Elecciones generales

La lista de Sánchez por Madrid: una catalana, una exmilitar y un rival

Madina, el hijo pródigo de la Ejecutiva de Ferraz, abre una nueva etapa. Zaida Cantera, excomandante, coquetea con ser ministra de Defensa.

Sánchez, con Cantera, Sara Hernández y Meritxell Batet

Sánchez, con Cantera, Sara Hernández y Meritxell Batet

Hace unas semanas, Pablo Iglesias se plantó en París con el responsable económico de Podemos, Nacho Álvarez, y se hizo una foto con Thomas Piketty, el gurú y académico de moda que ha escrito un bestseller sobre la desigualdad, que asesorará a su partido de cara a las generales. Este miércoles, el que se hizo la foto ha sido Pedro Sánchez, pero con Zaida Cantera, excomandante del Ejército que sufrió el acoso sexual de un superior y lo denunció públicamente. Será la número 6 de la lista del PSOE por Madrid, que encabeza el propio Sánchez. Lo es tras decirle que no a Iglesias, que también la quería para su lista, según confirman fuentes cercanas al líder de Podemos.

Las listas electorales comienzan a definirse. A poco más de dos meses para las elecciones generales, los despachos de los partidos políticos son un ir y venir de peticiones, negociaciones y alguna que otra decepción. Mientras Podemos negocia alianzas con IU y partidos nacionalistas (Compromis en la Comunidad Valenciana, A Nova, de Xosé Manuel Beiras, en Galicia), el PSOE ya tiene confirmados los puestos clave de su lista emblemática y cremallera (hombre-mujer), la que encabeza el propio Sánchez.

1.- Pedro Sánchez, el secretario general

Sánchez encabeza la lista, como es habitual en los secretarios generales del PSOE. Es, además, madrileño, algo que compensa el paracaidismo de algunos de sus compañeros de candidatura. Consolidado como líder tras su sorpresiva llegada al liderazgo, hace poco más de un año, Sánchez pretende liderar un Gobierno que expulse al PP de La Moncloa. Aunque en Ferraz se ve con buenos ojos una alianza con Ciudadanos, buena parte de la militancia del PSOE prefiere a Podemos, un partido netamente de izquierdas. Todo dependerá de la aritmética.

2.- Meritxell Batet, una catalana en Madrid

Miembro de la Ejecutiva de Sánchez y una de sus más fieles colaboradoras, Batet llega a la candidatura no como primera opción del secretario general. Según eldiario.es, la exministra Cristina Narbona, muy apreciada dentro del partido y con una larga trayectoria, declinó la oferta de Sánchez.

El PSOE ha seguido estrategias muy diversas que han hecho aterrizar en el segundo puesto a candidatos de todo tipo. En 2011 fue para Elena Valenciano, vicesecretaria general del PSOE con Alfredo Pérez Rubalcaba. En 2008, José Luis Rodríguez Zapatero escogió a Pedro Solbes, el vicepresidente económico. En 2004 la candidata fue la catedrática Mercedes Cabrera. Sánchez buscaba a una mujer prestigiosa y reconocida, pero finalmente ha optado por alguien de la casa y proveniente del PSC justo en un momento en el que Cataluña acapara la atención política del país.

3.- Antonio Hernando, un hombre de confianza

El portavoz en el Congreso y hombre de confianza de Sánchez ocupará el número tres de la lista. Hernando es el encargado de medirse con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en las sesiones de control de los miércoles. Es también el coordinador del grupo parlamentario en el Congreso y, por lo tanto, clave en la oposición a Rajoy.

En el socialismo madrileño corre el rumor de que podría ser el candidato del PSOE al Congreso de los socialistas de la región, previsto para principios de año. De quedarse el PSOE sin Gobierno, Hernando podría recalar en Madrid y relevar a la actual secretaria general, Sara Hernández, que accedió al cargo en julio.

4.- Luz Rodríguez, el empleo como prioridad

Otro miembro de la Ejecutiva y, por lo tanto, del círculo cercano a Sánchez, ocupa este puesto reservado a una mujer. Rodríguez fue secretaria de Estado de empleo en el Gobierno de Zapatero y desempeña esa responsabilidad en la dirección socialista. Es especialista y académica y ha investigado en ese campo.

5.- Rafael Simancas, el incombustible

Simancas ha sido premiado por Sánchez por el delicado papel que le tocó al dirigir la gestora en Madrid que sustituyó a la Ejecutiva de Tomás Gómez, fulminado por Ferraz en febrero, a tres meses de las elecciones. Simancas ha tenido que lidiar con la desafección interna por el golpe de autoridad de Sánchez y servir como trampolín a Ángel Gabilondo, el independiente (a pesar de ser exministro de Zapatero) que sustituyó a Gómez como candidato a la comunidad.

Simancas es ya un histórico en el PSOE y ha pasado por todas las instituciones con sede en Madrid. El Ayuntamiento de la capital, la Asamblea, el Senado y el Congreso, donde ahora es diputado.

6.- Zaida Cantera, el fichaje mediático

La excomandante es la gran sorpresa de la candidatura socialista. Su participación fue desvelada a las seis de la mañana del jueves y ha sido criticada dentro del PSOE por su nulo peso político.  "Va a aportar mucho en cuestiones que tienen que ver con la igualdad entre hombres y mujeres, y con las relaciones internacionales", dijo Sánchez de la exmilitar, que causó baja en mayo tras denunciar acoso y discriminación.

A Cantera se la ha vinculado a UPyD por Irene Lozano, la diputada que llevó al Congreso su caso e interpeló directamente al ministro de Justicia, Pedro Morenés. Sin embargo, Lozano ya no está en UPyD. Pablo Iglesias trató de atraerla a Podemos, pero finalmente le dio calabazas. En Podemos se argumenta que tras descartar UPyD, Cantera es más próxima al PSOE. En sus primeras declaraciones ha coqueteado con ser ministra de Defensa.

7.- Madina, el hijo pródigo

El de Madina es el puesto que más quebraderos de cabeza y debates apasionados ha originado en el PSOE en las últimas semanas. De disputarle a Sánchez el liderazgo en julio de 2014, el hoy diputado por Vizcaya pasó a un segundo plano, discreto en la prensa pero crítico con el nuevo líder en sus frecuentes encuentros con compañeros de partido.

El mes pasado, Madina pidió ir en las listas, pero no por el País Vasco. El número uno por Vizcaya está reservado para Patxi López y el primer puesto en Álava, que no le garantiza ser elegido, fue rechazado por el candidato. Sánchez mostró su disposición a integrarlo en Madrid, pero el entorno de Madina temía que el puesto no fuese lo suficientemente alto. La presión de barones regionales como Guillermo Fernández Vara y Javier Fernández, presidentes de Extremadura y Asturias, suavizó las reticencias de Ferraz.

El PSOE tiene ahora 10 diputados por Madrid, pero es poco probable que revalide los dos dígitos en un contexto en el que han irrumpido Podemos y Ciudadanos. Madina podría ser el último.

En los siguientes puestos podrían figurar Ángeles Álvarez, experta en políticas de Igualdad, José Enrique Serrano, uno de los más veteranos fontaneros del PSOE (jefe de Gabinete de Zapatero y Felipe González) y Manuel de la Rocha, responsable de Economía de la Ejecutiva.