Entre la guerrilla y el gobierno de Santos

El Gobierno decide que Juan Carlos I represente a España en la firma de la paz en Colombia

Margallo quiso desde el principio que fuera Felipe VI, pero ha prevalecido el criterio de la vicepresidenta.

El rey emérito en una visita a Panamá.

El rey emérito en una visita a Panamá. EFE

La cita en Colombia es histórica y polémica. En España, el Gobierno en funciones ha tardado casi 20 días en tomar la decisión y lo ha hecho cuando apenas faltan tres para que tenga lugar el acto en Cartagena de Indias (Colombia) este lunes 26 de septiembre: la Oficina de Información Diplomática (OID) ha informado este jueves de que finalmente será Juan Carlos I el representante de España en la firma del acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrillas de las FARC.

El acuerdo ha tardado casi cuatro años en pergeñarse en La Habana y llega después de 52 años de guerra que ha dejado tras de sí cifras apabullantes de víctimas: más de 250.000 muertos, 30.000 desaparecidos y más de cuatro millones de desplazados. El país está dividido acerca de un pacto que pone punto y final a la violencia pero que permite a los guerrilleros su reincorporación a la vida civil sin pagar por sus crímenes. El domingo 2 de octubre se celebrará el referéndum para que el pueblo decida si acepta el acuerdo.

El Gobierno de Mariano Rajoy apoya firmemente al del presidente Santos, gran artífice del pacto. Desde que éste anunció la fecha de la firma, el pasado 3 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, había expresado su deseo de que Felipe VI acudiera a Cartagena para dar más empaque a la representación española. Rajoy no podía acudir porque se produce justo al día siguiente de las elecciones gallegas y vascas donde el presidente en funciones cree que puede jugarse su futuro político.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría formaba parte de los detractores de la presencia de Felipe VI debido a la división que impera en el pueblo colombiano acerca del acuerdo, según fuentes diplomáticas. Finalmente, se ha impuesto su criterio sobre el de Margallo. Así, y a pesar de la insistencia, Felipe VI se ha limitado este martes a hacer la siguiente afirmación ante la Asamblea General de la ONU: “Los españoles nos alegramos por el acuerdo alcanzado en el proceso de paz en ese querido país, que tiene el respaldo decidido de nuestro gobierno, tanto en el plano bilateral como en el multilateral, y que también nuestro Congreso de los Diputados ha apoyado de forma unánime. España seguirá al lado del pueblo de Colombia para que los frutos de la paz lleguen a todos los colombianos, que tendrán la última palabra en el plebiscito previsto para el próximo 2 de octubre”.

La fecha de la firma es tan próxima a la del plebiscito el 2 de octubre- apenas cinco días- porque el Gobierno colombiana necesita impulsar la campaña del sí, previsiblemente la ganadora. Las FARC siguen estando en la lista de las organizaciones terroristas de Estados Unidos y sobre sus miembros pesan órdenes de búsqueda y captura: a muchos colombianos les resulta muy difícil digerir el proceso.El día elegido- el 26 de septiembre, San Pedro Claver- tiene un alto contenido simbólico por la relación de este santo español del siglo XVI con la defensa de los derechos humanos. San Pedro Claver, misionero y jesuita, dedicó su vida a defender a los esclavos en Cartagena de Indias, que durante la colonia española fue el principal puerto negrero. Por ello se le conoce como el “apóstol de los esclavos”. .