JUICIO POR EL CRIMEN

Las cinco preguntas clave que deben responder los padres de Asunta

Este miércoles se inicia el juicio contra Rosario Porto y Alfonso Basterra, acusados de asesinar a su hija adoptiva. Las declaraciones de ambos serán decisivas. 

El abogado de la acusación popular, a las puertas de los juzgados.

El abogado de la acusación popular, a las puertas de los juzgados.

Dos años atrás, en septiembre de 2013, España se sobrecogió con un extraño caso. El día 22 de ese mes una niña de doce años y de origen chino llamada Asunta apareció muerta cerca de Teo (A Coruña). Sus padres adoptivos habían denunciado un día antes su desaparición. Pronto el caso giró en una dirección inesperada: los padrastros, Rosario Porto y Alfonso Basterra, eran los principales sospechosos del crimen. Dos años después, empieza el juicio contra ellos como presuntos asesinos de su hija.

La Policía, la Fiscalía y la acusación popular que ejerce la asociación Clara Campoamor creen probado que Rosario y Alfonso drogaron a su hija cuando comieron con ella en Santiago de Compostela el día de los hechos. Siempre según el escrito de acusación, después la trasladaron a la casa común de ambos en Teo. Allí la asfixiaron y después abandonaron su cuerpo en otro lugar y denunciaron su desaparición para ocultar su responsabilidad directa. Por ello, el fiscal y la acusación piden 18 y 20 años, respectivamente, para cada uno de los padres adoptivos de Asunta. Los acusados niegan tajantemente esta versión de los hechos y dicen ser inocentes. 

Las fechas

La expectación es enorme en Santiago de Compostela, donde se celebra la vista oral que se alargará hasta el 21 de octubre. Este martes las diferentes partes de la causa eligieron por consenso a los miembros del jurado popular que decidirá sobre el caso. Serán cinco hombres y una mujer. Está previsto que este miércoles el juicio se centre en las cuestiones previas. Y con toda seguridad el jueves llegará el plato fuerte: las declaraciones de Rosario Porto y Alfonso Basterra.   

Se ha hablado hasta la saciedad del asunto y así lo prueba que haya hasta cien periodistas acreditados para seguir la vista oral de cerca. Numerosas incógnitas rodean a este caso con mimbres de una oscura novela negra. El núcleo del entuerto puede resumirse en cinco preguntas que Rosario y Alfonso tendrán que responder otra vez en sede judicial. 

1. ¿Por qué las cuerdas con que se ató a la niña coinciden con otras cuerdas halladas en la casa de sus padres? Durante el primer registro en la casa de Rosario Porto, los investigadores de la Policía hallaron en una papelera un trozo de cuerda de color naranja similar a la supuestamente empleada para atar a Asunta y que se encontró en el lugar del crimen. Durante el registro policial, la propia madrastra de Asunta intentó hacerse con este trozo de cuerda nada más llegar a su domicilio, pero un agente se lo impidió. El hallazgo de la cuerda y la actitud de la madre son más que relevantes para entender el caso, según los investigadores. 

2. ¿Por qué Rosario administraba "polvos blancos" a Asunta que podrían ser lorazepam? La propia Asunta contó a su entorno que su madre le suministraba durante varias semanas "unos polvos blancos" mezclados con la comida. Esos polvos son, según los investigadores, el fiscal y el juez instructor, los somníferos con los que los padres estuvieron drogando a su hija durante varios meses. De hecho, la pequeña dejó de acudir a clase porque se sentía mareada y sin fuerzas. Siempre según los investigadores, el día de los hechos Alfonso y Rosario drogaron a Asunta antes de asfixiarla. La niña no pudo defenderse por encontrarse bajo los efectos de dichas sustancias. Las pruebas de la autopsia efectuadas en el pelo del cadáver evidencian que la niña fue drogada habitualmente en ese verano de 2013. 

Lugar donde se encontró a la pequeña Asunta.

Lugar donde se encontró a la pequeña Asunta.

3. ¿Por qué Alfonso compró 100 comprimidos de Orfidal (medicamento que contiene lorazepam) entre julio y septiembre? Está probado que Alfonso Basterra adquirió en una farmacia 50 comprimidos de Orfidal (medicamento que contiene lorazepam) el 5 de julio y otros tantos comprimidos el 16 de septiembre de 2013. La niña fue asesinada pocos días después de la segunda compra. Los investigadores dan por hecho que las pastillas de Orfidal fueron utilizadas para drogar a Asunta el día de su asesinato (21 de septiembre). Hasta ahora, el acusado siempre ha dicho que compró estos calmantes para su exesposa, quien estaba pasando una depresión relacionada con su divorcio acaecido pocos meses antes. 

4.¿Por qué Alfonso tenía fotografías más que sensibles de Asunta, amén de imágenes eróticas de niñas asiáticas? En el curso de la investigación, la Policía encontró que el padre adoptivo de Asunta tenía en su móvil imágenes cuanto menos sospechosas de la niña. En esas instantáneas, la pequeña aparecía vestida con una sábana, en un caso, y con ropa de ballet, en otra. Su padre y su madre han justificado la existencia de estas fotos porque se hicieron a petición de la pequeña y en tono de broma, por lo que, según ellos, "han sacado de contexto". Eso sí, los agentes también hallaron fotografías de niñas asiáticas con carácter erótico que estaban almacenadas en el ordenador de Alfonso Basterra. En todo caso, estos indicios apuntarían a un supuesto móvil del crimen de carácter sexual. Una teoría que abona otro evidencia: había ADN del padre en la ropa interior de la niña, aunque, eso sí, no se trataba de semen, como insinuaron numerosos medios de comunicación en su momento.  

5. ¿Por qué Rosario negó haber trasladado a la niña cuando en realidad sí la llevó en su coche a la casa familiar de Teo? En sus primeras declaraciones, Rosario Porto aseguró que ella dejó a su hija en la vivienda de Santiago de Compostela porque se desplazó sola a su casa de Teo. Sin embargo, los investigadores encontraron después varias imágenes de diversas cámaras de seguridad que demostraron que la madre viajó junto a su hija a Teo. Tras la aparición de esas fotografías, Rosario Porto rectificó su declaración.