LAS PRUEBAS DEL GRAN SAQUEO (II)

La UDEF documenta que los Pujol invirtieron lo robado en 18 países

Tras pasar por España, los fondos acababan en Malta, Suiza, Luxemburgo, Liechtenstein o Jordania.

Jordi Pujol Ferrusola y su abogado, Cristobal Martell, abandonan el juzgado en 2014.

Jordi Pujol Ferrusola y su abogado, Cristobal Martell, abandonan el juzgado en 2014.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) ha logrado documentar cómo la familia Pujol ha invertido el dinero robado durante décadas en medio mundo. EL ESPAÑOL ha tenido acceso a centenares de extractos bancarios y justificantes de las operaciones obtenidos por los investigadores en al menos 18 países. Esta información revela que el clan catalán ha diseminado sus fondos mediante una compleja red bancaria internacional que gravitaba en torno a una decena de testaferros a los que transmitía las órdenes para operar mediante rudimentarios manuscritos.

El dinero procedente del cobro de comisiones se centralizaba en Andorra desde principios de la década de los noventa, donde la saga encabezada por el ex presidente autonómico catalán llegó a disponer de al menos 50 millones de euros. Pero, acto seguido, era transferido siempre a través de la red bancaria española y bajo el enigmático nombre en clave de "Diplomático" al Chase Manhattan Bank de Nueva York pasando, como "banco corresponsal", por el "Midland Private Banking de Londres". Pero los fondos también recorrían el Kleinwort de Guernsey, el Kredietbank de Luxemburgo, el LGT Bank de Liechtenstein, saltaban al Middle East Investment Bank de Jordania o eran depositados en el Bank of Valleta de Malta, en el Banque du Gothard de Mónaco, en el BAC International Bank de Panamá o en el Sun West Bank of El Paso de México.

Los Pujol en el mundo

Los Pujol en el mundo

Cualquier excusa era buena para que los fondos pasaran de un paraíso fiscal a otro: préstamos entre sociedades, compraventa de divisas o ampliaciones de capital con la connivencia de algunos bancos, que llegaron a ceder a los Pujol alguna de sus filiales para hacer de pantallas protectoras y disimular así el destino final del dinero.

Sirva de ejemplo para advertir la magnitud de la fortuna familiar que sólo el primogénito del clan, Jordi Pujol Ferrusola, llegó a ingresar en apenas 8 años (entre 2004 y 2012) 18 millones de euros procedentes de Luxemburgo. Pero es que en el mismo periodo de tiempo, desvió 21 millones que tenía en sus cuentas españolas con dirección al mismo destino.

Esta es la mayor transferencia desde Andorra realizada por Pujol Jr.: 4,4 millones a Suiza.

Esta es la mayor transferencia desde Andorra realizada por Pujol Jr.: 4,4 millones a Suiza.

Círculo perfecto de blanqueo

Muchos de estos movimientos han sido, a juicio de la Policía, simples "devoluciones de capitales" propiedad de la familia que ésta "previamente había puesto en circulación". Ya que, indica la UDEF en los informes a los que ha tenido acceso este periódico, "algunas de estas transacciones son ciertamente sorprendentes en cuanto a sus cuantías, no creyendo que se trate de comisiones tan voluminosas". "Esos capitales estarían circulando por otras jurisdicciones, en ocasiones simplemente para realizar inversiones en productos financieros comunes y, en otras, para canalizar los capitales a otros negocios, como sería la compra de participaciones en empresas como socio, para desarrollar otro tipo de actividades". Es más, muchas de estas extravagantes operaciones eran tituladas como "transferencias de compensación".

De esta forma los dictámenes policiales precisan que Pujol y su familia llegaron a utilizar prácticamente todos los mecanismos de blanqueo conocidos para ocultar el botín obtenido en Cataluña. Los investigadores han confesado asimismo por escrito y sin tapujos su "escándalo" y "consternación" por la magnitud del botín hallado, integrado por cientos de millones de euros y que todavía está siendo cuantificado con exactitud.

Pese a la estructura financiera diseñada, el dinero siempre deja rastro y las comisiones rogatorias remitidas, entre otros destinos, por Andorra, Reino Unido, Argentina, México y Liechtenstein, al Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, acreditan por primera vez el destino real de esos fondos. Se configura así un círculo de blanqueo perfecto. Un camino de baldosas amarillas que comienza con la ocultación del dinero negro y termina con la colocación de los fondos, ya lavados, en negocios de apariencia legal. Un trayecto que pasa por más de una decena de entidades bancarias de medio mundo y que pulveriza de forma definitiva la coartada de la supuesta herencia cobrada por la familia de Pujol para justificar el origen.

La ocultación

En la primera fase de cualquier proceso de blanqueo el dinero negro es ocultado a los ojos del fisco. En el caso de los Pujol, el dinero procedente de la corrupción era ingresado en cuentas opacas en Andorra, que hasta 2014 era un país no cooperante con las investigaciones contra el fraude fiscal. Según la documentación remitida por el Andbank, el dinero entraba a las diez cuentas controladas por el clan pujol por dos sencillas vías: era transferido desde cuentas en el extranjero o ingresado por los titulares directamente en metálico. 

Las cuentas del clan Pujol en Andorra recibieron al menos tres transferencias desde Mónaco.

Las cuentas del clan Pujol en Andorra recibieron al menos tres transferencias desde Mónaco.

Según ha confirmado este diario, la policía investiga ya una lista con una veintena de nombres de empresarios con intereses en Cataluña que desde los años 90 han ingresado 1.273 millones de pesetas (más de siete millones de euros) en las cuentas de la familia Pujol. El dinero, sin embargo, no llegaba desde España, sino desde otros depósitos bancarios en paraísos fiscales. Sobre todo desde Andorra. Por eso Hacienda nunca tuvo conocimiento de estos pagos. Ahora, estos donantes tendrán que dar explicaciones ante la Justicia sobre la naturaleza de los mismos. 

Como muestra, el 30 de abril de 1999 las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola en Andorra recibieron una transferencia de 525.831 euros. El dinero llegó directamente desde una cuenta que fue abierta en el banco luxemburgués Kredietban, pero el titular de los fondos permanece bajo el manto del secreto bancario. A juicio de los investigadores, “tal cantidad de dinero es difícil que proceda del pago de una comisión por un tercero, valorando como más probable que la cuenta de origen sea dominada por Jordi Pujol Ferrusola o alguien de su entorno familiar”. Por su parte, desde una cuenta en el Banque Du Gothard de Mónaco llegaron en 1999 los más de 70.000 euros remitidos por el empresario catalán Juan Rosillo.

Sobre el segundo mecanismo, las cuentas abiertas por los Pujol en Andorra presentan numerosos ingresos en efectivo, acreditados ya de forma documental. Dinero que era entregado en mano a los cajeros del banco por el titular de las cuentas: Jordi Pujol Ferrusola en la mayoría de los casos. Solo en una de sus cuentas, el primogénito de los Pujol ingresó 96 millones de pesetas en billetes (578.000 euros al cambio).

El encubrimiento

La siguiente es la fase más técnica del blanqueo, el momento en el que el dinero de los Pujol se movió por el mundo para intentar desligarse de su procedencia ilícita. En muchas de las transacciones, Pujol y sus hijos utilizaron los servicios de bancos de corresponsalía, sucursales bancarias de gran tamaño que canalizan los ingresos financieros de bancos más pequeños. Eso, de facto, supone colocar una pantalla más en todas sus transacciones. El BPA y el Andbank andorranos utilizaban para sus transferencias el Barclays Bank de España. Por lo tanto, el dinero ilícito de los Pujol pasaba por nuestro país siempre antes de salir al extranjero ¿Cómo puede ser que ni Hacienda ni el Servicio de Prevención de Blanqueo de Dinero lo detectaran? Porque la transferencia, en lugar de estar vinculada al titular de la cuenta, era identificada con el nombre en clave del cliente: "Diplomático" en estos casos. Esta práctica está prohibida en España desde 2010 pero los Pujol se sirvieron de ella desde al menos 1990 para mover su dinero sin ser detectados.

Pujol Jr. remitió fondos desde Andorra a una sociedad jordana y los repatrió desde Londres.

Pujol Jr. remitió fondos desde Andorra a una sociedad jordana y los repatrió desde Londres.

Desde España, el dinero de la familia se movía con mucha más libertad y al estar dentro del sistema bancario, las entidades receptoras lo consideraban completamente legal. Así se realizó, por mencionar otro ejemplo, la transferencia más cuantiosa que figura en sus cuentas: 4,4 millones de euros que el 27 de septiembre de 2002 fueron ingresados en el banco JP Morgan de Ginebra.

Según la documentación bancaria, el titular de la cuenta es Selecta Fund LTD, una sociedad abierta en las Islas Vírgenes Británicas de la que supuestamente Pujol Ferrusola era cliente. El primogénito de la familia era conocido internamente con el nombre en clave de “amigo”. Para preparar el envío, la cuenta nodriza de Jordi Pujol Jr. recibió en los días previos distintos ingresos de otras tres cuentas también en el Principado abiertas a nombre de sus hermanos. Según la documentación andorrana, el dinero no fue utilizado para productos de inversión como fondos o acciones, ya que no hay rastro alguno del retorno en las cuentas de la familia. La tesis de los investigadores es que los fondos, una vez blanqueados, sirvieron para financiar proyectos emprendidos por Pujol Ferrusola en Argentina o México.

Según los informes policiales, la estructura opaca del clan Pujol en Suiza fue diseñada por el financiero local Charles de Bavier, responsable de la firma Pfyffer Abogados, con sede en Zurich. Hasta allí conduce el rastro de varias sociedades que amplian la red de blanqueo atribuida a la familia Pujol. Empresas como la panameña Hutton Overseas, que desvió al menos 120.000 dólares y 45 millones de pesetas desde sus cuentas en el banco UBS de Ginebra. 

Desde Manhattan a Jordania

Además, los agentes analizan la titularidad de dos cuentas abiertas en Suiza y de las que se desconoce todavía la titularidad de los fondos. La primera de ellas, abierta en el Bank Leu de Ginebra, recibe el nombre en clave de "Turmolin" y recibió más de 300.000 dólares en cinco transferencias desde las cuentas de Jordi Pujol Ferrusola en Andorra. La segunda, registrada en el Credit Suisse de Zurich, recibió el 12 de noviembre de 2000 una transferencia de 482.010 francos suizos también remitidos desde Andorra. Además, la documentación enviada a España por Andorra relaciona a Jordi Pujol Ferrusola con una nueva cuenta, de nombre “I.S.D.” y de la que se desconocen más datos. Los investigadores consideran que el depósito está controlado por uno de los gestores del banco suizo USB, llamado William Leuba. Hasta allí envió el primogénito de los Pujol 300.000 euros. A Suiza envió también en 2000 un pago de 18.948 francos suizos a nombre de otra cuenta opaca. Un depósito llamado “Comitex” y que por el momento está también sin identificar.

Los movimientos en Suiza son solo la punta de un iceberg de transacciones financieras, que pasan desde Portugal hasta Nassau, en Bahamas. La documentación bancaria entregada por Andorra refleja cómo parte del dinero fue enviado al Chase Manhattan Bank de Nueva York, donde se canalizaron distintas inversiones en Latinoamérica, al Banco Banif International de Funchal (situado en la zona franca de la isla de Madeira) o al Middle East Investment Bank de Jordania, donde los Pujol remitieron en el año 2.000 tres transferencias a un titular no identificado llamado "Meren". El dinero parece retornar ocho meses después, pero los fondos (89.000 dólares en este caso) no regresan desde Jordania, sino desde una cuenta bancaria abierta en Londres.

Los documentos bancarios reflejan, una y otra vez, movimientos sin lógica comercial, más allá de la mera ocultación de fondos. Así sucede por ejemplo en 1997, cuando las cuentas del clan remiten nueve millones de pesetas (54.000 euros) a la cuenta en Vaduz (Liechtenstein) abierta por una sociedad opaca de Bahamas llamada Formica. A juicio de los investigadores "dificil o imposible es para Jordi Pujol Ferrusola justificar estos pagos como dinamizador de una sociedad que no ejerce actividad real alguna". 

El clan Pujol utilizó una empresa pantalla en Bahamas para mover parte de sus fondos.

El clan Pujol utilizó una empresa pantalla en Bahamas para mover parte de sus fondos.

En otro caso similar, Jordi Pujol Ferrusola pidió en 2009 a su gestor en Andorra -Joan Jover- que realizara una transferencia de 1,3 millones de euros a una cuenta que la sociedad Luck Com LTD tenía abierta en el Bank of Valleta de Malta. El nombre de esta entidad no aparece en ninguno de los registros mercantiles del mundo civilizado, lo que hace pensar a los investigadores que se trata de otra sociedad pantalla abierta en un país no cooperante. 

La integración

La tercera y última fase del proceso de blanqueo de dinero es el momento en el que los fondos ilícitos de los Pujol volvieron al mercado financiero y se mezclaron con el dinero legal de otros inversores en México, Estados Unidoso incluso en España. Sirva como ejemplo Argentina, donde Pujol Ferrusola invirtió más de dos millones de euros en el puerto argentino de Rosario.

El dinero fue instrumentalizado por medio de la sociedad Iniciatives Marketing i Inversions, que lo enviaba en apariencia con total legalidad. Sin embargo, parte de los fondos fueron remitidos con anterioridad por una de las sociedades pantalla del clan, llamada Brandtridge Holdings y que opera desde Guernsey. El dinero llegó a España como pago de asesorías que nunca existieron. A renglón seguido, fue destinado a Argentina para comprar acciones. Allí, el dinero de apariencia legal se confundió de nuevo con fondos opacos. Fue el propio socio de Pujol Ferrusola, Gustavo Shanahan quien confirmó a El Mundo que el clan Pujol había invertido en el negocio 12 millones de dólares en dinero negro. Según los correos electrónicos aportados por el empresario, 1,5 millones llegaron desde Suiza.

Parte del botín familiar de Andorra terminó en una sociedad desconocida con cuenta en Malta.

Parte del botín familiar de Andorra terminó en una sociedad desconocida con cuenta en Malta.

Los agentes colocan como colaborador en la operación a Luís Badía i Chancho, responsable de Convergencia Democrática de Cataluña y ex director del Puerto de Tarragona.  En este caso, los fondos pasaron también por Uruguay, muy conocido por ser no cooperante en materia de blanqueo de capitales. El 10 de marzo de 2005, siete días antes de que Luis Badía remitiera más de 350.000 euros desde España a Argentina, salió un millón de euros desde las cuentas de Pujol en Andorra hasta Uruguay. El destino del dinero fue un depósito a nombre de una sociedad llamada Villa Hermosa. El propietario de la empresa es Gustavo Shanahan, socio de Pujol Ferrusola en Puerto Rosario. Los investigadores barajan también la posibilidad de que el dinero fuera utilizado para la promoción de casinos en Argentina. “Como socio en la sombra estaría Artur Suqué, empresario español dedicado a este negocio y que tendría relación de amistad con Jordi Pujol i Soley".