Crisis de refugiados

¿Encogerá el espacio europeo sin fronteras Schengen?

Holanda plantea la idea de restringir la libre circulación de personas a un núcleo duro de países, entre los que no está España.

La canciller Merkel conversa con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk

La canciller Merkel conversa con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk

El espacio sin fronteras Schengen, del que forman parte 26 países europeos, corre el riesgo de convertirse en la principal víctima de la crisis de refugiados. Holanda ha planteado abiertamente la idea de restringir la libre circulación de personas a un núcleo duro, que excluiría a los países del Este y también a España. Y la canciller alemana, Angela Merkel, ha puesto en marcha su propia “coalición de voluntarios” dispuestos a acoger a demandantes de asilo desde Turquía, de la que quedan fuera los Estados más reticentes a las cuotas.

“Sin control de las fronteras exteriores, Schengen pasará a la historia”. Es el aviso que volvió a lanzar el domingo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, durante la cumbre entre la Unión Europea y Turquía. La falta de soluciones europeas a la crisis de los refugiados ya ha llevado a muchos Estados miembros a adoptar medidas unilaterales de cierre de fronteras. Hungría, Austria, Eslovenia o Croacia han construido vallas para frenar la presión migratoria. Y tanto los países del Este como España rechazan un mecanismo permanente en la UE de reparto de refugiados.

El Gobierno holandés defiende que la respuesta a este bloqueo pasa por una cooperación más estrecha entre los países que están asumiendo la mayor parte de la factura de la crisis de refugiados. Se trataría de crear una mini-zona Schengen en la que sólo participarían Alemania, Austria, Suecia, Holanda y Bélgica, según dijo su ministro de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, en una reciente entrevista al periódico belga L'Echo. Quedarían fuera los países que no aceptan las cuotas de demandantes de asilo y los que no protegen adecuadamente sus fronteras.

En la actualidad, forman parte de Schengen todos los países de la UE excepto Reino Unido, Irlanda, Croacia, Chipre, Rumanía y Bulgaria. También participan en el espacio sin fronteras Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein.

Un paso atrás

“Si no vigilamos las fronteras exteriores de la UE, si no vigilamos las fronteras exteriores del espacio Schengen, a lo mejor es útil hacerlo al nivel de un mini-Schengen. Y si eso no funciona, entonces cada uno acabará yendo por su lado”, afirma el también presidente del Eurogrupo. La creación de este núcleo duro no es la solución óptima y resultaría preferible evitarla. Pero es una alternativa que se está examinando “seriamente” en algunas capitales para superar las actuales divisiones entre los Estados miembros, señala Dijsselbloem.

El Gobierno holandés se ha distanciado de las palabras de su ministro de Economía. “No hay ningún plan para un mini-Schengen”, aseguran a EL ESPAÑOL fuentes holandesas en Bruselas. Es una práctica habitual en la UE que los países con problemas similares se reúnan en formatos reducidos para buscar soluciones, se justifican las fuentes consultadas.

Para Camino Mortera, analista del laboratorio de ideas Centre for European Reform, lo sorprendente es que “sería la primera vez que se aplicaría esta idea de la Europa a dos velocidades para ir hacia atrás”. “Normalmente, las cooperaciones reforzadas de grupos de países se utilizan para avanzar en temas que no son populares en otros Estados miembros, pero esta idea parece que es para expulsar a los malos alumnos de Schengen”, explica Mortera a EL ESPAÑOL.

Merkel crea su propio grupo

También Merkel ha recurrido a lo que la prensa alemana ha bautizado como “coalición de voluntarios” en la cuestión de los refugiados. Antes del inicio de la cumbre entre la UE y Turquía del domingo, la canciller celebró una reunión restringida con los líderes de Suecia, Finlandia, Austria, Holanda, Luxemburgo, Bélgica y Grecia. Su objetivo era pactar un plan para trasladar a la UE por vías legales a un importante contingente de refugiados sirios que se encuentran ahora en Turquía. Según el diario Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, estos países se plantean acoger a 400.000 demandantes de asilo, pero la cifra no ha sido confirmada de forma oficial.

Merkel aseguró en la rueda de prensa posterior que no se había hablado de números y que no se había cerrado ningún acuerdo. Los participantes en la minicumbre eran “países que han aceptado a más refugiados”, pero el formato está abierto a otros Estados miembros que quieran sumarse, alegó. La Comisión Europea ha anunciado que el próximo 15 de diciembre presentará un marco legal para el reasentamiento de refugiados procedentes de Turquía y ha dejado claro que tendrá carácter voluntario. Su presidente, Jean-Claude Juncker, participó en la minicumbre del domingo.

Estas iniciativas en formato reducido ya han provocado suspicacias entre los países del Este, que rechazan que las tensiones provocadas por la crisis de refugiados se utilicen como excusa para restringir la zona Schengen. La canciller niega que esa sea su intención y defiende que Schengen “es un pilar muy importante de la UE”. “Todos debemos hacer un gran esfuerzo para preservarlo y Alemania está dispuesta a hacerlo”, afirma.