está claro que no va a haber entendimiento es en la supresión total de ese gravamen. El PSOE defiende que debe ser una modificación y atender a criterios de progresividad y equidad, pero que nunca los grandes patrimonios queden exentos, mientras C´s aboga por su eliminación. "Ya está bien de que una familia toda la vida pagando sus impuestos sobre bienes, cuando tienen que heredar encima tiene que volver a pagar, es muy injusto", argumentó Marín.

Nuevo modelo económico

Lo que depare esta negociación puede quedar en nada porque todo va a depender de lo que pase el 20D, ya que el nuevo gobierno resultante deberá resolver el nuevo modelo de financiación autonómica. De hecho, Marín apuntó en esa dirección si C´s llega a la Moncloa: lo que se decida en ese grupo de trabajo no va a servir.

El PP-A, que fue el primer partido en llevar el debate del impuesto de sucesiones y donaciones al Parlamento con una proposición no de ley que no prosperó, va a intentar que esa reducción salga adelante. Su presidente regional, Juan Manuel Moreno Bonilla, criticó el “ataque de cuernos” de C´s y su “carterismo parlamentario” con tal de “contentar a su electorado”, pero dijo que ayudará a su aprobación frente al PSOE-A que “hablaba de que sería en 2016, luego en 2017 y si pueden será en 2018, cuando ya seguramente esté disuelto el Parlamento”.