tendrá dueño filipino

Villar Mir vende Torre Espacio a la baja para liberar OHL México

El grupo español tiene en prenda el 30% de OHL México para respaldar la deuda asociada al rascacielos.

La Torre Espacio tendrá dueño filipino.

La Torre Espacio tendrá dueño filipino.

El mensaje oficial es que no había prisa. El oficioso es que estaba contra el reloj. Torre Espacio, una de las cuatro torres de Castellana Norte, ha cambiado de manos este viernes. Grupo Villar Mir vende y el nuevo dueño será el filipino Kendrick Andrew L. Tan, dueño del Grupo Emperador, el mayor productor de bebidas alcohólicas del archipiélago.

Según confirmaron fuentes próximas al grupo constructor e inmobiliario, el inversor asiático pagará 558 millones de euros por el rascacielos, el más alto de la capital. Tan es el director ejecutivo de Grupo Emperador, una compañía filipina valorada en bolsa en unos 3.000 millones de euros, que se está expandiendo por Europa. En España tienen un aliado y socio en los productores del fino jerezano Tío Pepe, de la familia González-Byass, con quienes comparte la propiedad de Bodegas La Copa.

Hito del ladrillo madrileño

La operación, que marca un hito en el sector inmobiliario en España, supone la culminación de un largo proceso de venta en el que habían participado fondos como el alemán Deka, el británico Invesco o el mayor inversor en ladrillo del país, Amancio Ortega. La transacción, que adelantó El Confidencial, supone bajar el precio final en, al menos, un 14% respecto a los niveles en que se movía la ‘subasta’ a finales de este verano o un 20% menos que los 700 millones de los primeros ‘anuncios’ de venta.

Según explicaron fuentes financieras, con la venta de Torre Espacio, Villar Mir podrá liberar las acciones de OHL México que actuaban como prenda de los préstamos para construir el rascacielos. En concreto, la pignoración de acciones de OHL México roza el 30% del capital, más de la mitad del 55% que todavía controla el grupo español.

La filial azteca vale en bolsa unos 34.000 millones de pesos (algo más de 1.900 millones de euros). No obstante, su valoración dibuja una clara espiral bajista en los últimos meses. Desde mayo, cuando estalló el escándalo de los posibles cohechos entre directivos de la empresa y funcionarios aztecas, la cotización se ha derrumbado un 36%. Este descenso ha obligado a OHL a poner más garantías ante la banca para respalda su financiación y, por tanto, a acelerar la venta de Torre Espacio.

Con ello puede matar dos pájaros de un tiro: deshace los 400 millones de crédito de la torre y liberar parte de la pignoración -prenda- que pesaba sobre las acciones de OHL México. La filial americana es su negocio más rentable -40% del ebitda o resultado bruto-, pero sus problemas crecen con el paso de las semanas. La CNBV, el supervisor bursátil, mantiene abierto un expediente sancionador sobre la contabilidad de OHL en el país, como informó esta semana EL ESPAÑOL. La investigación se centra en los ingresos de su principal activo allí, el Circuito Mexiquense (Conmex).

Espiral vendedora de Villar Mir

La desinversión del rascacielos no es la primera, ni parece que será la última del 2015. Desde enero, la presión de la banca le ha vendido paquetes de acciones de Colonial o Abertis por valor de 562 millones desde este verano. Junto a Torre Espacio, Villar Mir ha recaudado 1.020 millones en cuestión de meses. También tuvo que vender en junio sus acciones de Banco Santander, donde ocupa un sillón en el consejo de administración desde que invirtió en 2013 158 millones por el 0,24% del capital del banco. En junio de este 2015 vendió todas estas acciones por 189 millones.

El motivo principal de toda esta serie de ventas es la ampliación de capital de 1.000 millones que ha realizado OHL este mismo otoño y a la que Villar Mir acudió con su 59% del capital. No obstante, no lo suscribió todo. Vendió el 12% de los derechos al ‘hedge fund’ Tyrus Capital y vendió en mercado un 7% de la constructora. Tras estos malabarismos financieros, Villar Mir todavía conserva el 50,01% de OHL, según la CNMV, si bien, tampoco esto es real del todo.

En el registro del supervisor consta que esa participación está en manos de Inmobiliaria Espacio, bajo ella aparecen una una serie de sociedades interpuestas de los Villar Mir que ostentan los derechos de voto de esas acciones. Entre ellas está Grupo Villar Mir SAU (34%), la luxemburguesa GVM Debentures (10,5%), Alloyx International (0,18%) y Espacio Activos Financieros (7,5%).

Esta última es el vehículo usado para coordinar la maraña de derivados financieros que está utilizando Villar Mir para asegurarse el control del grupo sin tener que poseer las acciones. Estos contratos -con Societe Generale, Natixis y Banco Santander- le han permitido cubrirse ante la caída del valor en bolsa, según fuentes financieras. Se trata de una práctica que viene usando desde 2012, cuando Villar Mir parecía capaz de comprar todo lo que se ponía a tiro: desde Colonial a Abertis, pasando por Canalejas o las citadas acciones del Santander.