EL PING-PONG DE EL ESPAÑOL

Iglesias, bien de derecha; Sánchez, agresivo; y Rivera, por el centro

Un olímpico y dos expertos en comunicación política analizan el juego de los tres candidatos que debaten hoy.

Iglesias, Sánchez y Rivera, en el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Iglesias, Sánchez y Rivera, en el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias debatirán este lunes a las nueve de la noche en El País. De momento, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha rechazado participar en ésta y en todas las contiendas a las que asistan los líderes de los partidos emergentes. Tras dejar vacío su atril el pasado viernes en la Universidad Carlos III -al igual que hizo Sánchez-, se ausentará ante las cámaras de Prisa, y tampoco comparecerá ante las de Antena 3, que celebrará un debate a cuatro el próximo 7 de diciembre con la vicepresidenta del Gobierno, Sáenz de Santamaría, como escudera popular.

Antes de la cita de este lunes, Iglesias, Sánchez y Rivera pasaron por el confesionario de EL ESPAÑOL, donde jugaron al tenis de mesa al mismo tiempo que contestaban a preguntas disyuntivas de distinta índole. Sánchez se confesó sexy antes que guapo, Rivera destripó sus técnicas para ligar e Iglesias fue preguntado incluso por su modo de ver porno.

Los tres se mostraron competitivos, con ganas de ganar, sudaron y dejaron al descubierto virtudes y defectos. Pero, ¿es extrapolable su actitud durante un partido de ping-pong a su forma de debatir? ¿Tiene algo que ver su carácter competitivo con el carisma? A continuación, el primer tenista de mesa olímpico nacido en España analizará el juego de los candidatos para que, posteriormente, expertos en comunicación política expliquen cómo su técnica, sus gestos y su actitud enlazan con su forma de debatir o hacer campaña.

El análisis de Carneros, tenista de mesa olímpico

Alfredo Carneros (Madrid, 1978) fue el primer jugador olímpico de tenis de mesa nacido en España. Quizá la culpa la tenga Don Rufino, el párroco de Collado Mediano –su pueblo– con quien practicó desde que era niño. “Era un loco de este deporte. Se hizo entrenador en el seminario. Fue él quien me enganchó al tenis de mesa”, recuerda Alfredo. Con catorce años se convirtió en campeón de España cadete y, a partir de ahí, comenzó un éxodo que le llevaría a las olimpiadas de Pekín 2008.

Es el jugador español con más internacionalidades y ha competido en Alemania y Suecia. Ahora, retirado de la competición, Carneros es ‘Entrenador de Tercer Nivel’, un título que muy pocas personas ostentan en España. Forma parte de la federación y entrena a los más jóvenes en el centro de alto rendimiento Blume de Madrid. Si uno busca ‘tenis de mesa’ en Google, aparecerá Alfredo Carneros, uno de los jugadores más populares de este país, algo que él explica así: “Tuve mucha suerte. Fui el primer olímpico nacido aquí y conseguí jugar en Pekín. Allí el tenis de mesa es el deporte rey. Sé que es difícil imaginarlo, pero te pongo un ejemplo. Una noche, fui a cenar a un Kentucky Fried Chicken con un compañero de la selección china, y nos tuvimos que ir corriendo porque la gente se nos tiraba encima”.

Con una sonrisa juguetona analiza la técnica de los tres candidatos a la presidencia del Gobierno que han pasado por el confesionario de El Español: Pablo Iglesias, Albert Rivera y Pedro Sánchez. “Oye, ¿vendrá Rajoy? ¡No puede faltar!”, exclama Alfredo ya con la vista puesta en la pantalla.

Iglesias durante su paso por el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Iglesias durante su paso por el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Pablo Iglesias no es bueno técnicamente, pero juega sin miedo, va a por todas

"Pablo Iglesias es un gran luchador. Casi siempre juega de derechas. ¡Me ha extrañado mucho! Mueve rápido las piernas para así poder golpear con su drive. No tiene muchas nociones técnicas. Coge la pala fatal, con los dedos abiertos por detrás. Por eso, no puede jugar de revés. Me ha gustado que no tenga miedo a pesar de su desconocimiento. Sin estar familiarizado con el tenis de mesa, ha salido a pelear y a correr. Si hiciéramos un símil con el fútbol, lo describiría como el típico lateral izquierdo peleón. Pero, ojo. ¡Esos son los jugadores que dan ligas!

En cuanto a la coleta, conviene decir que no es algo poco frecuente en la competición. Me tocó jugar contra muchos adversarios con coleta. Eso sí, la llevaban algo más recogida. Creo que Pablo tendría que arreglársela un poquito más".

Sánchez se confesó sexy antes que guapo en el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Sánchez se confesó sexy antes que guapo en el ping-pong de EL ESPAÑOL.

Pedro Sánchez tiene el juego más agresivo de los tres

"Se nota que el secretario general del PSOE ha hecho mucho deporte. Tiene muy buena condición física. Al igual que Iglesias, por lo menos en este partido, trata de golpear todas las pelotas con su derecha. Creo que tendría que compensar más su juego. Le convendría utilizar más las izquierdas –dice entre risas–. Es el más agresivo de los tres. Esto puede percibirse en su golpes, son muy planos. Apenas utiliza los efectos y así la bola corre más rápido, más violenta. Tiene que tener cuidado con las ganas que le pone. Por lo que veo, intenta terminar el punto con un buen golpe a la segunda o a la tercera, y eso no es fácil. Le vendría bien un poquito más de paciencia. Por último, le diría que debe aprender a sacar mejor. Es muy importante comenzar bien el punto. Aunque tiene un juego agresivo, su saque no hace mucho daño".

Rivera aseguró en su partido no haberse drogado en su vida.

Rivera aseguró en su partido no haberse drogado en su vida.

Albert Rivera es el que más familiarizado está con los deportes de raqueta

"El líder de Ciudadanos, al igual que Pedro Sánchez, tiene muy buenas condiciones físicas. Es un jugador alto y fuerte. De los tres, es el que más familiarizado está con los deportes de raqueta. Fíjate en el ‘timing’, es la clave. No tiene miedo cuando viene la pelota. La golpea adelante, algo que es muy importante en este deporte. Apenas le hace falta caminar o desplazarse, como tenía que hacer Pablo Iglesias, porque sabe economizar sus movimientos y pegarla en el momento conveniente. Mantiene el tronco estable y también la posición, de ahí los pocos desplazamientos que hace. Sé que esto que voy a decir ahora a él le va a gustar. Es un jugador de centro. Por lo que veo, utiliza el revés y la derecha indistintamente. Además, alterna el liftado con el cortado. También compite bien. Trata de meter mucha bola en la mesa, y eso es fundamental".

La quiniela: ¿quién ganaría si se enfrentasen?

Pablo Iglesias vs Pedro Sánchez: 2. El secretario general del PSOE es más agresivo y tiene mejores condiciones. Además, como Iglesias no tiene revés, no podría defenderse por ese lado, lo que le costaría muy caro.

Albert Rivera vs Pablo Iglesias: 2. Rivera es mejor, pero al saberse favorito, se confiaría mucho. Además, el pundonor y la capacidad de sacrificio del de Podemos decantarían la balanza de su lado.

Pedro Sánchez vs Albert Rivera: 2. En este caso, pienso que se impondría la técnica de Rivera. Además, es el que mejor maneja la pala. Al ser de centro y completo, podría atacar a Sánchez por ambos lados.

Claves del lenguaje no verbal de los candidatos

David Redoli, sociólogo y presidente de la Asociación de Comunicación Política (ACOP), considera el lenguaje no verbal expresado durante las partidas de ping-pong una forma fiel de reflejar lo que uno es realmente: “Existe una parte que se puede controlar. Por ejemplo, los tres utilizan mucho las manos, y se ve que lo han trabajado previamente. Son conscientes de los gestos que hacen. Sin embargo, hay una parte del lenguaje no verbal que es incontrolable, y que transmite la verdadera naturaleza de cada uno”.

A Pablo Iglesias, cuenta Redoli, se le ve “auténtico y natural”: “Se implica, suda, se esfuerza y tiene poca preparación técnica. Es una metáfora perfecta de lo que ha sido su trayectoria”. Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra, añade que ese atrevimiento a pesar de estar poco familiarizado con el tenis de mesa también se ha visto en su carrera política: “Iglesias era un profesor universitario y ahora se presenta a la presidencia del Gobierno. Bajar a la arena denota valentía y compromiso. Ha ido a todos los sitios a los que se la ha invitado, incluso a aquellos con una línea editorial absolutamente opuesta a lo que él piensa. El líder de Podemos es el más atrevido de los tres, tanto en la mesa de ping-pong como en política”.

Rodríguez Virgili cuenta entre risas que ese rápido juego de piernas que Carneros atribuye a Iglesias es un buen dibujo de la volatilidad del voto de Podemos: “No tienen un voto duro estable. Las redes sociales son muy fuertes y generan contenido en torno a un líder, pero esa falta de base y estructura producen las oscilaciones que vemos en las encuestas”. Además, continúa el profesor de la Universidad de Navarra, “ese juego de derechas que utiliza podríamos usarlo para ilustrar el viraje hacia el centro de Podemos. Iglesias ha aceptado formar parte de la política del entretenimiento y el espectáculo. Ahora incluso toca la guitarra con María Teresa Campos”.

El juego de Albert Rivera: ¿inseguridad? ¿Centro? ¿Competitividad?

Ambos expertos coinciden en las buenas condiciones, tanto físicas como políticas, de Rivera. “Está claro que no le gusta perder. Tiene ese punto ganador. Se le ve metido en el partido”, dice Rodríguez Virgili.

David Redoli, de ACOP, acusa una falta de naturalidad en Rivera, una cierta inseguridad, que luego puede verse reflejada en la dificultosa búsqueda del centro emprendida por el líder de Ciudadanos: “Le veo pendiente del juego, pero más atento a las preguntas. Me parece el más inseguro de los tres durante el partido. Esa desconfianza también aparece en Rivera cuando trata de colocarse en el centro. Cuando se va hacia la derecha, pierde votantes por la izquierda, y viceversa. Eso produce inseguridad”.

Rodríguez Virgili, en cambio, toma la percha de Alfredo Carneros -que dice que Rivera es un jugador de centro por combinar derecha y revés- para opinar que el hallazgo del centro, de momento, no está siendo complicado para Ciudadanos ya que PP y PSOE le están haciendo la campaña en cierto modo: “Rivera trata de moverse en ese eje de nuevos frente a viejos partidos. Se definen como la regeneración. Cuando el PP acusa a Ciudadanos de querer pactar con el PSOE, los socialistas definen el partido naranja como la marca blanca del PP. Esto hace que el votante los sitúe en el centro”.

Pedro Sánchez, ¿un entrenamiento excesivo?

Tanto Jordi Rodríguez Virgili como David Redoli hablan de “unas buenas condiciones físicas de Sánchez”, que reflejan el esmerado cuidado de su imagen. Así define Rodríguez Virgili las cualidades de Sánchez: “No tiene carisma de momento, pero sí condiciones para ser un buen político. Está preparado intelectualmente, reúne experiencia en cargos de partido y como parlamentario, es telegénico, alto, guapo...”

Sin embargo, estos dos expertos difieren en una de las cualidades más controvertidas de Sánchez, su naturalidad. Redoli afirma: “El secretario general del PSOE ha sido el que más cómodo ha estado. Parecía como si supiese qué iba a decir en cada momento. Por ejemplo, cuando le preguntas acerca de EL ESPAÑOL o El País, responde: 'Uno en ordenador y el otro en papel'. Es como si lo tuviera escrito”. El experto en Comunicación Política de la Universidad de Navarra, en cambio, acusa en Sánchez una falta de naturalidad: “Ante los medios se le suele ver un poco impostado o forzado. Esto puede deberse a que la televisión es un medio que exige amabilidad y afabilidad. Quizá ese requisito hace que se contenga y conlleve la postura poco natural que puede percibirse”.

Por último, Rodríguez Virgili concluye resaltando la gran importancia que tiene para Pedro Sánchez el debate de este lunes, el primero en el que se enfrentará a los dos líderes emergentes: “Se juega mucho. Además, Rivera e Iglesias cuentan con la ventaja de haber debatido antes entre ellos. Sánchez se va a ver obligado a mostrarse como líder de un partido con mucho peso histórico e ideológico y no lo va a tener nada fácil”.