Elecciones generales

Temor en el PSOE por el naufragio socialista portugués

Lo ocurrido en Portugal es la peor pesadilla en el PSOE: una victoria sin mayoría absoluta del PP que deje fuera de juego a los socialistas

Sánchez y Costa, en una imagen reciente.

Sánchez y Costa, en una imagen reciente.

Gobierno que gestiona la crisis y aplica recortes, gobierno que cae. La máxima se ha ido cumpliendo con precisión casi matemática desde que comenzó la crisis. La austeridad ha actuado como una apisonadora de las expectativas electorales de los partidos en el gobierno. Portugal es, desde este domingo, una excepción que ha hecho saltar las alarmas entre no pocos dirigentes del PSOE español.

La coalición gobernante, encabezada por el primer ministro conservador Pedro Passos Coelho, revalidó su mayoría a pesar de un desgaste que le ha privado de la mayoría absoluta de la que disfrutaba hasta ahora. Antonio Costa, candidato del Partido Socialista francés (PS) y popular alcalde de Lisboa hasta abril, se quedó a 19 escaños de los ganadores pese a mejorar el resultado socialista de los últimos comicios.

Para el PSOE, Portugal no es España: no hay riesgo de que se produzca un escenario así el 20 de diciembre. “Son realidades distintas, no tienen nada que ver”, dice Iratxe García, miembro de la Ejecutiva y jefa del PSOE en la Eurocámara. Para empezar, por la alta abstención de los portugueses, que alcanzó el 43%. “Se pensaba que por la situación del país, la movilización podría ser mayor. Eso no ha sido así y gran parte del electorado se ha quedado en su casa”, lamenta. “Pero en España tanto en las autonómicas y municipales como en las catalanas, muy recientemente, la participación ha sido mayor”, reivindica. El resultado “apunta una tendencia de voto mayoritario a la izquierda”, asegura un destacado dirigente del PSOE.

Los aciertos de Passos Coelho

No todos en el PSOE piensan así. “Passos Coelho ha hecho bien todo lo que nosotros hicimos mal. Para empezar, defendió sus políticas y no se avergonzó. Nosotros no lo hicimos con Zapatero y seguimos sin hacerlo”, relata un parlamentario socialista. “El primer ministro también ha mostrado liderazgo y salió a ganar mientras nosotros nos estamos enredando con los pactos”, asegura. Para muestra, un ejemplo. El sábado, en el programa de televisión Un Tiempo Nuevo, de Cuatro, Pedro Sánchez tendió la mano a Pablo Iglesias. "Hace un año lo que hizo Podemos fue defender la salida del euro y el impago de la deuda pública, pero en los últimos meses ha modulado mucho su discurso y hemos podido tener la oportunidad de entendernos", explica.

Es un hecho que el PSOE puede llegar a acuerdos con Podemos. El PP ha perdido seis comunidades autónomas gracias a pactos de izquierdas que han devuelto a los socialistas gran parte del poder perdido desde el inicio de la crisis. Sin embargo, en el PSOE hay diferentes voces sobre la estrategia a seguir. Mientras algunos dirigentes debaten sobre si el PSOE debería pactar con Podemos o con Ciudadanos, otros prefieren una línea más dura y olvidarse, por el momento, de tejer alianzas. En una entrevista en Onda Cero, Susana Díaz aseguró que el PSOE "puede y va a ganar" en diciembre "y no va a necesitar acordar con otro grupo parlamentario". “Salgo a ganar, no a pactar”, reivindicó la andaluza, muy influyente en el partido.

Sin embargo, en el PSOE cada vez son más los que darían por bueno el resultado que cosechó Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011. Los 110 diputados que ahora tiene en el Congreso pueden ser difíciles de mantener por la irrupción de Ciudadanos y Podemos. El PP, con 186, tiene más margen para caer y mantener pese a todo la primera posición, que es lo que ha ocurrido en Portugal. “No veo al PP sacando menos de 130 diputados. Lo que veo más difícil es mantener nuestros 110”, en palabras de un veterano socialista.

Sumar pero no gobernar

El escenario portugués es la peor pesadilla para Ferraz: que la izquierda sume más que el PP pero no gobierne. En España, el centro del tablero que podría ocupar Ciudadanos añade un elemento más a la ecuación, hoy por hoy imposible de despejar.

En el PSOE se recuerda además que en Portugal no hay partidos nacionalistas y que el peso de la corrupción ha recaído sobre los socialistas, que llegaron a tener al anterior primer ministro, José Sócrates, en prisión por un caso que aún no está resuelto.