ELECCIONES EN VENEZUELA

Primero los “presos políticos”

La Mesa de la Unidad Democrática propone una “Ley de Amnistía y Reconciliación” como primera medida para ganar la mayoría parlamentaria el 6 de diciembre en Venezuela

Jesus Torrealba ofrece declaraciones a periodistas junto a la esposa de Leopoldo López

Jesus Torrealba ofrece declaraciones a periodistas junto a la esposa de Leopoldo López Efe

La oposición en Venezuela afirma que en las cárceles del país existen 87 “presos políticos”. Para el Gobierno de Nicolás Maduro estos no son más que políticos presos, asesinos sentenciados o, incluso, “monstruos”, porque en el caso de Leopoldo López, fundador del partido opositor Voluntad Popular, ese es el mote que desde el oficialismo se le da: el monstruo de Ramo Verde, en alusión a la prisión militar donde se encuentra encarcelado desde febrero de 2014 y donde permanecerá por los próximos 13 años, según la sentencia que la defensa ha apelado.

López fue hallado culpable de instigación pública, daños a la propiedad, incendio intencional y asociación para delinquir, todo en el marco de las protestas violentas de febrero de 2014. Leopoldo López es el preso más emblemático de la disidencia venezolana, pero no es el único de peso. Antonio Ledezma, alcalde Metropolitano de Caracas, es otro de los líderes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que se encuentra detenido. El político de 60 años de edad está arrestado desde el 19 de febrero. Es acusado de participar junto con un grupo de militares en la “Operación Jericó”, supuesto plan que pretendía derrocar a Maduro. Ledezma siempre ha negado los cargos.

Acusan de falsificación de pruebas

Los defensores de los opositores detenidos han argumentado que en los juicios se han utilizado “pruebas falsas”, se han forzado las declaraciones de testigos y los magistrados han sentenciado bajo presión de los otros poderes públicos. “La sentencia contra Leopoldo López lo condena por expresar sus ideas y pensamientos”, ha dicho Juan Carlos Gutiérrez, abogado del disidente. El discurso oficial, en cambio, aplaude la actuación de la justicia en contra de los “desestabilizadores” y “contrarrevolucionarios”.

Ante ese panorama, la MUD ha anunciado que la primera medida que tomará si logra la mayoría de los diputados en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre es una “Ley de Amnistía y Reconciliación” para poner en libertad a los dirigentes presos. Jesús “Chúo” Torrealba, secretario ejecutivo de la coalición opositora, ha dicho que esta normativa también beneficiará a ambientalistas, sindicalistas, indigenistas y dirigentes de base del oficialismo “que son perseguidos”.

En las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela esta propuesta no es vista con simpatía. Diosdado Cabello, presidente de la actual Asamblea Nacional y número dos del chavismo, ha rechazado con anterioridad la idea de una amnistía que está en el debate político desde hace meses. En una entrevista televisada realizada a mediados de año, Cabello se refirió al tema: “Sería criminal en este momento. Clemencia criminal, como decía el Libertador Simón Bolívar. Detrás de una conspiración venía un perdón y detrás de cada perdón una nueva conspiración”.

¿Y la economía?

Más allá de la iniciativa de la MUD, en los sondeos de opinión los venezolanos no tienen el tema de los “presos políticos” como una prioridad. La gente no habla de ello, no es el principal tema de conversación, mucho menos la gran preocupación de los ciudadanos.

En un país con la inflación más alta del planeta (más de 200% según estimaciones extraoficiales, ya que el Banco Central de Venezuela no hace públicos los datos desde 2014), con desabastecimiento de productos de primera necesidad como leche en polvo, sardinas enlatadas, pollo, carne de res o azúcar y con la tasa de homicidios más alta del mundo, según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, lo que más preocupa a los venezolanos es la crisis económica y la inseguridad, tal como lo refleja la última encuesta realizada por el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad).

Pero para la oposición, los “presos políticos” son un punto de honor. “La Ley de Amnistía tal vez no es la prioridad para una nación que se despierta haciendo colas, pero sí es la de quienes queremos transformar esta nación”, ha declarado Delsa Solórzano, candidata a diputada y coordinadora de la Comisión de Derechos Humanos de la MUD.

“Chúo” Torrealba aclara que luego de la Ley de Amnistía harán énfasis en el tema económico y social, “en la construcción de soluciones desde el ámbito parlamentario”. Pero primero son los “presos políticos”.