PSOE

El patinazo de Pedro Sánchez sobre la ley del divorcio y otros 8 momentos en TVE

Para él, es un "error" de los socialistas no reconocer logros como la ley del divorcio de Felipe González. Pero la aprobó Calvo Sotelo.

Sánchez respondió, como Rajoy, a las preguntas de Ana Blanco.

Sánchez respondió, como Rajoy, a las preguntas de Ana Blanco.

A diferencia de Mariano Rajoy, Pedro Sánchez no dijo que su peor enemigo electoral era él mismo. Sin embargo, puede que sí lo sea su memoria. El líder del PSOE fue entrevistado este lunes en TVE.

Tenía nueve años en 1981, cuando se aprobó la ley del divorcio, pero su reivindicación de los logros de Felipe González parece haber trastocado en su memoria el orden de los acontecimientos en la historia democrática. 

1.- Sánchez no sabe quién aprobó el divorcio

"Hay muchos jóvenes que probablemente lo desconozcan, pero hace muy poco tiempo, antes de ayer, podríamos decir, en España no había divorcio. Fue un Gobierno socialista con Felipe González quien lo aprobó".

Mentira.

La ley del divorcio se aprobó en 1981, cuando Felipe González se sentaba en la bancada de la oposición y el presidente del Gobierno era Leopoldo Calvo Sotelo, de UCD. Había sido promovida por el ministro de Justicia Fernández Ordóñez bajo el mandato de Adolfo Suárez. Para prueba, el Boletín Oficial del Estado de julio de ese año. 

Lo más curioso es que Sánchez cometió ese error cuando se le preguntaba por sus errores. "Uno de los errores que cometemos mucho los socialistas es no reconocer las grandes cosas que hemos hecho", dijo. Esa no es una de ellas, en cualquier caso.

2.- Las carreras de caballos y su futuro

"El debate en algunos medios de comunicación es como si en algunas ocasiones esto fuera una carrera de caballos", aseguró Sánchez, que quiere seguir corriendo pase lo que pase. Preguntado por si el 20 de diciembre es su última oportunidad de llegar a la Moncloa, el líder socialista respondió con un "no" rotundo. 

Sánchez abona así el terreno para un tumultuoso escenario poselectoral en el que tenga que luchar por su puesto como líder del PSOE desde la oposición. En términos parecidos se expresó en este diario Patxi López, uno de los referentes del partido y defensor a ultranza de Sánchez. "Este partido ha aprendido muchas lecciones, entre ellas que no estamos para fagocitar líderes cada 10 minutos", dijo López. En la Ejecutiva insisten en que Rajoy lo logró a la tercera. Eso sí, como rival interno no tenía a Susana Díaz. 

3.- Ciudadanos ya es un enemigo

No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. El PSOE hacía suyo el dicho hasta hace unos días e ignoraba a Ciudadanos y Podemos para centrarse en Mariano Rajoy, el líder a batir. El auge de Albert Rivera en las encuestas ha dado un golpe en el tablero. Ya no parece un combate a dos, como hubiera querido Pedro Sánchez. 

El líder del PSOE se despachó a gusto con Ciudadanos, las "nuevas generaciones del PP". La estrategia socialista pasa por asociar PP y Ciudadanos como si fueran lo mismo, obviando quizás que la suma de ambas fuerzas superaría con mucho la mayoría absoluta de la que ahora dispone el PP. Es decir, según la fórmula socialista, España puede ser hoy más de derechas que en 2011.

Si hasta ahora Ciudadanos era "la nueva derecha civilizada con la que se puede hablar", ahora el PSOE ya no quiere saber nada del partido de Albert Rivera, que de todos modos podría ser clave para que Sánchez gobierne.

4.- Lozano "me ha metido mucha caña"

Irene Lozano, el fichaje más polémico del PSOE, es "progresista" y próxima al PSOE, aunque haya sido "muy dura" con los socialistas y en julio se presentase a las primarias para liderar UPyD. "Me ha metido mucha caña", reconoció.

No es la única referencia al PSOE en la entrevista. Sánchez confesó que "seguro" que el caso de los ERE de Andalucía ha hecho mella en el apoyo electoral a su partido. Pero a él no le temblará la mano contra la corrupción. "Soy un político limpio, decente, que dirige un partido limpio y que espera dirigir un Gobierno limpio", dijo.

5.- Criticar en TVE una TVE partidista

"Durante la pasada legislatura, [TVE] era un ejemplo de pluralidad informativa, de independencia y de objetividad", dijo Sánchez criticando el "partidismo", una amenaza mucho mayor que el "bipartidismo", según él.

El PP ha hecho de TVE "una televisión privada, de unos pocos, la suya", algo que Sánchez quiere corregir si llega a la Moncloa.

6.- "Toda", toda, toda la reforma laboral

El líder del PSOE pretende "derogar toda la reforma laboral". El PSOE ha sido muy criticado porque ha anunciado que no va a tocar las indemnizaciones por despido, reducidas por el PP. Los socialistas sólo se comprometen en este capítulo a no abaratar más el coste del despido. Sobre lo demás, "serán los agentes sociales los que decidan".

Al llegar al Gobierno, el PSOE aprobará un decreto que afectará a la precariedad, la negociación colectiva y las diferencias salariales. El resto, más adelante.

7.- El PSOE no cobrará el IBI a las iglesias

"Me parece razonable que aquellos edificios dedicados al culto religioso no paguen el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles)", dijo. Pero los edificios de oficinas de cualquier religión sí deberán pagarlo.

Las reformas del PSOE también tocarán a la Iglesia en la educación. Cualquier alumno podrá recibir clases de religión, pero en horario extraescolar y sin que cuente para la nota. 

8.- Sus hijas lo pueden desahuciar

"Si les planteo no que se cambien a otro colegio privado sino público, el que sale de casa soy yo". Así respondía cuando era preguntado por la educación pública y privada. 

Sus hijas, de 8 y 10 años, están "encantadas" en el centro público al que van, donde tienen amigas, y él está agradecido a sus profesores. 

9.- Corneado por la FP

Cuando una ciudadana le preguntó sobre la creación de un título de Formación Profesional en tauromaquia, Sánchez reconoció que "no sabía" que existiese tal propuesta. "No tenía yo constancia", bromeó. "Voy a apostar por la FP", dijo en referencia a las experiencias en otros países. En cuatro años aumentará en 200.000 las plazas.