LA COCINA DE EL ESPAÑOL

Por qué a Junts pel Sí no le conviene separarse

ERC teme que si no se presenta a las generales con sus propias siglas Podemos le quitará votos. La apuesta es arriesgada: la coalición soberanista puede perder escaños.  

Los diputados de Junts pel Sí, Lluís LLach, Oriol Junqueras, Marta Rovira y Raül Romeva, se fotografían junto a Carme Forcadell.

Los diputados de Junts pel Sí, Lluís LLach, Oriol Junqueras, Marta Rovira y Raül Romeva, se fotografían junto a Carme Forcadell.

Convergència Democràtica y Esquerra Republicana han explicado que no repetirán su coalición. Se presentarán por separado a las elecciones del 20 de diciembre. El argumento de los dos partidos es que así maximizarán sus propios espacios electorales. ¿Pero es así?
Este jueves publiqué mi primera estimación de escaños. En ella la coalición de CDC y ERC —Junts pel Sí— lograría alrededor de 20 diputados (entre 17 y 24). A continuación analizo los resultados que obtendrían los dos partidos si concurren por separado. 
Para calcularlo he repartido los votos de Junts pel Sí. Asumo que CDC se llevaría el 55% de esos votos y ERC el 45% restante. Ésa fue su proporción en las municipales de mayo. También es la proporción que obtienen según el promedio de encuestas antes y después del 27S. A partir de esos votos, ejecuto el modelo y sus 15.000 simulaciones. El gráfico muestra los escaños que logrará cada partido y con qué probabilidad.
Lo más probable

Lo más probable

ERC lograría alrededor de ocho diputados (entre siete y nueve con 50% de probabilidad) y CDC alrededor de 11 (entre nueve a 12). Pero la suma de ambos saldría perjudicada.
Mejor juntos

Mejor juntos

Asumiendo que sean constantes la suma de sus votos, CDC y ERC obtendrían menos escaños concurriendo por separado. Lograrían en promedio un escaño menos y no sería extraño que perdiesen más. Ocurre así por efecto del sistema electoral. Los partidos beneficiados serían el PSOE, Ciudadanos y quizás Podemos.
Pero si CDC y ERC deciden concurrir por separado es porque creen, quizás, que de esa forma conseguirán más votos. El más interesado sería ERC que buscaría evitar una fuga de votos hacia otros partidos de izquierdas. Hace meses que se habla un nuevo votante dual: simpatizantes de ERC que estarían dispuestos a pasarse a las filas de Podemos en las generales. Concurriendo con su propia marca, ERC confía en que su electorado les sea más fiel.
Además, hay otra razón para no repetir la coalición de Junts pel Sí. Los partidos independentistas evitan así que sus resultados en las elecciones generales sean interpretados como un segundo plebiscito sobre el futuro de Cataluña.
Metodología. El modelo estima los escaños en cada provincia. Utiliza decenas de sondeos e históricos de resultados para hacer 15.000 simulaciones de las elecciones. Eso permite estimar cuántos diputados logrará cada partido y con qué probabilidad. Aquí puedes consultar la metodología completa.